Sundar Pichai, CEO de Google
Adiós a los jefes en Google: así busca eliminar burocracia y tomar mejores decisiones
Google ha reducido en un 35 % el número de jefes y mandos intermedios como parte de una estrategia para simplificar su estructura y responder más rápido a los desafíos de la IA
Brian Welle, vicepresidente de análisis y rendimiento de personal de Google ha comentado en un audio al que ha tenido acceso la CNBC que «actualmente, tenemos un 35 % menos de gerentes y menos subordinados directos que hace un año. Así que estamos progresando rápidamente».
Las palabras han corrido como la pólvora en Silicon Valley y ya se sabe que Google ha dado un paso en su estrategia de reorganización interna al reducir en un tercio el número de jefes dentro de su plantilla durante el último año. La medida, que afecta sobre todo a mandos intermedios encargados de equipos pequeños, busca eliminar burocracia y acelerar la toma de decisiones ahora que la inteligencia artificial (IA) se ha convertido en el principal eje de competencia en la industria tecnológica.
Jeff Bezos, Sundar Pichai y Elon Musk durante el acto de investidura de Trump
La compañía de Mountain View afronta así uno de los retos más importantes de su historia reciente e intenta mantener su liderazgo frente a rivales como Apple, Microsoft u OpenAI que avanzan a toda velocidad en el desarrollo de modelos de IA. La decisión de reestructurar su jerarquía responde a la necesidad de dar más autonomía a los empleados y favorecer una organización más dinámica, capaz de adaptarse a cualquier cambio en cuestión de semanas y no de meses.
Eficiencia y la agilidad
El principal objetivo de la reducción de jefes es mejorar la eficiencia. Según explican fuentes internas, Google había acumulado una estructura con demasiadas capas jerárquicas, lo que ralentizaba la respuesta de la compañía a nuevos proyectos y decisiones estratégicas. Con la eliminación de estos niveles intermedios, se busca evitar que los procesos se vuelvan burocráticos y permitir que los equipos actúen con mayor autonomía.
Sundar Pichai, consejero delegado de Google, ha defendido en varias ocasiones esta decisión. Para el directivo, el camino a seguir no es necesariamente aumentar la plantilla, sino aprovechar mejor los recursos existentes. «La respuesta ante nuevos retos no debe ser siempre crecer en número de empleados, sino optimizar cómo trabajamos y reducir la burocracia interna», ha señalado en distintas entrevistas.
La respuesta ante nuevos retos no debe ser siempre crecer en número de empleadosCEO de Google
La medida no implica únicamente recortes. Muchos de los gerentes afectados no han sido despedidos, sino que han pasado a una labor de colaboradores individuales para aprovechar sus conocimientos técnicos sin la necesidad de ejercer funciones de supervisión.
Un organigrama plano
El impacto de esta reorganización afecta a los niveles medios de la compañía. Los roles más perjudicados son los de gerentes de equipos de menos de tres personas, que en muchos casos representaban un exceso de jerarquía innecesaria. Al transformarse en colaboradores individuales, estos profesionales mantienen su vinculación con la empresa, pero se integran en equipos con mayor responsabilidad personal y sin la carga administrativa de la gestión.
El nuevo modelo apuesta por una estructura más plana
El nuevo modelo apuesta por una estructura más plana, donde los empleados cuentan con mayor margen de autonomía y capacidad para tomar decisiones rápidas. Google intenta así fomentar la colaboración horizontal y evitar la dependencia de una cadena de aprobaciones que ralentizaba los procesos.
Google ha dado un giro cultural importante en la compañía, que tradicionalmente había fomentado una organización amplia con múltiples niveles de supervisión. Ahora, el core del trabajo se coloca en la autogestión y en la capacidad de los equipos pequeños de innovar sin palos en las ruedas.
Desde 2023
El cambio es la continuación de una estrategia que Google inició en 2023, cuando despidió al 6 % de su plantilla global. Desde entonces, la empresa ha llevado a cabo una profunda reorganización en divisiones como Google Cloud, Android y Pixel. La reducción de mandos intermedios es un paso más en esa hoja de ruta para reforzar la competitividad frente a la nueva era marcada por la IA.
Otras grandes tecnológicas, como Meta, Amazon o Microsoft, también han optado por estructuras más planas
Esta tendencia no es exclusiva de Google. Otras grandes tecnológicas, como Meta, Amazon o Microsoft, también han optado por estructuras más planas en los últimos años. En todos los casos, la lógica es agilizar la toma de decisiones, mejorar la eficiencia y permitir que los equipos respondan con rapidez a los cambios de un mercado que se transforma cada día y que tiene en China un competidor sin límite de recursos.
Cultura laboral
Más allá de la cuestión organizativa, la medida muestra una transformación cultural dentro de Google que ya era una compañía moderna dentro de lo que es Silicon Valley. La empresa está incentivando equipos más pequeños y flexibles, con mayor autonomía para definir sus objetivos y métodos de trabajo. Esto pretende impulsar la productividad y crear un entorno donde los empleados se sientan responsables directos de los resultados.
El CEO de Google, Sundar Pichai, en una imagen de archivo
Además, la empresa está apostando por la integración de la IA en sus propios procesos internos. Google espera que el uso de estas herramientas pueda incrementar la eficiencia de sus equipos de ingeniería en hasta un 10 %, para reducir tareas repetitivas y liberando tiempo para la innovación. En este nuevo escenario, la figura del jefe pierde control frente al protagonismo de los propios equipos.
Un movimiento estratégico
La reducción del 35 % en el número de jefes no es solo un ajuste interno. Responde a una necesidad estratégica de posicionarse en un entorno donde la IA ha cambiado por completo los modelos de negocio y la manera de competir. La velocidad con la que startups y grandes rivales desarrollan soluciones de IA obliga a Google a ser más ágil que nunca.
El proceso que empezó en 2023 tiene su primer resultado visible en el dispositivo Google Pixel 10 que acaban de lanzar al mercado. No solo se han adelantado a Apple en un par de semanas, las primeras revisiones del producto ya hablan del mejor móvil del mercado por encima del iPhone 16 (y a la espera del iPhone 17) por la integración de la IA de una manera total y por, por primera vez, igualar la calidad de las cámaras de la empresa de Cupertino.