Fundado en 1910
Nebulosa Bola de Cristal

Nebulosa Bola de CristalNOIRLab

Ciencia

Revelan una de las imágenes más detalladas de una estrella moribunda: sería similar a una «bola de cristal»

NGC 1514 está situada a 1.500 años luz de distancia

Dependiendo de su tamaño, una estrella puede expandirse hasta convertirse en una gigante roja, expulsando sus capas exteriores dando lugar a nebulosas con colores espectaculares. Asimismo, la estrella puede concluir su vida con una violenta explosión cósmica conocida como supernova.

En en este contexto, el telescopio Gemini North, ubicado en la cima del pico más alto de Hawái, Mauna Kea, captó a la estrella en sus últimos momentos. La imagen fue publicada el pasado jueves por el NOIRLab de la Fundación Nacional de Ciencias, que opera el telescopio.

NGC 1514, conocida como la Nebulosa Bola de Cristal debido a la nube esférica de color blanco lechoso que la rodea, está situada a 1.500 años luz de distancia, lo que significa que la luz captada en esta imagen salió de su fuente hace unos 1.500 años y viajó por el universo antes de llegar finalmente a Gemini Norte.

Esta nube de gas se forma cuando una estrella se desprende de sus capas exteriores cerca del final de su vida. El núcleo estelar expuesto calienta la nube a decenas de miles de grados, lo que le confiere un brillo etéreo. La intensa radiación de ese núcleo energiza el gas circundante, otorgándole temperaturas extremas y un resplandor de colores vivos. En el caso de la Nebulosa Bola de Cristal, la temperatura del gas alcanza aproximadamente los 15.000 kelvin.

Los científicos creen que una de las dos estrellas que orbitan la nebulosa planetaria, que alguna vez fue más grande que nuestro sol, dejó de existir.

El observatorio Gemini North observó la nebulosa el año pasado, y la imagen en color se completó la semana pasada. Aunque en esta imagen parezca haber una única fuente de luz brillante en el centro de la Nebulosa Bola de Cristal, en realidad allí se encuentran dos estrellas. Ambas orbitan alrededor de la otra con un período de aproximadamente nueve años, el más largo conocido entre los sistemas binarios dentro de una nebulosa planetaria.

Los científicos creen que una de estas estrellas, que alguna vez tuvo varias veces la masa de nuestro Sol, expulsó sus capas externas en las etapas finales de su vida. Mientras la estrella progenitora y su compañera binaria orbitan una alrededor de la otra, sus intensos vientos asimétricos moldean la nube de gas en expansión y dan origen a las estructuras irregulares que observamos actualmente.

Temas

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas