09 de diciembre de 2022

El director de la Real Academia Española, Santiago Muñoz Machado

El director de la Real Academia Española, Santiago Muñoz MachadoRAE

Muñoz Machado desdice a la RAE y se abre al lenguaje inclusivo: «No somos dueños de la lengua»

Santiago Muñoz Machado, director de la Real Academia Española, afirma que el lenguaje inclusivo es «respetable» cuando sirve para hacer «visible» a una mujer en situación de «discriminación o falta de igualdad»

El director de la Real Academia Española (RAE), Santiago Muñoz Machado, ha sorprendido rompiendo la línea habitual que defiende en torno a la conservación de la lengua, cediendo a las exigencias ideológicas de la izquierda en lo referente al lenguaje inclusivo. Lo hizo al finalizar una conferencia en el museo Casa Gaudí-Botines de la capital leonesa titulada «En torno a Cervantes», organizada por la Fundación de la Academia de las Artes, las Letras y las Ciencias de León.
«No somos dueños de la lengua, que cada cual lo use como considere», ha afirmado Muñoz Machado en relación a la nueva forma de maltratar el lenguaje incluyendo voces incorrectas, haciendo el plural con la letra 'e', la 'x' o la '@'. Además, ha añadido que si «acaba triunfando», tomarán nota, porque opina que se trata de una «moda en situación de decadencia» y que está basada en la utilización de «utilizar desdoblamiento o formas intermedias».

«Discriminación o falta de igualdad»

Ante la sorpresa de los allí presentes, ya que la RAE siempre ha sido muy tajante en la estricta observancia de sus propias normas, Muñoz Machado ha ido más allá y ha revelado que el uso del lenguaje inclusivo «es respetable siempre y cuando sirva para hacer visible que la mujer está en situación de discriminación o falta de igualdad». Sin embargo, ha puntualizado que la economía de la lengua «padece con este tipo de uso, y su belleza también».
Además, el autor de la reciente obra Cervantes, una monumental biografía en la que aborda aspectos poco conocidos del autor del Quijote, ha confirmado que la Academia ya hizo un informe a petición del Gobierno sobre si la Constitución se había escrito en términos «muy masculinos. Ante este hecho, ha puntualizado que el masculino es genérico, un instrumento antiguo en el español, «la primera forma de lenguaje inclusivo».

El «olvido» de Cervantes

En su conferencia, Muñoz Machado ha precisado que el olvido al que fue sometido Cervantes durante siglos es representativo de la forma de comportarse de los españoles, como se ha puesto de manifiesto a lo largo de la historia. Ha admitido que sobre Cervantes ya se ha escrito mucho y ha puntualizado que con su obra ha pretendido acercase al escritor y a su obra de una forma «más clara y sistematizada, apoyada en las investigaciones y separando la realidad de la ficción, que es algo que siempre le ha rodeado».
«He tratado de explicar la vida de Cervantes con rigor, sin mezclarla con sus personajes, y sobre su vida me he centrado en lo que he constatado como cierto, mientras que de su obra me interesa la calidad literaria de lo que escribió, que es deslumbrante y extraordinario», ha apostillado. Para ello, ha prestado especial atención a cuestiones como la sociedad de su tiempo, el análisis de sus ideas religiosas y otras opiniones cervantinas sobre las que se han cimentado creencias pintorescas.
El monumento a Miguel de Cervantes en la Plaza de España de Madrid

El monumento a Miguel de Cervantes en la Plaza de España de Madrid

Además, ha advertido de que la vida de Cervantes ha sido sometida a «importantes manipulaciones y desatinos» como que era dueño de una cultura enciclopédica sin haber pisado nunca una universidad. Como ejemplo del desinterés por su figura, que fue ensombrecida por su inmortal novela, ha puesto como ejemplo que la primera biografía de Cervantes fue encargada por un noble inglés y publicada en Londres en 1738, transcurrido bastante más de un siglo desde su muerte, y en España todavía tardó muchos años más, hasta 1780, a cargo de la RAE.
El premio nacional de Ensayo (2013) y de Historia (2018) ha explicado que, a su juicio, Cervantes fue consciente en vida de la calidad de su obra e incluso de que estaba por encima de la mayoría debido al éxito fulgurante del Quijote, que le llegó cuando rozaba ya los 60 años y nadie esperaba ya una obra del tal magnitud, pero que no le sirvió tampoco para tener reconocimientos especiales.
«España sigue debiéndole mucho a Cervantes porque todavía no sabemos dónde reposan los huesos de un escritor que ocupa el trono de la literatura española, que nos ha dado buena parte de nuestro vocabulario y nos ha hecho grandes desde el punto de vista de las letras», ha recalcado Muñoz-Machado.
«Si hubiera nacido en Inglaterra o en otro sitio donde tienen más respeto por sus grades personajes, habría una estatua suya plantada en cada pueblo de nuestra España, y sólo hay una en Madrid que es de hace un siglo y medio porque todo ha llegado atrasado en el caso de Cervantes», ha zanjado.
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