El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la Comisión de Investigación sobre el 'caso Koldo'
Sánchez y lo que esconde la etimología de su famoso «no me consta»
«Constar» se compone de «con-» («junto») y «stāre» («estar de pie, mantenerse»), y se usaba en el latín jurídico como «quedar probado un hecho», cuya negación ha derivado en la casi antónima evasiva
El presidente del Gobierno utilizó durante su comparecencia del viernes en el Senado distintas expresiones con significado similar para responder del mismo modo a las preguntas de la comisión.
La más repetida fue la ya famosa «no me consta», un «clásico» en este tipo de situaciones entre lo institucional y lo jurídico. Es de sobras sabido que «no me consta» indica más bien «sí me consta»: de tan formal la expresión se convierte en vulgar y de tan inicialmente poco expresiva en la intención se vuelve absolutamente elocuente.
«Constar» proviene del latín constāre, que significa «Dicho de una cosa: Ser cierta o manifiesta», «Dicho de una cosa: Quedar registrada por escrito, o notificada oralmente a una o varias personas» y es sinónimo de figurar, aparecer.
También «Dicho de un todo: Tener determinadas partes. Un soneto consta de dos cuartetos y dos tercetos», con sus sinónimos componerse, consistir, constituirse o tener. «Dicho de los versos: Tener la medida y acentuación correspondiente a los de su clase». y en lo que más interesa en este caso: «estar firme, estar comprobado, ser evidente», según la RAE.
La evasiva favorita
Se compone de «con-» («junto») y «stāre» («estar de pie, mantenerse»), y se usaba en el latín jurídico como «quedar probado un hecho»: «'Constat nobis': nos consta». Una expresión convertida en la evasiva favorita en comisiones y tribunales, la fórmula perfecta que no niega un hecho, pero tampoco lo asegura, con todo lo que significa esto fuera del ámbito en que es utilizada.