Cenicero en la mesa en un café de la calle
La hostelería de España rechaza la prohibición del Gobierno de fumar en terrazas: «Tendría una eficacia limitada»
La patronal Hostelería de España sostiene que la prohibición tendría una eficacia limitada, pues podría trasladar las reuniones con fumadores a espacios cerrados, como los domicilios, y aumentar así la exposición al humo
Hostelería de España, organización que representa a más de 300.000 restaurantes, bares, cafeterías y locales de ocio, ha expresado su rechazo a la aprobación por el Consejo de Ministros del Proyecto de Ley 28/2005 sobre medidas antitabaco y regulación de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de productos del tabaco. La iniciativa abre ahora el trámite parlamentario que podría desembocar en la prohibición de fumar en las terrazas.
La patronal subraya que la decisión adoptada por el Ejecutivo no implica que la medida entre en vigor de forma inmediata, sino que supone únicamente el comienzo de su recorrido en las Cortes. Al mismo tiempo, sostiene que «la medida tendría una eficacia limitada», pues podría trasladar las reuniones con fumadores a espacios cerrados, como los domicilios, y aumentar así la exposición al humo. También advierte de que «podría fomentar un consumo desordenado» en los alrededores de las terrazas, donde no existen lugares habilitados para depositar residuos, con las consiguientes molestias para vecinos y entorno. La organización recuerda, además, que actualmente existe una convivencia adecuada entre fumadores y no fumadores.
Una encuesta elaborada el pasado año por 40dB junto con Hostelería de España señala que el 69,3 % de los españoles considera más eficaces las campañas de información y sensibilización que las prohibiciones directas para reducir el consumo de tabaco. El estudio indica asimismo que más del 56 % no considera urgente impedir fumar en terrazas. Por su parte, un 85,2 % cree que los fumadores continuarían haciéndolo en las inmediaciones, lo que complicaría el trabajo del personal y generaría nuevos problemas de convivencia.
Además, el 57,4 % de los encuestados teme un efecto rebote que desplace los encuentros a viviendas y otros espacios cerrados con peor ventilación. Otro 62,6 % considera que la medida podría perjudicar la imagen de España como destino turístico.
Hostelería de España alerta también de las consecuencias internacionales de la propuesta. Según la organización, España se convertiría en una excepción dentro de Europa, ya que solo Suecia mantiene una prohibición total semejante. Francia, por ejemplo, ha excluido expresamente las terrazas de sus restricciones para evitar perjuicios a la hostelería y al turismo.
La patronal añade que la norma podría provocar confusión entre los cerca de 97 millones de turistas que visitaron España en 2025, en un país donde el turismo constituye uno de los principales motores económicos. También supondría una carga adicional para los trabajadores, que tendrían que asumir tareas de vigilancia ajenas a sus funciones y podrían afrontar situaciones indeseadas con los clientes.
Por todo ello, el presidente de Hostelería de España, José Luis Álvarez Almeida, ha reiterado su disposición al diálogo y ha pedido a las fuerzas políticas que valoren el impacto de la medida: «La convivencia, el respeto y el sentido común debe seguir liderando la convivencia entre nuestros clientes. Las terrazas son un espacio clave para la vida social y económica del país, y cualquier decisión debe valorar con seriedad su impacto real en términos de empleo, actividad empresarial, competitividad turística y experiencia de los clientes».