Oporto visto desde el nuevo distrito cultural, situado en Vila Nova de Gaia
Museos, turismo y gastronomía: así es WOW, el nuevo distrito cultural de Oporto
La segunda ciudad más importante de Portugal después de Lisboa inaugura un nuevo barrio bajo el paraguas de World of Wine, una experiencia que aglutina siete museos y una docena de restaurantes en bodegas rehabilitadas de Vila Nova de Gaia
«Invicta» o «ciudad de los puentes» son algunos de los apelativos por los que se conoce a Oporto. Sin embargo, el principal rasgo diferenciador de la ciudad, además del río que atraviesa sus preciosas riberas de casitas de azulejos de colores, es el vino, que le ha dado renombre mundial. Por ello, la segunda ciudad de Portugal es el destino perfecto para una escapada enoturística y el mejor lugar para degustar su denominación de origen.
Sobre los vinos de Oporto hay que saber que les cede su nombre la ciudad, pero es en el Duero, río arriba, donde se elaboran. Los vinos se producen en la región vitivinícola conocida en portugués como «o Douro Vinhateiro» («el Duero de los viñedos»). Frente a la ciudad, en la zona conocida como Vila Nova de Gaia, se encuentran la mayoría de las bodegas portuguesas de la zona, como Taylor’s, Fonseca, Croft o Krohn.
Sin embargo, que el vino no es sólo gastronomía sino también cultura, historia y por supuesto turismo es algo sabido de sobra por los portugueses... y por los ingleses, que llevan décadas enamorados de sus caldos y han sabido establecer y promover sus bodegas. Ahora, WOW: World of Wine trata de aunar todos estos intereses: un nuevo distrito cultural, construido en la ribera sur del río Duero, rescata el centro histórico de las bodegas y le suma museos, restaurantes y una escuela de vino, además de un centro de exposiciones temporales que acaba de acoger una retrospectiva sobre Francis Bacon.
La exposición temporal de Francis Bacon que ha albergado WOW
Enfrente del apretado barrio de Ribeira, donde se apiñan las casas históricas de los pescadores; junto al elevado mirador del Jardim do Morro, pegada a la estación del teleférico, o a pie de dársena, bajo la herrumbre de 390 metros de altura del puente de Don Luis I diseñado por Théophile Seyrig (el que diseñó Eiffel fue el de María Pía): el nuevo barrio es un centro histórico, de acceso gratuito y con las mejores vistas sobre la ciudad y sus atardeceres.
El sueño de Adrian Bridge
El nuevo polo cultural portuense, ubicado en el centro histórico de Gaia, fue inaugurado en julio de 2020, en plena pandemia, por lo que su despegue está siendo lento pero continuado. Este complejo de 55.000 metros cuadrados despliega en torno a una plaza de libre acceso siete museos inmersivos con la última tecnología, una galería de arte y doce espacios gastro alojados en antiguas bodegas de vino de Oporto rehabilitadas.
Adrian Bridge, director de WOW Porto, imaginó un barrio cultural que ofreciera más contenido a las visitas fugaces, normalmente de fin de semana, que estaba recibiendo la ciudad de Oporto. Por eso mismo también incluyó en el distrito un increíble hotel de lujo cinco estrellas, The Yeatman, que imitando las terrazas agrícolas sobre el río Duero, discurre ladera abajo con espectaculares vistas del skyline portuense.
La enorme terraza de WOW Porto, con el puente de Luis I al fondo
Cuando en 2008 la empresa The Fladgate Partnership (TFP), bajo cuyo paraguas se encuentra WOW, decidió dejar de producir el vino en las bodegas de Gaia, en una decisión estratégica para mejorar todo el proceso pero especialmente su distribución, los históricos edificios quedaron vacíos. Esta liberación se alineó con la decisión del gobierno local de llevar a cabo un plan estratégico de desarrollo de la ribera sur.
Por eso Bridge, que se mudó a Portugal hace 26 años para asumir la dirección de los negocios vinícolas familiares, decidió hacer del vino de Oporto un hilo conductor con el que mostrar la historia de la ciudad a sus visitantes, pero sin modificar la distribución y el aspecto del centro histórico de Gaia. Por ello, siempre que los materiales originales se encontraban en buen estado, se han respetado, y los museos se ubican en preciosos silos de piedra o puedes comer dentro de un balseiro (un barril enorme) en sus restaurantes.
Siete museos interactivos
El vino es el hilo conductor de todo WOW, y se materializa en los 3.500 metros cuadrados y 21 salas que componen el Museo del Vino, The Wine Experience, una galería para todos los públicos que supone un viaje por las principales zonas vinícolas portuguesas y sus particularidades. En su recorrido no sólo se puede aprender qué es el vino, su historia y sus implicaciones, sino también la importancia que ha tenido y sigue teniendo para el desarrollo de la zona, en este caso, de Portugal.
El visitante conoce los diferentes tipos de uva, de suelo y de aromas y sabores, que aprende también a identificar gracias a una cata final. Regiones como Dão, Alentejo, Douro, Bairrada o Azores, y sus características de suelo, agua y clima, se recorren a lo largo de una calle artificial que alinea reproducciones de casas y fachadas típicas de cada zona.
El museo del vino, The Wine Experience, instruye sobre todo el proceso vinícola
Muy relacionado con el vino, el Museo del corcho, Planet Cork, sorprende por su originalidad y su última tecnología. Dedicado al cultivo de la corteza del alcornoque, del que Portugal es primer productor mundial (España es el segundo),el visitante descubre no sólo todo el proceso de cultivo y obtención del corcho, sino sus diversos usos, de misiones espaciales de la NASA a mobiliario, tablas de surf o efectos especiales para simular metralla. El foco está siempre puesto en la sostenibilidad de esta industria, que reaprovecha todo el corcho sobrante en la fabricación de tapones.
Al Museo de la Región de Oporto, uno de los más brillantes para conocer en profundidad la historia de «la ciudad invicta» desde sus orígenes como pequeña aldea celta ubicada en la desembocadura del Duero (a la que los romanos añadieron un puerto, «Portus Cale») hasta nuestros días, se une el Museo de Moda y Textil, comisariado por Caterina Jorge. Una retrospectiva desde los orígenes de Portugal como potencia textil hasta la aparición y posterior consolidación de la moda de autor portuguesa.
El Museo de la Región de Oporto reconstruye la historia de toda la comarca
El Museo del Chocolate, The Chocolate Story, ofrece otra experiencia de cata, diferente a la del vino aunque pueda hacerse de manera conjunta. En este recorrido expositivo se muestra la historia de la elaboración y consumo del cacao, y en sus instalaciones se encuentra la fábrica de chocolate de WOW, donde se elaboran los productos de su marca de chocolate Vinte Vinte. Desde Hernán Cortés, que descubrió la poderosa bebida de cacao que tomaban los guerreros aztecas, hasta la aparición del término «chocolate» en 1590 o los grandes hitos de su comercialización, hasta la actualidad: todo, gracias a la pasión de Pedro Araújo, maestro chocolatero y director de este museo.
El arte de la libación
La libación es el arte de beber por placer, algo cuyo origen ha investigado a fondo Adrian Bridge. Fruto de su pasión y su curiosidad infinita, se ha convertido en uno de los mayores coleccionistas de vasos, copas, vasijas y diversos recipientes para llevarlo a cabo. The Bridge Collection muestra esa colección de vasos y copas de todas las épocas de la humanidad, desde la Prehistoria hasta nuestros días, en un increíble recorrido expositivo que es también una lección de historia.
Más de 2.000 objetos que recorren 9.000 años a través de piezas que pertenecieron a emperadores, magnates, papas o príncipes. Es una inmersión profunda en la historia del mundo, contada a través del ritual de la bebida, que ha sido símbolo de trascendencia y divinidad, pero también de fraternidad entre los pueblos, de alegría y convivencia y celebración. La pieza más antigua es una vasija de la dinastía Jōmon, del año 7000 a. C., que conserva todavía las marcas de la cuerda que la sostenía durante su proceso de cocción.
Recipiente dedicado a Baco, dios del Vino, la Locura y el Teatro y, por tanto, el objetivo de múltiples tributos de diversas civilizaciones
Por último, Pink Palace es uno de esos museos al estilo Instagram, dedicado al vino rosado y que marida una cata de sus variedades con diferentes paradas para hacer la fotografía de rigor. Zambullirse en una piscina de bolas rosas, subirse a un increíble Cadillac al estilo Hollywood, recrear el oeste americano en un saloon vaquero o hacerse fotos en un «mundo al revés» son algunas de las experiencias que ofrece este museo.
Más allá de la oferta cultural, o junto a ella, el distrito WOW ofrece hasta doce restaurantes, entre los que se encuentran T&C, para degustar exquisita comida portuguesa, como su famosa francesinha; Mira Mira, el restaurante de moda, con una gran oferta de sushi, o el familiar Pip, que ofrece pizzas, pasta y hamburguesas, mientras 1828 está especializado en carnes, con un menú degustación maridado con los mejores vinos de Oporto. Junto a los restaurantes el visitante encontrará cafés, bares y la increíble terraza de Angel's Share, de nuevo con vistas únicas de la ciudad. Porque Oporto hay que disfrutarla con los cinco sentidos.