Control biométrico en un aeropuerto español durante su implementación
Denuncian aviones vacíos y colas interminables de turistas por el atasco en los controles biométricos
Aeropuertos y compañías aéreas denuncian que ya está repercutiendo en el turismo que viene a Europa y piden que se suspenda durante el verano
La asociación de aeropuertos internacionales de Europa (ACI Europe) y la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA en sus siglas en inglés) han remitido una carta a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen para que permita suspender los controles biométricos del Sistema Europeo de Entradas y Salidas (EES) en los aeropuertos para viajeros extracomunitarios dado el caos que se está produciendo ante la falta de personal y máquinas para llevar a cabo estos controles que entraron en vigor el pasado mes de octubre.
Estas asociaciones denuncian que se están registrando colas de hasta 5 horas en los momentos de mayor presencia de viajeros, lo que hace que muchos aviones tengan que volar medio vacíos ante la imposibilidad de que estas personas embarquen a tiempo y los turistas se quedan en tierra atrapados en las colas sin poder realizar el viaje planeado.
Reconocen que están bajo «una presión insostenible» por lo que piden la «suspensión completa» de estos controles «siempre que el volumen de pasajeros supere la capacidad operativa de las instalaciones de control fronterizo».
Los aeropuertos europeos cuentan desde el año pasado con unos sistemas de control biométrico que consisten en unos aparatos donde realizan al viajero una fotografía al tiempo que tiene que dar su huella dactilar. De esta forma, se identifica al viajero, se controla quién está dentro del país y se garantiza que no cuenta con antecedentes.
Desde que se hizo obligatoria esta medida por directiva europea, muchos aeropuertos ya denunciaron las deficiencias del sistema y los problemas que estaba generando. Y tanto los aeropuertos como las compañías aéreas temen que ahora que comienza la temporada de vacaciones, estos problemas se multipliquen. De hecho, calculan que en los aeropuertos europeos entrarán entre julio y agosto «40 millones de viajeros más que en los dos meses anteriores».
Esta situación ha llevado, según la carta enviada a Ursula Von der Leyen, y publicada en la página web de ACI Europe, a que «algunos viajeros internacionales están reconsiderando sus viajes a Europa» porque «esto está perjudicando la reputación de Europa, en particular el turismo europeo y la conectividad».
«El despliegue del EES debía adaptarse a la realidad del número de pasajeros, la temporada alta y las horas punta de viaje, factores que se conocen con mucha antelación y que no suponen ninguna sorpresa. El éxito del EES no puede medirse únicamente por su implementación técnica (que es a lo que alude la UE para considerar un éxito su implementación). También debe juzgarse por su capacidad para funcionar eficazmente dentro del entorno operativo para el que fue diseñado», apuntan finalmente los autores de la misiva.
De hecho, algunos países europeos como Grecia y Francia, los dos países turísticos por excelencia junto con España ya han implementado medidas para suspender los controles biométricos durante el periodo de verano para los viajeros británicos, grandes impulsores del turismo europeo dado que la normativa europea da flexibilidad hasta el mes de septiembre. En España todavía no se ha tomado ninguna medida al respecto a pesar de que este miércoles comienza el gran periodo estival.