Extracción y filtrado de aceite en la «Almazara Tradicional», en Gata (Cáceres)
El aceite de oliva registra el margen más estrecho entre precio de origen y destino de la campaña
Como comparar el coste de dos marcas diferentes en el lineal de un supermercado, la vigilancia del precio del aceite de oliva se ha convertido en una costumbre más de los consumidores.
La escalada del valor del aceite de oliva –que llegó a superar los 9 euros por litro en origen como consecuencia de la feroz sequía y del consecuente bajón en la producción a principios de 2024– y su posterior caída por debajo incluso de los 3,5 euros por litro marcados en mayo de 2025, mantiene a los ciudadanos pendientes del oro líquido, pilar fundamental de la dieta mediterránea.
La recuperación de la producción en el olivar después de dos años de escasez, con un balance por encima a los 1,4 millones de toneladas en la campaña 2024/2025 que supone la tercera mejor cifra de la década, ha dado un respiro en los hogares y en el campo, donde abrazan la recuperación de la demanda.
Según datos de Cooperativas Agroalimentarias de España, las salidas al mercado alcanzaron en julio 148.000 toneladas, un 57 % más que en el mismo mes del año pasado. Este ritmo de salidas deja un acumulado en los 10 meses de campaña que se eleva a 1.278.366,8 toneladas, lo que, apunta a una subida moderada del precio de aceite de oliva que ya se hace ver, tanto en origen como en destino.
Las dos últimas semanas de agosto han devuelto la tendencia alcista a los precios del aceite de oliva. Del 18 al 24 de agosto, el aceite de oliva virgen extra, a 4,001 euros por kilo, se situaba por encima de los 4 euros por primera vez desde el comienzo de 2025. Una semana después, el sistema Poolred indicó el precio medio en origen del aceite de oliva virgen extra en 4,09 euros por kilo para el período comprendido entre el día 23 y el 29. El aceite de oliva se sitúa en 3,52 euros y el lampante en 3,33 euros.
A un mes de final de campaña y con un ritmo de salidas tan elevado como el mencionado previamente, el reducido enlace –que hace referencia a la cantidad de aceite almacenado al final de una campaña de producción y que queda disponible para la siguiente– marca el paso en las cotizaciones del aceite de oliva.
El Índice de Precios Origen-Destino de los alimentos (IPOD) del mes de agosto elaborado por COAG muestra el margen más estrecho entre precio de origen y destino de la campaña para el aceite de oliva, que multiplica su valor desde el campo hasta el consumidor por 1,46 veces, con un aumento del 46 %.
Para ver una diferencia tan baja entre lo que reciben los agricultores y lo que se paga al final de la cadena hay que retroceder hasta octubre de 2024, cuando la diferencia era de un 40 %. Entonces, el contexto era diferente, ya que el precio en origen del aceite de oliva virgen extra era de 6,58 euros por kilo y para el consumidor de 9,24 euros por kilo.
Esta reducción del margen de la distribución responde a una estrategia para dar salida cuanto antes a las existencias de aceite de oliva de la campaña 2024/2025 y así comenzar octubre con el jugo recién llegado de las almazaras.