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Científico del Programa Antártico Australiano (AAP)

Científico del Programa Antártico Australiano (AAP)Programa Antártico Australiano (AAP)

Sueldos de 150.000 euros y alojamiento gratis: la última iniciativa científica para trabajar en la Antártida

El Gobierno australiano busca llenar más de 150 vacantes en sus bases antárticas, con oportunidades para profesionales como electricistas, carpinteros o cocineros, entre otros

Trabajar en la Antártida puede suponer un gran desafío dadas sus gélidas y extremas temperaturas. Sin embargo, con el paso de los años han ido surgiendo distintos programas internacionales que buscan fomentar la incorporación laboral en la región más fría del planeta. Desde el British Antarctic Survey (BAS) del Reino Unido, hasta distintas asociaciones de Hispanoamérica, ofrecen contratos con alojamiento, comida y equipamiento cubiertos con el simple requisito de ir a trabajar allí. Ahora, el Programa Antártico Australiano (AAP) ha abierto su propia convocatoria para la temporada 2025-2026, con salarios que pueden alcanzar cifras desorbitadas, además de una bonificación extra y todos los gastos de manutención cubiertos.

«El salario base puede llegar hasta los 150.000 euros anuales, a los que se suma una bonificación especial de 60.807 euros», se puede leer en la oferta.

En concreto, tal como detalla la oferta del Gobierno australiano compartida por el medio checo PoznaSvet, se busca llenar más de 150 vacantes en sus bases antárticas, con oportunidades para profesionales como electricistas, carpinteros, cocineros, técnicos de comunicación y gerentes de estación. En lo que respecta a los contratos, estos tienen distinta duración, ya que pueden ir de los cuatro a los 15 meses dependiendo de la posición.

Vista de uno de los campamentos del Programa Antártico Australiano (AAP)

Vista de uno de los campamentos del Programa Antártico Australiano (AAP)Programa Antártico Australiano (AAP)

Además del alto salario, el trabajo incluye otros beneficios como vivienda y comida gratis. Más allá de estos alicientes, el programa australiano destaca la posibilidad de acceder a las distintas instalaciones recreativas, como gimnasios, salas de cine o huertos hidropónicos.

Lógicamente no todo es positivo, ya que las condiciones climáticas se convierten en el gran inconveniente de esta oportunidad laboral. Y es que, sin ir más lejos, las temperaturas en la Antártida pueden descender hasta los -70 °C en invierno, con fuertes vientos y tormentas de nieve. Ante esto, desde la AAP han matizado que cada uno de los postulantes deberán superar distintas evaluaciones médicas y psicológicas con el objetivo de garantizar su adaptación a un entorno tan hostil. Más teniendo en cuenta que la vida cotidiana en la Antártida implica aislamiento o días sin luz solar en invierno.

Por todo ello, el programa valorará aspectos como la salud y resistencia mental, la cooperación y la capacidad de resolución de problemas en situaciones extremas.

Sin embargo, independientemente de las distintas dificultades, la realidad es que trabajar en la Antártida supone una experiencia única. Los trabajadores podrán disfrutar de uno de los proyectos científicos más llamativos de todo el planeta, además de asistir a fenómenos y paisajes impresionantes.

Una tendencia en auge

La iniciativa del Ejecutivo australiano no es única en el panorama internacional. El British Antarctic Survey del Reino Unido ha ofrecido en los últimos meses puestos similares con sueldos realmente elevados. De hecho, esta institución ya cuenta con más de 400 empleados en las gélidas instalaciones, los cuales forman parte de un proyecto que cuenta con un respaldo financiero de nueve millones de libras.

De igual manera, países como Argentina o Chile ya pusieron en marcha en el pasado sus propias iniciativas polares con el objetivo de apoyar sus bases antárticas.

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