Fundado en 1910
Bomberos y ciudadanos, aplicándose en el incendio de Ávila a la altura de Cebreros, un fuego que, durante horas, corría el riesgo de fusionarse con el de Madrid.

Bomberos y ciudadanos, aplicándose en el incendio de Ávila a la altura de CebrerosAFP

Incendios

Ceniceros después de un incendio: ¿qué son y por qué dañan la tierra?

Se trata de pequeños huecos con brasas ardiendo que se forman en la tierra

Los incendios forestales azotan la Península Ibérica desde hace ya unas semanas. Tras un primer fuego que se desató en Los Gallardos (Almería), el Gobierno tuvo incluso que declarar la emergencia nacional y solicitar la ayuda de la Unión Europea cuando varios incendios originados por el interior peninsular se unieron, formando un gran frente y haciendo muy complicada su extinción. Unos fuegos que también han tenido lugar en el este peninsular, castigando La Vall de Uixó, en la provincia de Castellón.

En este contexto, ha quedado evidenciado que la población tiene mucho desconocimiento al respecto de este tema. Y uno de esos aspectos que la gente no conoce está relacionado con los ceniceros de los incendios, también conocidos como «pozos de ceniza». Se trata de huecos o agujeros que se generan en el suelo por culpa del fuego. Estos están llenos de cenizas y pueden albergar brasas ardiendo.

Además, que se formen esos agujeros puede responder a la presencia de materiales orgánicos que cubren el suelo, de raíces de plantas o que los hayan excavado animales. Sin embargo, esto no queda ahí, y es que también pueden generarse por la actividad del propio fuego, que forme un hueco en la tierra.

¿Cómo detectarlos?

Para saber dónde hay, es conveniente estar atento a cualquier resto de ceniza blanca o si hay distintos insectos sobrevolando el lugar, además de al humo que pueda surgir de la zona. A su vez, también se pueden detectar si desprenden olor a combustible sin quemar o a gasolina.

Por otra parte, los profesionales tienen mecanismos especiales para detectarlos. En caso de que el fuego esté extinto, cuentan con dispositivos con sensores infrarrojos que los pueden detectar incluso desde helicópteros o aeronaves.

Estos ceniceros, que pueden provocar quemaduras graves, se deben extinguir en caso de ser encontrados. De esta manera se consigue que no se regeneren y que los civiles no caigan en ellos.

Más problemas

Las cenizas y, en este caso, los ceniceros, pueden generar consecuencias nefastas para el agua. ¿El motivo? Al llover, el agua arrastra elementos que pueda haber en el suelo y la tierra hacia los embalses o ríos, por lo que, si contienen partículas contaminantes, estas acabarán en el agua y la dañarán, provocando que la que luego se bebe en las casas esté infectada.

Además, esta situación en la que se quema la tierra, puede acabar generando una erosión del suelo y aumentando el riesgo de que el terreno sufra una desertificación cuyas consecuencias serían poco favorables. Por último, este mal estado del terreno podría incluso fomentar la aparición de inundaciones.

Temas

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas