El actor Carlos Bardem en una imagen de archivo
Carlos Bardem asegura que «el 25 % de los hombres jóvenes son fascistas»
El actor hijo de Pilar Bardem y hermano de Javier Bardem llamó «penoso» a Aznar y reclamó imponer la memoria histórica en las aulas porque «es terrible ver jóvenes fascistas»
Identificar a un sectario en el mundo de hoy es tarea sencilla. Basta con comprobar cómo el susodicho considera que todo el que no piensa como él es el diablo. Habitualmente, un fascista.
Los sectarios son maniqueos y cínicos: los suyos son muy buenos, y los otros, el mal encarnado. Es decir, fascistas.
Eso es lo que le sucede al actor y escritor Carlos Bardem. Aunque no es el más famoso del clan, el apellido lo delata. Carlos es miembro de la dinastía de los Bardem, en cuya cúspide se sitúa hoy el actor bien asentado en Hollywood, Javier Bardem.
Los Bardem son la aristocracia de la cultura izquierdista y, como tales, pontifican recubiertos de una supuesta superioridad moral mientras nadan en la abundancia que luego no tienen problema en criticar cuando se da en otros.
Carlos Bardem acaba de recibir el Premio La Cultura Comprometida, otorgado por la Asociación Arte y Memoria en colaboración con la Secretaría de Estado de Memoria Democrática.
Son unos premios donde gentes de izquierda premian a otras gentes de izquierda por hacer cosas muy de izquierdas. Pura endogamia. De ahí nunca saldrá nada perdurable.
El problema principal es que el ambiente es tan cerrado que todos dicen lo que quieren oír y cuando esas palabras resuenan fuera de la burbuja endogámica, suenan como lo que son, una barbaridad.
Es lo que le acaba de pasar al menos conocido de los Bardem. «El 25 % de los hombres jóvenes son fascistas», dijo, y consideró que se trata de algo «terrible». Para remediarlo, ofreció la fórmula que se ofrece en todos los regímenes totalitarios: adoctrinamiento e imposición.
En ese sentido, durante el discurso que pronunció al recoger el premio, defendió imponer la memoria histórica en los colegios.
Llevar la memoria a las aulas
El intérprete afirmó que «el futuro de la memoria son los jóvenes», y lamentó que la ultraderecha avance entre ellos en un contexto en el que prima el individualismo y las pantallas de los teléfonos móviles han sustituido al pensamiento crítico. «Hay que luchar contra eso y hay que llevar la memoria a las aulas», sostuvo en su discurso recogido por Europa Press.
Mientras subía al escenario a recoger el galardón, un asistente gritó desde el público «¡Viva tu madre!», en referencia a Pilar Bardem, lo que enlazó con el contenido de su discurso.
Bardem centró su intervención en la importancia de que la memoria histórica esté respaldada por la educación, al tiempo que instó al Ejecutivo a que impulse esta labor: «La memoria no vale nada si no hay una correa de transmisión en la educación».
En su intervención, el actor denunció que a los jóvenes «les han vendido una memoria falsa, un pasado que no existió» y criticó a los líderes políticos que, según él, se han apropiado de una narrativa ficticia de la historia.
«No es casual que Abascal salga con un morrión o el individuo penoso de Aznar vestido de Cid Campeador», señaló, añadiendo que estos referentes forman parte de una construcción mitológica de la historia.
Bardem distinguió entre distintas memorias: «Hay muchas memorias. Hay una memoria que es la de los vencidos y oprimidos, que es la memoria de la verdad, pero también hay una memoria que es la de la mentira».
En este sentido, llamó a «luchar por la memoria de verdad» y rendir tributo a quienes fueron «oprimidos, aplastados, ejecutados, exiliados, represaliados y que son los que merecen tener voz».
Asimismo, subrayó la relevancia del feminismo, al que identificó como uno de los principales objetivos de los sectores que promueven esa «memoria de la mentira». «Por eso, el feminismo es el objetivo principal de los fascistas», denunció.
Concluyó su intervención recordando la promesa hecha por su familia al fallecimiento de Pilar Bardem: «El día que mi madre se nos fue, nos prometimos no hacer nunca nada de lo que ella no estuviera orgullosa».
Junto a Bardem, también fueron reconocidas otras figuras vinculadas al arte y el compromiso social, como la actriz Luisa Martín, la cineasta Azucena Rodríguez, la productora Ana Amigo, el pintor Ángel Aragonés y el escritor Benjamín Prado. Este último aludió al avance de la extrema derecha en Europa y declaró: «Abascaldabra, pata de cabra, ya están aquí otra vez».
Entre las premiadas, la cantante Rosa León lamentó que no le hayan concedido antes un reconocimiento por su compromiso y relató cómo aprendió canciones de la Guerra Civil para interpretarlas ante brigadistas internacionales. Afirmó: «Nunca he confundido la cultura comprometida con el panfleto».
También el escultor Tino Calabuig, otro de los galardonados, señaló que la memoria es «fundamental para entender la historia» y alertó sobre «situaciones vergonzosas y muy peligrosas» que se producen en la actualidad. «Me avergüenza un trío de delincuentes que han estafado la memoria de la gente honesta», afirmó.
En referencia a la situación en España, advirtió sobre la «ascensión de la ultraderecha», a la que describió como «un signo de alarma que nos tiene que hacer recuperar aquella energía y aquel vértigo de libertad que tuvimos en la transición».
El acto también contó con actuaciones musicales a cargo de la cantante Lourdes Pastor y el guitarrista Melón Jiménez, quienes interpretaron las canciones Las 13 Rosas y Andaluces de Jaén, en homenaje al poeta Miguel Hernández.
Finalmente, la directora de la Asociación Arte y Memoria, Amparo Climent, denunció lo que calificó como «genocidio contra la población palestina» y proclamó: «El mundo de la cultura levanta su voz desgarrando su garganta para decir basta ya».
Climent recordó que estos galardones se entregan a quienes «hicieron y hacen del arte una forma de resistencia», en especial durante la dictadura, cuando opinar era «peligroso» y muchos de los presentes «decidieron luchar contra el autoritarismo y la represión».
Entre quienes hicieron entrega de los premios figuraron personalidades del mundo artístico como el actor José Antonio Sayagués, el escritor y director del Instituto Cervantes Luis García Montero, las actrices Lola Herrera y Natalia Huarte, el coreógrafo Nacho Duato, el humorista El Gran Wyoming y el presidente de la Academia de Cine, Fernando Méndez-Leite.