Evolución del huracán Gabrielle
El huracán Gabrielle llega convertido en borrasca a la Península, con viento, lluvia y olas de seis metros
Los expertos subrayan que la transición de huracán a borrasca no implica que el sistema sea inofensivo
Los restos del huracán Gabrielle alcanzarán la Península este domingo ya convertidos en un ciclón postropical o borrasca, acompañados de viento intenso, lluvias y un temporal marítimo con olas que podrían llegar hasta los seis metros, según la previsión del climatólogo de Meteored, Samuel Biener.
Antes de su llegada a España, el sistema afectará de lleno a las islas Azores, donde se espera que mantenga todavía la categoría de huracán. Allí, provocará un escenario muy adverso con rachas de viento cercanas a los 200 km/h, precipitaciones abundantes, tormentas y un fuerte temporal marítimo que complicará la situación en el archipiélago portugués.
Los modelos meteorológicos apuntan a que, en la parte final de la semana, Gabrielle se transformará en una borrasca más propia de nuestras latitudes. Biener insiste en que no se trata de la llegada de un huracán a España, sino de sus restos, que adoptarán la forma de ciclón postropical, posiblemente con rasgos subtropicales. Tampoco se descarta que, tras interactuar con una vaguada, pueda adquirir características de tormenta o depresión subtropical.
El experto subraya que la transición de huracán a borrasca no implica que el sistema sea inofensivo. De hecho, al aumentar su radio de acción, suele extender sus efectos a un área mucho mayor, con vientos fuertes, lluvias localmente intensas y un mar muy agitado alrededor del centro de la depresión.
Aunque pueda parecer excepcional, Biener recuerda que no es raro que en otoño restos de huracanes crucen el Atlántico y alcancen Europa dirigidos por el chorro polar. Este proceso, conocido como extratropicalización, convierte a los ciclones tropicales en borrascas de latitudes medias. Gabrielle será, por tanto, un ejemplo más de un fenómeno relativamente frecuente en estas fechas.
En cuanto a su posible trayectoria, los escenarios más probables sitúan el centro de la borrasca entrando entre Lisboa y el cabo de San Vicente a lo largo de la mañana o el mediodía del domingo. No obstante, Biener advierte que aún existe cierta incertidumbre en el recorrido final, algo común en este tipo de sistemas. Lo que sí parece seguro es que su proximidad dejará condiciones adversas en varias regiones de la Península.
Según el modelo de referencia de Meteored, las zonas más afectadas por las lluvias serán Extremadura y el oeste de Andalucía, donde los acumulados podrían superar con facilidad los 50 litros por metro cuadrado entre el domingo y el lunes. En algunos puntos aislados del suroeste peninsular incluso podrían rebasar los 100 l/m². Galicia, por su parte, recibirá lluvias ya desde el sábado con la aproximación de Gabrielle, aunque no se esperan registros tan destacados.
El viento también será protagonista. Se prevén rachas superiores a 50 km/h en Galicia occidental, Extremadura y Andalucía occidental, con valores más altos en zonas especialmente expuestas. En el mar, la agitación será notable, con olas que podrían alcanzar los 5 o 6 metros tanto en las costas gallegas como en el golfo de Cádiz.
Biener añade que, una vez cruce la Península o el Estrecho, la borrasca se irá debilitando con rapidez. Sin embargo, sus restos atmosféricos –un embolsamiento de aire frío en altura combinado con un flujo de levante reforzado por un bloqueo escandinavo– podrían dar lugar a episodios de lluvia intensa a comienzos de la próxima semana, especialmente en el entorno del Estrecho y en algunas zonas del Mediterráneo.