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Huawei es la tecnología oficial que utiliza Maduro

Huawei es la tecnología oficial que utiliza Maduro

Huawei, Maduro y Zapatero: así se cruza España en la guerra tecnológica por Venezuela

Mientras Maduro se ha abrazado a la tecnología de Huawei para reforzar su régimen, el Gobierno español mantiene abiertos sus canales con Venezuela y adjudica contratos sensibles al gigante chino

España lleva años en una zona gris en el conflicto de Estados Unidos con Venezuela. El gobierno de Sánchez nunca ha denunciado abiertamente la deriva autoritaria de Nicolás Maduro, mientras ha mantenido canales políticos y económicos abiertos con Caracas. A su vez, ha abierto la puerta a contratos sensibles con Huawei en plena guerra tecnológica entre Washington y Pekín. Esta combinación ha convertido a nuestro país en socio útil para el chavismo y, al mismo tiempo, en motivo de sospecha para Estados Unidos y parte de la Unión Europea.

Venezuela, China y Huawei

La alianza entre Venezuela y China se ha consolidado como un eje estratégico que mezcla petróleo, crédito, tecnología y apoyo político al régimen de Maduro. Pekín ha respaldado diplomáticamente a Caracas cuando estaba más aislada, y a cambio ha ganado presencia en infraestructuras críticas, telecomunicaciones e incluso en sistemas de vigilancia.

En este esquema Huawei desempeña un papel clave como brazo tecnológico de esa aproximación. La compañía participa en redes 4G, centros de datos y soluciones de control digital que han permitido al chavismo mejorar su capacidad de supervisar comunicaciones y gestionar grandes volúmenes de datos de la población.

Huawei participa en redes 4G, centros de datos y soluciones de control digital que han permitido al chavismo mejorar su capacidad de supervisar comunicaciones

Maduro, además, ha convertido a Huawei en símbolo político. Ha exhibido en público móviles de última generación regalados por Xi Jinping y los ha presentado como dispositivos «seguros» frente al espionaje occidental.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro

Caracas–Pekín

Para Venezuela, asfixiada por sanciones y sin acceso a los mercados financieros, China es un socio imprescindible para obtener financiación, inversión en energía y apoyo tecnológico. La participación de empresas chinas en el despliegue de redes 4G y en la modernización de la infraestructura de comunicaciones ha respondido en los últimos años a esa necesidad de supervivencia del régimen.

Para China, Venezuela es una pieza valiosa en América Latina por recursos energéticos, influencia política en la región y escaparate para sus campeones tecnológicos, Huawei entre ellos. La expansión de equipos de telecomunicaciones chinos en países con instituciones débiles y alta dependencia económica facilita la exportación de modelos de autoritarismo digital difíciles de supervisar desde el exterior.

España, Maduro y el «factor Zapatero»

España mantiene una posición oficialmente alineada con la UE, que ha cuestionado la limpieza de los procesos electorales venezolanos, pero al mismo tiempo ha preservado contactos políticos constantes con el chavismo. En este terreno destaca la figura del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, que desde hace años actúa como mediador oficioso en las crisis venezolanas y como interlocutor privilegiado del entorno de Maduro.

Zapatero se ha convertido en una figura central en la red de intereses de Huawei en España y ha actuado como valedor político y puente con el Gobierno, con antiguos altos cargos de su etapa en La Moncloa hoy integrados en la estructura de la compañía china. En torno a él se ha articulado un ecosistema de exministros, consultoras y comisarios de Policía que han facilitado la penetración de Huawei en contratos sensibles del Estado y en la interlocución con las más altas instituciones.

Investigaciones periodísticas, entre ellas la de El Debate, describen cómo José Luis Rodríguez Zapatero ha utilizado su influencia para que Huawei mantenga contratos clave con el Ministerio del Interior, en particular el sistema de almacenamiento de escuchas telefónicas de Policía Nacional y Guardia Civil. Fuentes policiales ha asegurado en los medios de comunicación que el expresidente ha presionado para evitar que se revisen o sustituyan esos acuerdos pese a las advertencias de socios europeos y de Estados Unidos.

Zapatero ha utilizado su influencia para que Huawei mantenga contratos clave con el Ministerio del Interior

Zapatero también habría asesorado al actual Gobierno en su posición frente a las presiones de la UE para limitar a Huawei en el 5G y ha defendido una postura más abierta a la participación de la compañía china en proyectos estratégicos. Esta labor se habría canalizado a través de contactos directos con altos cargos chinos y de la utilización de despachos de lobby como Acento, del exministro José Blanco, para influir en decisiones regulatorias y empresariales.

Red de ex cargos y comisarios

Una de las piezas clave de esta trama es Segundo Martínez, exjefe de seguridad de Zapatero en La Moncloa y hoy director de seguridad de Huawei España. Martínez ha sido la correa de transmisión entre el expresidente, la cúpula de Interior y la tecnológica para conseguir que Huawei se consolide como proveedor en la infraestructura de escuchas y refuerce su presencia en entornos policiales y de inteligencia.

Una de las piezas clave de esta trama es Segundo Martínez, exjefe de seguridad de Zapatero en La Moncloa y hoy director de seguridad de Huawei España

A este perfil se suma el comisario jubilado Emilio Prieto Andrés, también fichado por Huawei y vinculado al círculo de Zapatero. Prieto aprovechó su etapa en la embajada en Pekín para tejer relaciones con el régimen chino y empresas estratégicas y luego se convirtió en otro puente entre la compañía y altos mandos del Ministerio del Interior.

Huawei en las telecomunicaciones españolas

A pesar de las advertencias reiteradas de la Comisión Europea para restringir o excluir a Huawei de las redes 5G por riesgo de seguridad, España ha optado por una estrategia menos restrictiva. El Gobierno ha permitido la presencia del gigante chino en segmentos clave de la infraestructura digital, argumentando que los sistemas están blindados y no suponen amenaza para la seguridad nacional.

El ejemplo más polémico es la adjudicación por parte del Ministerio del Interior de un contrato de más de 12 millones de euros a Huawei para el almacenamiento digital de grabaciones obtenidas por las fuerzas de seguridad bajo autorización judicial. El Ejecutivo ha defendido que se trata de una infraestructura cerrada, sin acceso externo y ajena a las investigaciones del CNI, pero la decisión ha alarmado a Estados Unidos.

Vínculos de España

España se presenta ante Caracas como un puente privilegiado hacia Europa y como un actor dispuesto a mantener el diálogo cuando casi todo occidente cierra la puerta a Maduro y Estados Unidos ha iniciado una ofensiva histórica en la que las relaciones más turbias de España con Venezuela pueden saltar por los aires.

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