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15 de junio de 2024

El pastor Kike Huerta y una de sus cabras muerta por los ataques de los lobos

El pastor Kike Huerta y una de sus cabras muerta por los ataques de los lobosFacebook/José Manuel González Castro

Un pastor asturiano de 17 años se sube a un árbol para no ser devorado por los lobos: «Ya no podemos más»

El alcalde de Cangas de Onís y el presidente Adrián Barbón se vuelcan con él y piden al Gobierno que el cánido deje de considerarse especie protegida

Kike Huerta, un joven pastor de 17 años residente en Cangas de Onís (Asturias), salvó la vida de milagro el martes, cuando estuvo a punto de ser devorado por una manada de lobos.

Según ha contado en La Nueva España, el adolescente, perteneciente a una familia ganadera de la aldea de Santianes de Ola y apasionado del pastoreo, se disponía a «guardar las cabras» cuando se encontró a dos lobos matando a una de ellas.

Ante una situación que se ha vuelto cada vez más habitual en la zona, Huerta trató de espantarles a gritos, pero lejos de lograr el efecto deseado, los lobos «empezaron a gruñir y venir hacia mí», cuenta el joven, que logró subirse a un árbol «de milagro».

El incidente tiene lugar en medio de una refriega política a causa del aumento del animal, que los gobiernos de las comunidades loberas vinculan a su inclusión, en 2021, en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (Lespre).

«Parece que es más importante un lobo que la vida de un humano. No queremos que se extingan, pero sí que haya un control porque están a medio kilómetro de las casas», dice Huerta, a quien le gustaría dedicarse al sector ganadero y agrario, pero lamenta que «ahora mismo no se puede».

Vicente Huerta, padre de Kike, acudió en su ayuda al escuchar sus gritos, pero asegura que las autoridades no le hicieron caso cuando telefoneó para pedir ayuda. «Cuando ocurrió el ataque y mi hijo estaba subido al árbol, llamé a la Guardia Civil y me dijeron que no podían hacer nada, que el lobo estaba protegido. La semana pasada ya nos mataron cuatro cabras y, en octubre, seis ovejas, porque campan a sus anchas. Ya no podemos más», dice con hastío.

Llamé a la Guardia Civil y me dijeron que no podían hacer nadaVicente HuertaPadre de Kike Huerta

Tras conocer el incidente, el alcalde de Cangas, José Manuel González Castro (PP), ha compartido una publicación en la que denuncia las medidas animalistas. «En los últimos años las políticas de los gobiernos de izquierdas han protegido más al propio animal que a la persona. Primero con un Plan de Lobo que no funcionaba y obsoleto y después con la inclusión de esta especie en el Lespre. Siempre orientaron sus políticas en beneficio y al lado de los ecologistas y en detrimento de los Ganaderos, Pastores y Elaboradores de Quesu Gamoneu (…) ¿Hasta dónde vamos a llegar?», arremete.

Desde Villaviciosa, el presidente asturiano, el socialista Adrián Barbón, mostró su preocupación por los hechos en la mañana de ayer jueves y reiteró que su gobierno siempre ha pedido «de forma machacona, la salida del lobo del listado de especies protegidas».

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