Copia de un retrato de Pascal, obra de Gérard Edelinck (1691) a partir del cuadro original de François Quesnel
¿Qué quiso decir Pascal con su frase: «El corazón tiene razones que la razón ignora»?
El núcleo de las reflexiones del filósofo francés es que, ya que no existe certeza de la existencia de Dios, el racionalismo invita a creer en él porque no se pierde nada si no existe
Pensées es una obra, publicada póstumamente, del filósofo, teólogo y matemático Blaise Pascal. Pensamientos escritos en notas y apuntes donde defiende la fe cristiana contra el relativismo y el ateísmo.
El núcleo de las reflexiones es que, ya que no existe certeza de la existencia de Dios, el racionalismo invita a creer en él porque no se pierde nada si no existe y, en cambio, se gana mucho si sí existe: la vida eterna.
La grandeza y la abyección son los dos polos del hombre, dice Pascal. Entre ellos se dirime su existencia. El hombre aspira a la verdad, pero no puede alcanzarla. Tampoco el bien supremo. A todo ello aspira, sin embargo.
Por eso la religión y la fe son el gran consuelo. En este contexto aparece la frase «El corazón tiene razones que la razón ignora». En ese «corazón» está la fe, que es la llave para explicar lo que la razón no puede: la fe como principio de todo pensamiento.
La racionalidad no es todo
Este pensamiento («pensée») refleja cómo el amor o la emoción tantas veces parecen inexplicables desde un punto de vista estrictamente racional. Es otra guía para el hombre. Otra forma de vivir, de pensar y de actuar más allá de la lógica.
Es la fe o la intuición, también los sentimientos, con los que Pascal enseña que no todo responde a la racionalidad, sino que el conocimiento humano tiene otra puerta de entrada en la esperanza, en la fe o en la confianza: en Dios.