El presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva
Lula insta a abandonar los combustibles fósiles mientras perfora la Amazonía en busca de petróleo
Tras la polémica generada por esta concesión, el presidente defendió la decisión y recalcó que su país no puede «renunciar al petróleo de un día para otro»
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, ha instado este miércoles a los casi 200 países reunidos en Belém (Brasil) para la Cumbre del Clima (COP30) a tomar decisiones audaces en la lucha contra el calentamiento global, según ha informado DPA. En especial, ha subrayado la necesidad de una hoja de ruta para abandonar los combustibles fósiles y otra para detener y revertir la deforestación.
«No podemos irnos de Belém sin decisiones sobre estos temas. Es urgente», ha afirmado el presidente brasileño durante la Cumbre de los Pueblos, donde se han reunido funcionarios gubernamentales y cientos de ONG.
La Cumbre del Clima de hace dos años celebrada en Dubái (la COP28, la de Emiratos Árabes Unidos) se cerró con un acuerdo para que el mundo abandonara los combustibles fósiles, pero no se han establecido objetivos intermedios ni plazos específicos para lograrlo. En Belém (Brasil) decenas de países impulsan una hoja de ruta para abandonar el petróleo, el gas y el carbón. Sin embargo, países como los del Golfo –entre ellos, Arabia Saudí– se oponen a dicho plan.
Cabe destacar, en este caso, la hipocresía de Lula, y es que mientras insta a terminar con los combustibles fósiles, él mismo concedió hace unas semanas los derechos de exploración de cinco bloques petroleros en aguas profundas del Amazonas. Esta decisión reafirma la apuesta del país presidido por el líder izquierdista por la expansión petrolera, una política cuestionada por organizaciones ambientalistas.
Tras la polémica generada por esta concesión, el presidente defendió la decisión y recalcó que su país no puede «renunciar al petróleo de un día para otro». El mandatario reiteró, además, que la licencia para iniciar investigaciones en una región ubicada a 500 kilómetros de la desembocadura del río Amazonas, en el estado de Amapá, fue autorizada por el Instituto Brasileño de Medio Ambiente (Ibama).
Aumento de la financiación
Al margen de ello, muchos países en desarrollo exigen que las naciones industrializadas aumenten de forma significativa su financiación climática gubernamental para contribuir a su adaptación al cambio climático. Una de las propuestas sobre la mesa consiste en triplicar esta ayuda hasta alcanzar al menos 104.061 millones de euros para 2030.
Desde el punto de vista de la Unión Europea (UE), esto debería enmarcarse dentro de los compromisos financieros ya adquiridos el año pasado en el marco de la Cumbre del Clima de Bakú (Azerbaiyán). Según estos, los países industrializados aportarán al menos 260.170 millones de euros anuales en financiación climática hasta 2035.