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Manu Sánchez, presentador del programa El perro andaluz

Manu Sánchez, presentador del programa de La 1 El perro andaluzTVE

Televisión

'El perro andaluz' de TVE muerde a favor del PSOE: Manu Sánchez compara a Vox y PP con Hitler

El humorista soltó frases como estas en su monólogo en La 1: «Austria, tierra de Adolf, padre de la prioridad nacional» y «España es Alemania con los nazis sueltos»

A la alegría por la victoria de España ante Austria por 3-0 en el Mundial 2026 le siguió en TVE un (otro) lamentable y bochornoso monólogo de Manu Sánchez en su programa El perro andaluz. Lo de menos fue que el presentador tardase en darse cuenta de que ya estaba en el aire al inicio (en RTVE Play, por cierto, han eliminado esa parte). Empezó mal, en un error totalmente disculpable, pero continuó mucho peor. Y ahí no hay disculpa posible porque su monólogo, tendencioso como siempre y alineado con el PSOE y con Pedro Sánchez –ni una sola referencia a los casos de corrupción que rodean al partido–, no es fruto de una equivocación, sino de la mala intención. Al perro andaluz se le cae la baba por la izquierda y suelta su mala baba a la derecha, hasta el punto de comparar en la televisión pública de España a la prioridad nacional, a Vox y PP, con Hitler.

Sus monólogos, carentes de gracia (aunque al menos sin copiar esta vez a sus propios compañeros de profesión, que han denunciado públicamente cómo les ha plagiado en varias ocasiones), toman la forma de mítines políticos, por mucho que Manu Sánchez se presente ante el público y los espectadores con tono impostado, como si fuera una estrella del teatro declamando a Shakespeare, cuando en realidad se asemeja más a un verborreico charlatán de feria. Alguien debería decirle que 15 minutos de monólogo cansino y sin gracia no es la mejor manera de comenzar un programa de televisión. Aunque eso le dé igual a Sánchez, tanto a Manu como a Pedro.

Sánchez, Manu, para contentar a Sánchez, Pedro, forzó hasta el límite para comparar la victoria de España ante Austria con Hitler, y a Hitler con PP y Vox. «Dicen que no hay jugada de marketing internacional más grande que la que hizo Austria con Alemania haciendo creer que el mundo entero asumiera que Beethoven era austriaco y que Hitler era alemán, siendo Hitler más austriaco que perder 3-0 en dieciseisavos contra España. El Austria, tierra de Adolf, padre fundador de la prioridad nacional, ha perdido contra el España de Lamine Yamal, Nico Williams, Fabián, Borja Iglesias, Pedri, Laporte y Oyárzabal. He dicho bien: el Austria ha perdido con el España. España es el país y el España es el equipo. Con España tendríamos que discutir de política, de apropiación cultural, de la bandera, de memoria histórica… Con el España cuelga en su balcón la bandera hasta el más comunista y el más facha anima sin problemas a La Roja».

«Se empieza a instalar en la calle la frase: 'se está pasando más malamente que un fascista viendo el Mundial'. Vamos a repasar: Alemania, eliminada; Austria, tierra del Führer, también; Italia, ni lo juega, que eso es peor que que te cuelguen boca abajo; la estrella de España, un catalán hijo de marroquí y guineana que cuando mete gol, reza mirando para la Meca y cuando no lo mete él es porque se la ha dado para que la meta un vasco; Marruecos va de favorita y el mejor de Marruecos es de Tarrasa; para colmo, Francia lo único que lleva blanco es una de las franjas de su bandera. Qué Mundial más malo están echando algunos. Mala racha para ser facha». Más bien, Manu, mala racha para ser socialista con Sánchez, Begoña, Zapatero, Bono, Ábalos, Koldo, las cloacas del PSOE y Mercedes González, directora de la Guardia Civil.

Después de tildar de fascistas a países como Alemania, Austria, Italia, y de hacerlo también con todo aquel que en España no vota a la izquierda, Manu Sánchez continuó con el manual sanchista. «Ahora que pretenden ponernos de nuevo cara al sol, persianazo de los gordos para que no vuelvan los tiempos oscuros, pero con agujerito para que nos entren el fresquito y la claridad. Las banderas suelen venir con un palo y hay que tener cuidado porque hay quien usa los palos para hacerle daño al vecino. Por eso ahora que este andalucista confeso que os habla, este humilde payaso convencido federalista, cada vez más convencido también de la idea preciosa de la plurinacionalidad que solo puede molestar a los fachas a los muy supremacistas, que en el fondo son la misma enfermedad con distintas toses, os digo la verdad. Miro a la España rodeada en el Mundial de los otros países y pienso que una bandera en un balcón puede ponerla cualquiera, pero solo nosotros sabemos ponerle a los balcones persianas. Las banderas nos pueden hacer dudar, pero donde haya una persiana, ahí es».

A partir de ahí vino una interminable comparación, nuevamente forzada, de España con otros países. A varios de ellos les faltó al respeto sin necesidad alguna. Y a los españoles, también. «España es Austria sin mochila y con el Führer de moda de nuevo. España es México sin pirámides pero con los mismos apellidos, más nietos y los mismos abuelos. España es Francia sin franceses, pero con Borbones. España es Ecuador con autoestima. España es Alemania con los nazis sueltos y la cerveza fría. España es Portugal con la medicación bien ajustada. España es Marruecos con cofradías. España es Italia, con otra mafia, sin dircom y con más variedad para la comida. España es Andorra sin youtubers pero con dinero para esa sanidad pública que siempre nos salva la vida. España es El Vaticano con más iglesias. España es Bosnia peleando todo el rato con Herzegovina».

«España es Canadá si en Canadá tuviesen sangre en las venas y la gente estuviera viva. España es China con más socialistas, con horario y con festivos. España es Estados Unidos con menos pistolas pero con mejor puntería. España es Colombia con menos café y más harina. España es Argentina sin labia, sin Milei y sin Malvinas. España es la India con las vacas en su punto y los trenes igual de llenos. España es Luxemburgo si Luxemburgo le interesa a alguien. España es Israel sin genocidio y sin aniquilar al vecino». La relación de símiles absurdos fue mucho más larga. Les ahorro el trago. Todo sea por la patria de Manu Sánchez, que no parece tanto ni España ni Andalucía como el otro Sánchez, el PSOE y el dinero.

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