Proyecto de la planta situada en Oregón, Estados Unidos
El ambicioso proyecto que quiere convertir el calor extremo de la Tierra en electricidad limpia
Una empresa estadounidense se ha lanzado a construir la que será la primera planta geotérmica de roca supercaliente del mundo en el estado de Oregón
La energía geotérmica se ha convertido en una renovable clave en muchos lugares para alcanzar la tan ansiada neutralidad de carbono. Países como Islandia se abastecen en un alto porcentaje de esta manera, pero otros como Estados Unidos, Indonesia, Filipinas o Turquía son los líderes mundiales.
Según explican desde el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), la energía geotérmica se define como aquella almacenada en forma de calor bajo la superficie de la tierra sólida, por lo que engloba el calor almacenado en rocas, suelos y aguas subterráneas, pero no el contenido en masas de agua superficiales, continentales o marinas.
Ante las oportunidades que se abren con este tipo de energía y el hecho de que sea 100 % limpia, una empresa estadounidense se ha lanzado a construir la que será la primera planta geotérmica de roca supercaliente en el estado de Oregón, en Estados Unidos.
Según anuncia Quaise, la compañía se encuentra ya construyendo la planta, diseñada para generar electricidad donde el calor natural de la Tierra es más potente, de entre 300 y 500 °C. A esas temperaturas, un solo pozo puede suministrar de 10 a 100 veces más potencia que todas las demás formas de energía geotérmica.
Los seres humanos han aprovechado la energía geotérmica durante miles de años, aunque ha sido así principalmente en lugares donde la naturaleza la hace accesible: aguas termales y formaciones geológicas excepcionales. Con esta nueva tecnología, se cambia ese paradigma al permitir alcanzar profundidades y temperaturas nunca antes exploradas.
Perforación mediante ondas milimétricas
La clave, tal y como explican desde la compañía americana, está en el uso de microondas de alta potencia capaces de erosionar la roca sin contacto físico. El Proyecto Obsidian será el primer despliegue comercial de esta tecnología de perforación por ondas milimétricas, abriendo la puerta a un futuro en el que la energía geotérmica pueda expandirse más allá del Cinturón de Fuego del Pacífico y llegar al este del río Misisipi, haciendo posible el acceso a energía geotérmica de ultraalta temperatura para más del 90 % de la población mundial.
Desarrollada tras más de una década de investigación en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), la tecnología de Quaise emplea un girotrón para generar ondas milimétricas de alta energía capaces de penetrar la roca y alcanzar temperaturas extremas –superiores a los 300 °C– a profundidades que otras tecnologías no pueden abordar de manera rentable.
Al acceder a estas temperaturas más elevadas, las plantas geotérmicas pueden generar entre cinco y diez veces más electricidad por pozo que los sistemas geotérmicos convencionales. Además, la tecnología ya ha demostrado su eficacia en condiciones reales, perforando con éxito más de 100 metros de granito, un tipo de roca comparable a las formaciones geológicas profundas donde se encuentran los recursos geotérmicos de ultraalta temperatura.
La planta en cuestión, que entrará en funcionamiento en 2030, aprovechará tecnología nueva y probada para alcanzar temperaturas extremadamente altas, proporcionando energía fiable con una combinación excepcional de cero emisiones de carbono, capacidad de carga base firme y flexibilidad de ubicación.
De funcionar de manera correcta, abriría la puerta a su instalación en otras zonas del mundo, de manera que se daría un avance notable hacia una energía limpia más generalizada. Combinándola con el potencial de la eólica y la fotovoltaica, supondría una mayor desconexión de los combustibles fósiles, cuyo precio ha ido en aumento en los últimos meses debido a la inestabilidad geopolítica.