Richard Gere y Julia Roberts, en Pretty Woman
Cine
Julia Roberts revela por qué no aceptaría ahora el papel de 'Pretty Woman'
La actriz duda incluso de que la película pasase el corte para ser estrenada
Julia Roberts ganó el Oscar a la mejor actriz por su papel en la película Erin Brockovich. Ese galardón nunca hubiese llegado si antes no hubiese participado en películas como Mystic Pizza, Durmiendo con su enemigo, La boda de mi mejor amigo, Magnolias de acero o aquellas que le unieron a Richard Gere en la década de los noventa: Novia a la fuga y Pretty Woman. Fueron estas dos especialmente las que pusieron en el mapa a la que después denominaron la novia de América por motivos obvios.
A estas alturas es difícil imaginar a alguien que no haya visto Pretty Woman. La historia del empresario Edward Lewis que se termina enamorando de una prostituta como Vivian Ward ha trascendido el paso del tiempo hasta convertirse en una de las películas que más veces se ha emitido en televisión.
La gran incógnita que nos perseguirá siempre es saber si el éxito hubiese sido el mismo de haber salido a la luz tal y como fue concebida, con un tono mucho menos amable y edulcorado del que finalmente vimos en cines. Y es que la película, en un principio, nació para llevar como título 3.000, haciendo referencia al dinero que el millonario pagaba por los servicios de una prostituta cuya única y estricta regla era la de no besar en la boca a sus clientes.
Mientras Vivian iba a ser una prostituta drogadicta, borde y maleducada de los bajos fondos de Los Ángeles, Edward se comportaría como el típico ricachón sin conciencia y movido por la codicia. Lo único que salvó el proyecto del desastre fue que Touchstone Pictures, propiedad de Disney, entrase en él. La versión definitiva del guion se edulcoró tal y como la conocemos hoy en día. Y menos mal porque Julia Roberts confesó hace años ante Patricia Arquette que ella nunca habría protagonizado la película de haberse seguido con la idea original.
Lo más sorprendente es que ahora ha asegurado que tampoco habría protagonizado la versión que hemos visto hasta la saciedad. «Sería imposible», responde en una entrevista con Deadline, medio estadounidense que le preguntó si aceptaría el papel hoy en día. «Llevo demasiados años con el peso del mundo dentro de mí como para no poder hacer una película así».
Richard Gere y Julia Roberts, en Pretty Woman
La actriz ahonda en su explicación y reconoce que no habla del peso del mundo en un sentido negativo, sino en relación a todo el aprendizaje que lleva a sus espaldas. «Sería imposible interpretar a alguien que fuera realmente inocente, en cierto modo. Es curioso lo que se dice de una prostituta, pero creo que tenía cierta inocencia, una especie de... Supongo que es simplemente por ser joven».
Además, explica que a día de hoy no hubiera aceptado el personaje porque no sería bien recibido. Desde su estreno en 1990, muchos, explica, han sido críticos con la narrativa transaccional de la damisela en apuros, influyendo el paso del tiempo y los cambios culturales. «Piensa en todas las películas y obras de teatro de los años 20, 30 y 40», continúa la estrella, «las verías ahora y pensarías: '¿Cómo es que la gente dice y hace estas cosas?'».
Para Roberts, «Pretty Woman no es la única comedia romántica antigua que ahora podría interpretarse como problemática, y podría estar escrita de manera diferente hoy, si es que se llega a estrenarse». Sea como fuere, gracias a la película consiguió por su interpretación su segunda nominación al Oscar como mejor actriz y que el mundo entero comenzase a conocerla como novia de América.