Una familia viendo la televisión
Hogar
Desenchufar la televisión antes de irse de vacaciones: ¿sí o no?
Este aparato favorece un mayor consumo energético
Hoy, viernes 31 de julio, empieza oficialmente la conocida como «Operación Salida». Esta fecha, que coincide con la entrada de agosto, es aprovechada por muchas personas para escapar de la rutina en busca de unas vacaciones o de un más que merecido descanso. De hecho, según datos de la Dirección General de Tráfico, se esperan 5,6 millones de desplazamientos por carretera a lo largo de este primer fin de semana de mes.
En este contexto, miles y miles de personas abandonan sus hogares, aunque no muchos toman una serie de medidas que pueden ahorrarles algún disgusto. Al salir de casa, la mayoría de personas apagan los distintos electrodomésticos y dispositivos que tienen en casa. Sin embargo, lo que no saben es que aunque estos no estén encendidos, siguen generando un consumo energético que se puede ver reflejado en la factura de la luz.
Uno de esos electrodomésticos que pueden seguir consumiendo electricidad a pesar de que no se estén utilizando es la televisión. Este aparato, sobre todo en sus modelos más novedosos, sigue consumiendo electricidad aunque no se mantenga encendido. ¿El motivo? Si no se desconecta del todo, puede seguir llevando a cabo funciones como conectarse a internet o registrar señales, haciendo que se produzca un «consumo fantasma» que aumenta el total a pagar al final de cada mes.
Además, si se mantienen videoconsolas o routers conectados a este dispositivo, también se puede estar favoreciendo un mayor gasto energético.
Gastar sin darte cuenta
Hemos hablado anteriormente del «consumo fantasma» pero, ¿a qué hace referencia este término? Este alude a toda aquella energía que gastan los dispositivos eléctricos aunque estén apagados o en modo espera, solo por el hecho de seguir conectados a la luz. Este consumo puede llegar a representar entre un 7 % y un 11 % del total energético que se gasta en cada hogar. En cifras, estaríamos hablando de una cantidad que puede rondar los 7 euros mensuales. Esta suma, que a simple vista no parece muy alta, puede llegar a suponer casi 90 euros al año, un dinero que no todo el mundo está dispuesto a regalar.
Por tanto, si no quieres arriesgarte a perder esa cantidad, lo más recomendable es que te asegures de desenchufar los electrodomésticos que no necesiten estar conectados, no solo la tele, sino también otros como el aire acondicionado o las impresoras.