Fundado en 1910
Mujer tras recibir la eutanasia

Mujer tras recibir la eutanasiaGetty Images

Los casos más polémicos de eutanasia: desde la muerte de Noelia Castillo al pistolero de Tarragona

El número de estas controvertidas prácticas a nivel internacional son numerosas

La eutanasia en España ha cumplido esta semana cinco años. Desde su aprobación, nuestro país está inmerso en la denominada cultura de la muerte, una práctica impulsada por el PSOE para debilitar a los más vulnerables. Todo comenzó con Salvador Illa, exministro de Sanidad, y su ley de la eutanasia. Desde la entrada en vigor en 2021 –ya con Carolina Darias– 1.668 personas han muerto en nuestro y 3.716 han solicitado detener su vida. Un debate que también está presente en países como Países Bajos o Bélgica, donde recientemente se han conocido varios casos controvertidos.

Los casos destacados a nivel internacional son numerosos. Los dos primeros ocurrieron en España. El primero este año. Noelia Castillo, una joven de 25 años sin enfermedad incapacitante, decidió acabar con su vida por las graves secuelas psicológicas y físicas que le había dejado una paraplejia.

Su historia comenzó en 2022 cuando intentó suicidarse por una agresión sexual múltiple que había sufrido. Terminó precipitándose desde una quinta planta, pero no murió. Dos años después, en 2024, la joven solicitó la eutanasia. Su padre, que se negaba a que su hija muriera por problemas de «salud mental», interpuso un recurso. Gracias a la medida, un juzgado de Barcelona frenó el procedimiento. Sin embargo, en 2025, la solicitante ratificó su voluntad de recibir la dosis letal. Su estado psicológico empeoró y, a pesar de los intentos de su progenitor, Noelia murió en marzo de 2026.

Este caso, que se elevó al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, ha abierto un gran debate en España sobre la controvertida decisión de ofrecer la eutanasia por problemas de salud mental.

El 'pistolero de Tarragona'

El segundo caso más polémico de nuestro país se dio en 2022. Marin Eugen Sabau, más conocido como 'pistolero de Tarragona', solicitó la eutanasia mientras estaba en prisión preventiva en el área médica de un hospital por una lesión de médula irreversible que sufrió después de enzarzarse en un tiroteo con dos Mossos d'Esquadra, que acudieron a reducirle tras disparar a tres empleados de la empresa que trabajaba e intentar darse a la fuga.

Una vez ingresado, Sabau, que era vigilante de seguridad, solicitó la eutanasia por la lesión que padecía, la cual fue respaldada por el centro hospitalario en el que estaba ingresado. Sin embargo, los policías pidieron al juzgado que el acusado fuera juzgado antes de morir.

En primera instancia, el el Juzgado de Instrucción número 5 de Tarragona dio luz verde a la eutanasia de Sabau porque se trataba de «un derecho fundamental». Sin embargo las víctimas, al ver lo que estaba ocurriendo, avalaron la decisión, ya que consideraron debía prevalecer el derecho a la integridad física, moral y a la dignidad de la persona frente al derecho de las víctimas a la tutela judicial efectiva.

A pesar de sus esfuerzos, el Tribunal Constitucional concluyó que no existía vulneración de derechos fundamentales, por lo que el 'pistolero de Tarragona' murió el 23 de agosto de 2023.

Primera muerte de un niño menor

Fuera de España, uno de los procesos más duros fue el de la eutanasia de un niño de entre 1 y 12 años en Países Bajos. Aunque no han trascendido más datos, se trata del primer pequeño que ha muerto por una enfermedad en el territorio neerlandés.

Países Bajos se convirtió en febrero de 2014 en el primer país del mundo que autorizó la eutanasia a los menores con capacidad de discernimiento y sin límite de edad. Diez años después, y tras una reevaluación del reglamento existente, el Gobierno decidió ampliar el acceso para incluir a los niños de 1 a 12 años. Además, expresaron una norma clara: si el niño no puede pedirlo, el padre podrá hacerlo, consultando con el médico.

Esta no ha sido la única muerte polémica del país. En 2019 una mujer de 74 años con alzhéimer pidió morir a una doctora «en el momento que ella considerara adecuado». La profesional, a pesar de la condición de la anciana y su deseo, la sedó y le comenzó a administrar el medicamento letal.

Tras este acto, la facultativo fue acusada de asesinato, puesto que no verificó si la mujer quería morir o seguir con vida, según la Fiscalía. A pesar de lo sucedido, y debido a la «falta de claridad de la ley», los jueces que revisaron el expediente aseguraron que la profesional no se había saltado ningún paso y que había actuado conforme a lo que dictaminaba la norma.

Eutanasia tras cambio de sexo

El último caso ocurrió en Canadá –país fuertemente criticado por ola laxa ley que posee–. En 2023 Lois Cardinal, una mujer transgénero –nacido hombre– solicitó la eutanasia por los fuertes dolores y las complicaciones que había sufrido desde que un doctor «la presionase para esterilizarla». Sin embargo, a pesar de su insistencia, el sistema sanitario de Canadá rechazó su solicitud.

El hombre de 35 años explicó al Daily Mail que se arrepiente de haberse sometido a una vaginoplastia en 2009. Le prometieron que todo iba a ir bien y que no iba a sufrir complicaciones, pero no fue así. Según reveló, desde el primer momento de la intervención comenzó a sentir «constante incomodidad y dolor». Esta situación le está provocando «una gran carga psicológica», puesto que no puede acceder a «una atención médica adecuada».

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas