Tedros Adhanom, en una comparecencia a pie del puerto de Granadilla de Abona con la ministra de Sanidad, Mónica García
Mónica García presume de su gestión del hantavirus y asegura que España salva igual al que viene en crucero que en patera
La ministra de Saindad ha asegurado que el presidente de Clavijo estaba informado en todo momento de lo que ocurría
Aunque la gestión del MV Hondius ha sido muy cuestionada por los ciudadanos españoles, especialmente ppor los tinerfeños, la ministra de Sanidad, Mónica García, ha presumido este miércoles de la actuación del Gobierno con el brote de hantavirus. En este sentido, ha garantizado que el operativo fue «un éxito», reconocido por la OMS y ha asegurado que España «salva igual al que viene en crucero que en patera».
En este sentido, la médico ha recalcado en el pleno del Congreso que está «muy orgullosa» de que en su equipo sea «empáticos y solidarios» y de poner los derechos humanos y a las personas en el centro, sin pedirles «ni el carnet de identidad ni decirles de dónde vienen, sino básicamente qué es lo que necesitas».
En su intervención, García ha asegurado que mientras se estaban produciendo las labores de evacuación en el puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife, también se estaba rescatando a una patera. Asimismo, ha criticado a Fernando Clavijo, presidente de Canarias y a todos aquellos que «querían que el operativo fracasara».
En esta línea, ha subrayado que es «mentira» que el Gobierno no avisara de lo que ocurriría en los días posteriores en las Islas Canarias. Así, ha asegurado que el presidente Clavijo estaba informado en todo momento de lo con él antes de iniciarse el operativo: «Tenemos los registros de todas y cada una de las reuniones y todos y cada uno de los contactos. Mentir está feo, creo que está incluso catalogado como pecado», ha expuesto.
Por último, ha asegurado que España actuó porque debía actuar «por humanidad, por responsabilidad y por »legalidad internacional». Sin embargo, en esas declaraciones se olvidó de sus palabras en 2014, cuando dos misioneros españoles, que trabajaban en Liberia, se contagiaron del ébola.
Ahí, según relató Antonio Naranjo en el programa En boca de todos, y recogió este medio, la anestesista denunció la actuación sanitaria que se estaba llevando a cabo, y expresó que los infectados «debían quedarse en África».