Imagen divulgada por el Departamento de Guerra de Estados Unidos de una captura de video del Comando Indo-Pacífico de los EE.UU. proyectado durante la presentación de un informe sobre el avistamiento en el 2024 de un fenómeno anómalo no identificado
Ciencia
El astrofísico de Harvard, Avi Loeb, resta importancia a los archivos sobre ovnis: «Ninguno es extraordinario»
La colección de documentos sobre objetos voladores no identificados y posibles formas de vida extraterrestre podrá consultarse en la página oficial war.gov/ufo
El pasado viernes, 8 de mayo, el Departamento de Guerra de Estados Unidos anunció la desclasificación de archivos gubernamentales sobre Fenómenos Anómalos No Identificado (UAP, por sus siglas en inglés), después de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, anunciara este proceso en el mes de febrero.
Según el comunicado oficial, la colección de documentos sobre objetos voladores no identificados (ovnis) y posibles formas de vida extraterrestre podrá consultarse en la página oficial war.gov/ufo en la que la Administración estadounidense «publicará archivos adicionales de forma continua».
A raíz de esta desclasificación, el astrofísico de la Universidad de Harvard (EE.UU.), Avi Loeb, ha querido dar su primera valoración sobre los distintos archivos publicados. Loeb, reconocido mundialmente por sus investigaciones sobre el universo temprano y su polémica búsqueda de tecnología extraterrestre, afirmaba en Medium que «el mayor impacto de la publicación es psicológico», destacando que este tipo de información «merece formar parte del debate público y científico».
En su análisis, el astrofísico sostiene que el estudio de estos fenómenos debe basarse en mediciones rigurosas, ya que «conocer la distancia, la velocidad y la aceleración de estos objetos permitiría determinar si alguno de ellos está fuera del alcance de las tecnologías humanas».
Un cuerpo con forma de balón de fútbol americano, reportado por el Comando Indo-Pacífico de EE. UU. en 2024, se muestra como parte de una serie de documentos sobre fenómenos aéreos no identificados (FANI) publicados por el Departamento de Defensa de EE. UU. el 8 de mayo de 2026.
El investigador insiste en que la investigación de estos fenómenos «es un deber cívico» y que podría conducir al «mayor descubrimiento científico jamás realizado». De igual manera, Loeb insiste en que la existencia de sondas interestelares no puede descartarse, dado que actualmente la sonda Voyager –lanzada en 1977– «tardaría mil millones de años en cruzar la Vía Láctea».
«Se han censurado detalles»
Tras revisar los nuevos documentos, el astrofísico de la Universidad de Harvard concluye que «ninguno de los objetos es lo suficientemente extraordinario como para atribuirle un origen exótico», dado que muchas observaciones podrían explicarse como «reflejos ópticos o tecnología humana».
Avistamientos de objetos no identificados reportados por la tripulación de la misión Apolo 12 de la NASA
«Lamentablemente, se han censurado detalles interesantes de los vídeos, y todas las imágenes podrían explicarse como reflejos en la óptica de la cámara o como objetos fabricados por el hombre. Las imágenes de la misión Apolo muestran luces sobre la superficie lunar, pero estas fuentes de luz podrían ser destellos producidos por impactos de asteroides (como informaron los astronautas de Artemis II) o artefactos ópticos», concluye.