Prototipo de la base solar de la misión POLARIS de la ESA
La iniciativa espacial más desafiante de China: una estación solar situada a miles de kilómetros de la Tierra
China prevé tener su estación solar espacial a pleno rendimiento en 2035. Para esa fecha, el país espera que la estación pueda transmitir energía a nuestro planeta
Con el paso de los años, China se ha convertido en uno de los países más atrevidos en lo que a la carrera espacial se refiere. De hecho, tal es la magnitud de sus proyectos que poco a poco ha igualado el gran volumen desplegado por Estados Unidos en las últimas décadas. En este contexto, el país asiático ha dado un paso más en su ambicioso plan espacial con la construcción de una estación solar en el espacio. De concretarse este proyecto, que busca revolucionar la generación de energía renovable a nivel global, podría proporcionar una fuente de energía limpia y constante a la Tierra en cualquier momento del día.
Conocidos como SPS (Solar Power Satellite) o SSPS (Space Solar Power Station), estos proyectos no son realmente nuevos. Varias organizaciones del país chino anunciaron hace décadas que estaban estudiando la viabilidad de iniciativas de energía solar espacial. Asimismo, ya en la década de los 70 la NASA estudió dichos programas, los desafíos técnicos y logísticos de la época acabaron frenándolos. Ahora, con los avances en la tecnología aeroespacial, China está dispuesta a convertir en realidad lo que antes parecía ciencia ficción.
Una estación de gran escala
Ahora, medio siglo después, el proyecto se encontraría en su recta final. En este caso, el programa contempla la construcción de una estación de aproximadamente un kilómetro de ancho y largo en el espacio, situándose a unos 36.000 kilómetros de altura de nuestro planeta. Para ello, China planea utilizar sus propios cohetes de nueva generación, como el Long March 9 (CZ-9), que sería similar a la Starship de SpaceX.
«Se trata de un proyecto increíble», explicó en octubre el ingeniero chino Long Lehao. Durante una conferencia, diseñador de los cohetes chinos explicó que «la energía recogida en un año equivaldría a la cantidad total de petróleo que puede extraerse de la Tierra».
Diseño genérico de un satélite SPS de los años 70 de la NASA
Este método permitiría superar las limitaciones actuales de la energía solar terrestre, que depende de factores como la nubosidad o la absorción atmosférica, entre otros. De hecho, en el espacio la luz solar es 10 veces más intensa que en nuestro planeta.
Lógicamente, la construcción de una estación de tal envergadura supone distintos desafíos. Uno de los principales es el desarrollo de una tecnología eficiente y segura para la transmisión de energía desde el espacio a la Tierra.
¿Cuándo estaría disponible?
China tiene previsto poner en marcha sus primeros prototipos en el año 2030. Asimismo, se espera que la estación solar espacial funcione a pleno rendimiento en 2035, comenzando a transmitir energía a la Tierra. Además, para 2050 se espera que esté en su forma final, con 2 GW (gigavatios)de potencia. Por lo tanto, el objetivo para ese momento será aumentar significativamente su capacidad de generación y distribución de energía, convirtiéndose en una fuente clave para el suministro eléctrico global.
Una iniciativa en auge
El país asiático no es el único que se encuentra a la vanguardia de la energía solar espacial. En los últimos años, entidades como la Agencia Espacial Europea (ESA) ha puesto en marcha su propio proyecto. Nombrado SOLARIS, el objetivo de la ESA es el de producir energía limpia en el espacio. En este caso, está previsto que la organización tome decisiones en los próximos meses sobre la viabilidad del proyecto.
De igual manera, Reino Unido puso en marcha el programa 'UK Space Energy Initiative', con la participación de medio centenar de organizaciones. Otras naciones como Japón, con su satélite 'OHISAMA', y Estados Unidos, con la misión 'Space Solar Power Demonstrator', buscarán adelantarse a China para así conquistar los recursos solares recolectados desde el espacio.