Crear un ecosistema para la robótica en España
Las posibilidades de la robotización se están ampliando de forma acelerada, gracias a los avances en componentes y al tsunami de la IA, se necesitan espacios para desarrollar ecosistemas que permitan crecer al sector, una oportunidad para España
Le envío unas frases a un destacado miembro de un Gobierno autonómico, días después de mantener con él una charla sobre su estrategia para captar inversiones, «me voy a China dentro de unas semanas, hablaré allí con un par de empresas interesadas en venir», me dice, y esa clase de asuntos. Recordé mientras hablábamos aquel encuentro en Mérida con inversores chinos del coche eléctrico, a los que les encantaba España (y el posible litio extremeño), pero no acababan de entender… ay, nuestro marco laboral.
Las palabras que le copio por Whatsapp al dirigente autonómico son de Robert Playter, CEO de Boston Dynamics, la del perro Spot y los humanoide Atlas. Las pronunció en el último CES de Las Vegas, en una mesa redonda sobre inteligencia artificial (IA) física junto a la venezolana Carolina Parada, una de las mentes más brillantes del planeta en este ámbito, hoy en Google AI, y directivos de General Motors y Qualcomm.
Spot, el perro robot de la empresa Boston Dynamics, que será usado por este cuerpo de policía de St. Petersburg
Esta es la visión de Robert Playter: «la siguiente evolución en el ámbito de la robótica será la adopción a escala y está comenzando a suceder, de hecho, nuestros clientes tienen ya más de 2.000 Spots. Algunos partners OEMs (fabricantes de equipos originales), grandes compañías y proveedores de componentes, quieren entrar en el negocio de la robótica, creando baterías, actuadores o sensores. Tenemos que crear ecosistemas y espacios para colaborar en la creación de robots y escalar la fabricación. Ese es el desafío».
Hasta hace poco, sólo había dos empresas europeas fabricantes de humanoides, aunque su ámbito de aplicación estuviera, en algún caso, más cercano al marketing que a la planta industrial: la española PAL Robotics y la alemana Neura Robotics. Esta última podía considerarse apenas una startup, nació en 2019, pero era tan buena en IA aplicada a la automatización que consiguió aliarse nada menos que con una veterana como Kawasaki Robotics. Su primer lanzamiento conjunto se produjo en 2023.
La siguiente evolución en el ámbito de la robótica será la adopción a escala y está comenzando a sucederCEO de Boston Dynamics
A ellas se han ido sumando, con proyectos más o menos maduros, otras compañías como 1X Technologies (Noruega), Agile Robots (Alemania) y las británicas Engineered Arts y Shadow Robot Company. Ya he comentado en alguna ocasión que los humanoides son tan espectaculares como increíblemente difíciles de introducir en cadenas de producción o en entornos altamente imprevisibles, como un hogar. De hecho, Boston Dynamics ha comenzado a trabajar con Hyundai y no espera tener algo verdaderamente desarrollado y confiable para sus plantas antes de 2028, siendo optimistas.
El mundo de la robótica es, obviamente, mucho más que los humanoides, aunque quizás esa otra parte no resulte tan divertida para el público en general. Los avances y la velocidad de innovación en componentes que impulsa en particular China, convertida ya en el referente mundial de ese ámbito, por precios, calidad, sofisticación tecnológica y nivel implantación industrial, están llevando a la robótica a otro universo.
El mundo de la robótica es mucho más que los humanoides, aunque quizás esa otra parte no resulte tan divertida para el público en general
Sólo faltaba el tsunami de la IA para transformar totalmente el paradigma tecnológico, cada vez más abierto a nuevos actores. En la mesa que mencionaba al principio, Carolina Parada planteó que la verdadera oportunidad que se abre ahora para los innovadores no consiste estrictamente en aprovechar la IA para mejorar la actividad de los robots y aumentar su productividad, sino en explorar a fondo su potencial para descubrir nuevas funciones.
«No hablamos de coger los robots actuales, en los lugares que ya existen y hacerlos un 10 % más eficientes, sino de abrir a la automatización áreas completamente nuevas, en las que antes no habíamos pensado desplegarlos», dijo Parada. Los ganadores serán quienes desarrollen los mejores componentes, «la mano humana es absolutamente maravillosa», y quienes reúnan los datos más adecuados y abundantes para que la IA física haga la magia con ellos.
No hablamos de coger los robots actuales, en los lugares que ya existen y hacerlos un 10 % más eficientes, sino de abrir a la automatización áreas completamente nuevasGoogle AI
La lectura que debemos hacer, en última instancia, es que las posibilidades de robotización se están ampliando de forma dramática y eso abre una enorme oportunidad para países como el nuestro, el tercero de Europa en número de robots industriales implantados cada año, aunque representen apenas una quinta parte de los que se instalan en Alemania.
No es una demanda muy relevante en el contexto mundial, pero sí en el europeo. La capacidad tecnológica existe en España, también el conocimiento y, por puro capricho de la geografía, España se encuentra en el extremo opuesto de un hipotético frente de guerra. Una empresa industrial que anunció recientemente su desembarco en nuestro país reconoce en privado que este ha sido el factor determinante en su decisión.
Las posibilidades de robotización se están ampliando de forma dramática y eso abre una enorme oportunidad para países como España
El mundo está en shock con la IA. Estos días pasaba de mano en mano el artículo en X «Something Big is Happening» del CEO de Otherside AI, Matt Shumer, en el que advierte de que la propia IA está escribiendo y mejorando ya su propio código. Pronto será capaz de crearse a sí misma, sin intervención humana.
No dejaré de insistir en que la disponibilidad de datos es clave para que la IA despliegue todo su potencial, y hay ámbitos realmente ochenteros todavía en ese aspecto. Pretendemos poner Ferraris informáticos en caminos de piedras, esa es la verdad. Pero para determinadas tareas, incluso las creativas ya, es incuestionable que nos encontramos ante una revolución sin comparación en la historia. Y, no nos engañemos, hay muchos construyendo carreteras para los Ferrari, hay que espabilar.
CLOiD, el robot para tareas domésticas con inteligencia artificial de la compañía LG Electronics
Las estrategias públicas para captar inversión deben entender bien que las empresas irán allí donde se formen ecosistemas, adaptados y flexibles, dispuestos a aprovechar el cambio. Y el robótico es uno de los más prometedores.