Fundado en 1910
control biométrico

Control biométrico en un aeropuerto españolEuropa Press

Las 'fronteras inteligentes' culminan su implantación en Europa entre dudas y un gasto desorbitado

Solo España se ha gastado 83 millones de euros para colocar las máquinas de control facial

Tal y como estaba previsto, este viernes ha concluido la implantación del 'Sistema de Entradas y Salidas' (EES en inglés) europeo en los países del espacio Schengen, entre ellos España, para la llegada de viajeros procedentes de terceros países. Sin embargo, a pesar de los más de seis meses, y los millones de euros que ha costado su puesta en marcha, no se han disipado las dudas al respecto.

Este procedimiento sirve para registrar electrónicamente los datos de los ciudadanos de terceros países que viajen a la UE para estancias de corta duración (90 días en un período de 180 días) y, en los pasos fronterizos donde está implantado, figuran los datos de pasaporte, biométricos (imagen facial e impresiones dactilares) y de entrada o salida de los extranjeros.

El EES forma parte del llamado «paquete de fronteras inteligentes» de la Unión Europea, cuyo objetivo es mejorar la gestión de las fronteras exteriores de la Unión utilizando tecnología de vanguardia y soluciones innovadoras.

La parte más visible de este nuevo sistema de control fronterizo son las máquinas implantadas en aeropuertos, puertos y puestos fronterizos en los que se capta el rostro del viajero, lo que ha causado numerosos problemas en cuanto a las colas que se han formado. Quienes han viajado en los últimos meses a Londres o al Reino Unido, han podido comprobarlo.

Pero detrás de estas máquinas hay todo un sistema de intercambio de información que para algunos usuarios interfiere en su derecho a la privacidad.

«Pese al calendario acordado, algunos Estados miembros tropiezan con dificultades técnicas. La Comisión está en estrecho contacto con estos Estados miembros y también comparte las mejores prácticas donde el sistema funciona bien», dijo a la agencia EFE un portavoz de la Comisión Europea, que no especificó en qué territorios se experimentan estos obstáculos.

La estación de tren 'Gare du Midi' de Bruselas ha tenido que separar los viajes a Reino Unido del resto de los internacionales

La estación de tren 'Gare du Midi' de Bruselas ha tenido que separar los viajes a Reino Unido del resto de los internacionalesPablo Ojer

Por ejemplo, la implantación del sistema en países como Portugal fue defectuosa, con colas de hasta 90 minutos en el aeropuerto de Lisboa, un problema que llevó al Gobierno portugués a suspender el uso de este sistema el pasado 30 de diciembre y por tres meses, en busca de soluciones que todavía no han llegado.

Por parte de España, el Gobierno invirtió 83 millones de euros para adecuar a los requerimientos técnicos del sistema a todos los puestos fronterizos españoles e, incluso después de todo el dinero que se ha gastado, también reconoce algunos fallos en el sistema, aunque los califica de «incidencia leve sin importancia».

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas