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22 de julio de 2024

Banco de espetones sobre posidonia en Punta Rasa, Formentera

Banco de espetones sobre posidonia en Punta Rasa, FormenteraEFE

Medio ambiente

Posidonia: la planta acuática que forma praderas submarinas claves para el Mediterráneo

Contribuye a la oxigenación del agua y sirve de reserva para peces, moluscos y crustáceos, por lo que tiene una gran importancia para el ecosistema

En ocasiones, cuando los bañistas del Mediterráneo se disponen a darse un chapuzón se encuentran con pequeñas trazas de lo que parecen algas, algo que resulta para muchos desagradable e incómodo en ese relajante momento vacacional. Aunque muchas veces sí que se trate de algas, estos arribazones están también formados por restos de posidonia, una planta –y no un alga– que forma extensas praderas submarinas que contribuyen a mantener la biodiversidad del mar.

La Posidonia oceanica es una planta endémica del mar Mediterráneo con características similares a las de las plantas terrestres, ya que cuenta hojas, tallo, raíces y flores que producen semillas y frutos flotantes conocidos vulgarmente como olivas de mar. Se puede encontrar entre la cota superficial y los 30-40 metros de profundidad ocupando grandes extensiones del litoral.

Tal y como explican desde Aquae Fundación, esta planta desempeña un papel crucial en la dinámica sedimentaria al estabilizar el sedimento con sus raíces y crear zonas vitales para la producción de oxígeno. Aunque estas plantas ocupen un 3 % de la cuenca mediterránea, pueden liberar al ecosistema hasta 20 litros de oxígeno por día y metro cuadrado, unas cifras asombrosas.

Además, proporciona áreas esenciales para la cría y refugio de numerosas especies animales. También actúan como filtros para mantener el agua limpia y transparente, ejerciendo de indicadoras de la calidad ambiental del litoral sumergido. Dada su heterogeneidad, el Ministerio para la Transición Ecológica destaca que es utilizada como zona de cría o protección de jóvenes de numerosas especies de peces litorales, y es que sirven de hogar para unas 400 especies vegetales y cerca de mil animales.

Pero aún hay más: protege el litoral de la erosión y almacena carbono azul disuelto en el agua de mar. En concreto, los expertos destacan incluso que la posidonia es capaz de almacenar más del doble del carbono que los bosques templados y tropicales del planeta.

Regresión de la posidonia

A pesar de su gran importancia para el ecosistema, esta planta se encuentra en regresión en toda la región. Desde Submon, consultoría ambiental marina que realiza proyectos en el ámbito de la conservación, estudio y divulgación del medio marino, comentan que estudios recientes sugieren que, en los últimos 50 años, la superficie ocupada por posidonia ha disminuido en más de un 30 % en el Mediterráneo occidental. «Esta reducción drástica plantea serias preocupaciones sobre el futuro de este hábitat submarino y la salud general de nuestros mares», explican.

Esta regresión se produce principalmente por presiones físicas y biológicas. Entre las primeras causas se encuentran la pesca ilegal de arrastre o las intervenciones humanas en las zonas costeras, como la construcción de espigones. Estas acciones pueden destruir directamente el hábitat o alterar las características ambientales de la zona, como la dinámica sedimentaria natural o las corrientes, afectando negativamente a la distribución y salud de las praderas. Asimismo, el fondeo de embarcaciones recreativas en zonas con presencia de posidonia provoca impactos físicos directos sobre las praderas.

Por otro lado se encuentran las presiones biológicas como la contaminación marina, que incluye la descarga de aguas residuales y el vertido de productos químicos y nutrientes agrícolas, que afecta directamente a las praderas de posidonia debido a que son muy sensibles a las condiciones del agua. La pérdida de calidad del agua debido a la contaminación, la eutrofización y la sedimentación puede afectar negativamente a la salud y supervivencia de la posidonia, al disminuir la disponibilidad de luz y nutrientes.

Además, la introducción de especies invasoras puede alterar el equilibrio ecológico de los ecosistemas marinos y competir con la posidonia, favoreciendo su regresión. Un ejemplo es la proliferación de algas como Caulerpa cylindracea y Rugulopteryx okamurae, que crecen mucho más rápido que la posidonia y pueden colonizar zonas favorables para su desarrollo, desplazando a esta especie nativa.

Para conservar la Posidonia oceanica, por tanto, se deben tomar diversas acciones de protección, así como tener un mayor control y vigilancia para el cumplimiento de las normas en la pesca y el anclaje de embarcaciones y controlar la contaminación y la turbidez del agua. Igualmente, ha de realizarse un control de especies invasoras, un seguimiento ambiental continuo e impulsar la educación y concienciación ciudadana para que, entre todos, conservemos estas praderas submarinas tan importantes para el mar Mediterráneo.

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