Santiago Muñoz Machado durante la apertura del curso académico 2025-2026 de la RAE
El presidente de la RAE: «Hasta hoy a nadie se le había ocurrido someter el diccionario al capricho gubernamental»
Ha dado un discurso ante el pleno extraordinario de la RAE con motivo de la apertura del curso académico 2025-2026
Se esperaba con expectación el discurso del director de la Real Academia Española, Santiago Muñoz Machado, con motivo de la apertura del curso académico 2025-2026.
El contexto invitaba a pensar que el director de la RAE haría alguna referencia más o menos explícita al conflicto con el Instituto Cervantes y su director, Luis García Montero.
No entró Muñoz Machado como un elefante en una cacharrería. Su estilo es más elegante que los modales barriobajeros de García Montero y, tal vez por eso, saca de sus casillas como lo hace al Gobierno y sus peones de izquierdas, como el director del Cervantes.
Sin embargo, el director de la RAE ha defendido la independencia de la Academia y de las demás Academias del español, asociadas en la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), que también preside, frente a los intentos de injerencia gubernamental.
Y parece ser que Muñoz Machado eligió a conciencia las palabras de su discurso. Elogió, por ejemplo, el apoyo gubernamental que la RAE ha disfrutado en España «hasta ahora», y se felicitó porque «a nadie se le ha ocurrido fijar la gramática por decreto o someter el diccionario al capricho gubernamental», «hasta hoy».
¿Significa que ahora sí pretende el gobierno meter mano en la gramática y el diccionario por decreto? No hay más que remitirnos a los intentos del gobierno español de que la RAE aceptara el lenguaje inclusivo y lo promoviera, algo rechazado por la Academia.
Ante esos intentos de intromisión gubernamental, y aquí sí fue muy claro Muñoz Machado al señalar a España, el director de la RAE esgrimió la solidaridad de los países hermanos hispanohablantes: «Si el desbarajuste se produjera en España, los países hermanos valorarían el ataque a la cooperación como un retorno al imperialismo».
Muñoz Machado no se refirió solo a España, también denunció los intentos de las autocracias de algunos países hispanohablantes de intervenir sus Academias de la lengua.
«Hay repúblicas que han preferido apoyar más a las lenguas indígenas que al español, a pesar de ser la lengua que utiliza el 90 % de la población. Otros han pensado que las Academias están pobladas de peligrosos conspiradores contra el régimen autocrático establecido por los imperantes y han adoptado medidas para entorpecer su funcionamiento o extinguirlas».
Sin embargo, destacó, «la solidaridad del resto de las Academias ha impedido los peores efectos de esas medidas y a nadie se la ha ocurrido hasta hoy fijar la gramática por decreto o someter el diccionario al capricho gubernamental».
«El uso de la lengua lo decide el pueblo y las Academias fijan sus normas del uso real y comprobado de nuestro idioma», aseveró.
«Nadie puede desde uno solo de los países que colaboran en el ASALE destruir el sistema, porque es multipolar, solidario e imposible de sustituir por iniciativas gubernamentales que carecerían de toda autoridad para regular el idioma», hizo hincapié.