Siempre respeta al resto de viajeros
Viajes
¿Por qué no debo reclinar mi asiento en el despegue o aterrizaje de un vuelo?
Las razones van más allá del civismo
Durante un vuelo hay muchas medidas que deben seguirse para preservar la seguridad de todos los pasajeros. Abrocharse los cinturones cuando la tripulación así lo indica, no ir al baño durante el despegue y el aterrizaje o incluso activar el modo avión en el teléfono móvil son algunas de ellas. Sin embargo, no son las únicas.
En concreto, hay una que pasa desapercibida y que la gente no suele tener tan en cuenta: reclinar el asiento durante el despegue o el aterrizaje. Muchas personas creen que la petición de mantener la butaca en su posición inicial durante estas fases del vuelo es una medida que atiende única y exclusivamente a una cuestión de civismo, pero no es así realmente.
¿Por qué?
Evidentemente, respetar al resto de pasajeros durante un viaje de estas características es importante, sobre todo si el trayecto es largo. Aun así, una azafata, a través de sus redes sociales, ha desvelado que la razón por la que hacen especial hincapié en que los viajeros no reclinen su asiento tiene que ver directamente con la seguridad.
Según esta trabajadora, la petición no se hace pensando en la comodidad del pasajero de atrás, sino que con ella se busca reducir el peligro en casos de emergencia. En este tipo de situaciones, el personal a bordo tiene que actuar de la manera más rápida y eficaz posible, ya que prácticamente no cuentan con tiempo para evacuar a los presentes en el avión. Es por esa razón que se pide que las butacas estén bien colocadas. Si los asientos están reclinados las filas se harán más estrechas, facilitando que se puedan producir retrasos e implicando que aumente el riesgo al que se enfrentan los viajeros.
Persona durmiendo con el asiento reclinado durante un vuelo
La azafata va más allá y asegura que la posición en la que se encuentren las sillas puede ser clave a la hora de salvar la vida de los pasajeros. En estos casos, unos segundos pueden marcar la diferencia.
En conclusión, es conveniente viajar con el asiento recto, sobre todo durante el despegue y el aterrizaje. Sin embargo, la medida no se limita a estos dos momentos y se recomienda no reclinarlo durante todo el viaje, ya que en caso de accidente puede ayudar a prevenir lesiones graves.