Gente con perros sueltos en la playa
El programa Bandera Azul considera «imperativo» que se prohíban los perros en sus playas
Adeac y FEE recalcan que esta exigencia se justifica principalmente por cuestiones de salud pública
Los organismos que otorgan el distintivo Bandera Azul a las playas que cumplen con criterios de sostenibilidad consideran esencial que en estos espacios esté vetada la presencia de animales domésticos, particularmente de perros, como medida de protección tanto para la salud humana y la de los propios animales como para la conservación del ecosistema.
Así lo han expresado la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (Adeac) y la Fundación para la Educación Medioambiental (FEE, por sus siglas en inglés), responsables de esta iniciativa, quienes este miércoles hicieron público el listado de playas reconocidas con la Bandera Azul para la actual temporada. España, un año más, lidera el ranking con 642 arenales galardonados.
Ambas entidades enfatizan que «para cumplir con los criterios Bandera Azul a nivel internacional es imperativo que el municipio asegure a través de una ordenanza municipal la prohibición de animales domésticos en la playa o zona de baño galardonada con bandera azul durante la temporada de baño». Esta normativa excluye, no obstante, a los perros guía, que sí están autorizados.
Adeac y FEE recalcan que esta exigencia se justifica principalmente por cuestiones de salud pública. En este sentido, citan estudios de la Organización Mundial de la Salud que alertan sobre los riesgos microbiológicos derivados de la presencia de excrementos caninos en las playas, especialmente peligrosos para la población infantil.
Otro argumento que esgrimen es la propia integridad física de los animales, ya que las condiciones ambientales del verano pueden resultar perjudiciales para ellos. Las altas temperaturas propias de estas fechas pueden provocar «deshidratación, afección a las almohadillas de las patas, intoxicación por la alta concentración de sodio del agua de mar o intoxicación por algunas algas».
Además, hacen hincapié en la necesidad de preservar el equilibrio ecológico de las playas, con especial atención a aquellas que cuentan con sistemas dunares. En estos entornos, diversas especies de flora y fauna –entre ellas aves que se encuentran en peligro de extinción y que resultan clave para la conservación del ecosistema– requieren un entorno libre de perturbaciones.
La presión humana en estas zonas, especialmente por parte de quienes acuden con sus perros, compromete gravemente el bienestar de la avifauna, que depende de estos espacios para alimentarse, descansar o reproducirse. Tal como advierten ambas organizaciones, «el aumento de la presencia de perros en los arenales con dunas genera una presión destacable en la supervivencia de la avifauna, sobre todo en época de cría».
El informe elaborado por Adeac y FEE recoge además, dentro del apartado titulado «biodiversidad y espacios dunares», una llamada de atención sobre la necesidad de seguir trabajando en la protección de estos hábitats. En dicho epígrafe se menciona que aún es frecuente observar «incluso a personas paseando a sus perros» por estos entornos naturales sensibles.
En la presente convocatoria, se presentaron 697 playas españolas para optar al distintivo Bandera Azul, de las cuales 642, lo que representa un 91 % del total, han logrado finalmente la concesión de esta prestigiosa insignia ambiental.