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El recordado Alfredo Landa, uno de los mejores actores de la historia del cine español

El recordado Alfredo Landa, uno de los mejores actores de la historia del cine español

Historias de película

La película española con más espectadores del siglo XX es un clásico de Alfredo Landa

Se mantuvo imbatible como cinta española más taquillera durante más de 30 años hasta que fue desbancada por Torrente 2: Misión en Marbella

Muy pocas películas españolas a lo largo de la historia han tenido más de cuatro millones de espectadores en nuestras salas y casi todas ellas se han realizado en el siglo XXI: Ocho apellidos vascos (2014) vendió 9,5 millones de entradas; Los otros (2001) y Lo imposible (2012), más de 6; Ocho apellidos catalanes (2015) y Torrente 2: Misión en Marbella (2001), más de 5; y La gran aventura de Mortadelo y Filemón (2005), Un monstruo viene a verme (2016) y El orfanato (2007), más de 4.

Lo curioso es que, de estas ocho películas, cuatro tienen una vocación mainstream evidente, pero las otras cuatro —los Ocho apellidos, Mortadelo y Torrente— tienen un sabor profundamente local, hecho que seguramente favoreció su éxito. Algo que no desentona en absoluto con la querencia natural de la audiencia patria del siglo XX, donde lo que verdaderamente triunfaba era lo intrínsecamente español, cuando no, cañí.

Y es que la producción española que tuvo más espectadores el siglo pasado fue No desearás al vecino del quinto, de Ramón Fernández en 1970, un clásico de las comedias del predestape y culmen del 'landismo'. En ella un Alfredo Landa en estado de gracia –vergonzante, para unos, descacharrante, para otros–daba vida a un modisto que se hacía pasar por 'mariquita' para poder ver en paños menores a señoras y señoritas sin que sus maridos y padres enloquecieran de celos. Con una brocha gorda hoy inaudita, la película mostraba a este libertino que daba rienda suelta a su virilidad y fantasías, riéndose de la censura, hablando de la represión sexual y encandilando a 4,3 millones de espectadores.

Lo más curioso es que el filme al que desbancó en el top de espectadores fue uno que ejemplificaba todo lo contrario: ¿Dónde vas, Alfonso XII? (1957), de Luis César Amadori. Este drama histórico con Vicente Parra y Paquita Rico en los papeles del Rey Alfonso XII y su prima María de las Mercedes se convirtió en un fenómeno social debido a un romance que el cine convirtió en eterno. Y aunque los datos son ambiguos según las fuentes, durante los más de tres años que estuvo en cartel se estima que fue vista por más de 4 millones de españoles.

Todo un hito al que siguió la siguiente película más taquillera de la década, El último cuplé (1958). El trabajo de Juan de Orduña, que obligó a cortar la Gran Vía de Madrid el día de su estreno en el cine Rialto por cómo se atestaron las calles para ver a la divina en su regreso al cine desde Estados Unidos, sigue siendo épico. Ella, seductora e inolvidable, metió en el cine a más de 2,5 millones de españoles y solo en el citado cine estuvo en cartel durante 325 días.

La década siguiente estuvo marcada por el superéxito La ciudad no es para mí (1966) de Pedro Lazaga, el primer gran triunfo de la carrera de Paco Martínez y la segunda película española más taquillera del siglo XX, vista por casi 4,3 millones de espectadores. Este pelotazo convirtió al actor en un auténtico y genuino fenómeno de masas, tras el que vendría un éxito tras otro. Pero la década tendría todavía otros tres títulos que vendieron más de 4 millones de entradas, todos ellos protagonizados por Manolo Escobar y hoy algo olvidados: Pero… ¿En qué país vivimos? (1967) de José Luis Sáenz de Heredia y Mi canción es para ti (1965) y Un beso en el Puerto (1966), ambas de Ramón Torrado.

Pero 1970 obligó a todos a hacerse a un lado, porque aquel vecino del quinto de Alfredo Landa entró pisando fuerte y se mantuvo inquebrantable como la película española más vista del siglo durante los siguientes treinta años con sus 4,3 millones de espectadores.

Con todo, y a medida que avanzaba la década de los 70, el cine se vio fagocitado por el concepto blockbuster americano con títulos como Tiburón, La guerra de las galaxias, Rocky o El exorcista, con lo que las cifras de antaño para títulos patrios fueron ya imposibles. Pero no solo para las cintas de cuatro millones de espectadores, sino también para las de 2, como tantas pequeñas joyas de la década de los 60 del estilo Sor Citroën, Las que tienen que servir, Abuelo made in Spain, Operación cabaretera, Digan lo que digan o Currito de la Cruz.

Con todo, entre 1970 y 2000, aún hubo algunos títulos por encima de los 3 millones de espectadores, como Furtivos (1975), La guerra de Papá (1977), Adiós cigüeña, adiós (1971), Mujeres al borde de un ataque de nervios (1988) y Torrente: el brazo tonto de la ley (1998).

Pero lo que es innegable es que No desearás a la vecina del quinto, película exigua de 1970 realizada con un presupuesto hoy impensable de escasos 36.000 euros y una recaudación de más de 1 millón, sigue siendo la novena película española más taquillera de todos los tiempos. Y eso sigue siendo todo un hito.

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