Guardia Civil en la explotación donde se ha cometido el robo de 262 ovejas

Guardia Civil en la explotación donde se ha cometido el robo de 262 ovejasGUARDIA CIVIL

Robo del año en el campo extremeño: así desaparecieron 264 ovejas sin que nadie las echara de menos

El delito se prolongó durante 10 meses, de abril a enero, y el supuesto autor fue detenido este 5 de febrero

El robo de 264 ovejas y de material ganadero por un valor total estimado cercano a los 32.000 euros ha causado impresión en el sector primario.

La Guardia Civil, en el marco de la Operación Nalagar, ha detenido a un hombre de 41 años como presunto autor de un delito sufrido en una finca ubicada en el término municipal Cáceres.

Para entender el contexto del delito, cabe destacar que se trata de una finca de importantes dimensiones. Puede parecer imposible no percatarse de la ausencia de un número tan elevado de ganado; sin embargo, la explotación agrícola víctima cuenta con más de 1.000 ovejas.

El robo se prolongó durante 10 meses, de abril a enero, y, como es habitual en este tipo de casos, el supuesto autor –que fue detenido este 5 de febrero– pertenecía al entorno.

El detenido es un extrabajador que se valió de la nocturnidad y los nacimientos de ganado para trazar una estrategia sibilina para, poco a poco, sacar ovejas de la explotación sin que saltaran las alarmas.

Los ejemplares nuevos se apuntan día a día con el método tradicional, papel y bolígrafo, pero el código que permite identificar al animal no es tan inmediato. El bolo ruminal es una cápsula de cerámica que permanece toda la vida una vez implantada en el animal y que incorpora un identificador electrónico obligatorio en el ganado ovino antes de que cumplan el año. La práctica habitual entre los ganaderos es implantarlo a partir de los 3 o 4 meses para que no sea expulsado, por lo que hay un período en que las ovejas no cuentan con este 'código de barras' particular.

Las nuevas crías que se sumaban a la ganadería desaparecieron sin llamar la atención. Los nacimientos se registraban cada día que se producían; sin embargo, no fue hasta que se iba a producir la vacunación por la lengua azul cuando saltaron las alarmas.

«Cuando el detenido ve que el dueño de la explotación empieza a intuir que algo raro dice que deja el trabajo. El detenido comenta que tiene otra oferta mejor de otro lado y que se va», añaden fuentes de la Guardia Civil, que señalan que el único detenido es de la zona.

Según comentan desde la benemérita en conversación con El Debate, el sospechoso habría actuado de noche y con el foco puesto en las ovejas más jóvenes. Las habilidades de pastoreo y la posibilidad de transportar al ganado con las mismas manos facilitaría la operación perpetuada durante meses para introducirlas en un vehículo.

La Guardia Civil ha indicado que realizó varias gestiones con la oficina veterinaria de la zona de Cáceres para localizar las cabezas de ganado sustraídos de la finca.

Fruto de la investigación, los agentes localizaron parte del ganado que había sido vendido a dos explotaciones diferentes, siendo recuperados 30 ejemplares que han quedado inmovilizados en dichas explotaciones.

La investigación continúa abierta para esclarecer el destino del resto el ganado ovino, aunque cabe la posibilidad de que este ganado se haya distribuido a particulares en coincidencia con las festividades navideñas o a lugares donde se hayan sacrificado de manera clandestina dificulta este seguimiento.

La operación ha sido llevada a cabo por el Equipo ROCA de la Compañía de Cáceres.

«Los Equipos Roca de la Guardia Civil continúan con la vigilancia constante sobre las explotaciones agrícolas y ganaderas para evitar la comisión de hurtos y robos en la misma. A su vez, realizan inspecciones en el campo y en empresas relacionadas con el sector con la finalidad de que se cumpla la legislación vigente y evitar la comisión de actos delictivos en el entorno rural», concluye la benemérita en un comunicado.

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