Me gusta más Daniel Luque con los toros complicados
Corta una oreja, igual que Talavante, en otra tarde de «No hay billetes», en la Maestranza
Daniel Luque da un pase de pecho al primero de su lote, al que cortó una oreja
Lamentamos todos muchísimo la cornada de Morante, por supuesto, pero también ha venido a recordar lo que algunos olvidan: el heroísmo de los toreros, que se enfrentan a un terrible riesgo, a la vez que están creando belleza. Además, el eco de la noticia, en los medios, confirma la actual vigencia social de la Fiesta.
Se ha nublado el cielo, sopla el viento, ha pasado el calor. Dan color a los tendidos algunos preciosos vestidos de flamenca. Hasta los profesionales se asombran de que, un martes de Feria, se haya puesto el cartel de «No hay billetes». No era eso lo habitual, en esta fecha. ¡Qué razón tienen los ministros Urtasun y Óscar Puente!: ahora mismo, la Fiesta de los toros no interesa a casi nadie…
Después de las reses de Álvaro Núñez, que permitieron la histórica faena de Morante, vuelven a la Maestranza los de Núñez del Cuvillo, su raíz, predilectos de las figuras. En general, resultan manejables; varios, justos de fuerzas. Los mejores, segundo y quinto; el peor, el sexto. Talavante y Luque cortan un trofeo. Manzanares «escucha» dos silencios.
José María Manzanares ha tenido siempre el cariño de esta Plaza, igual que lo tuvo su padre. La pasada temporada sufrió varios problemas de salud y, desde hace años, intenta recuperar el sitio. Repetirá el jueves, con los toros de Victoriano del Río, junto a Roca Rey y Zulueta.
El primer toro humilla en los lances de recibo y acude pronto al caballo pero canta la gallina en seguida, sale huyendo. Molesto por las ráfagas de viento, José María tarda en acoplarse. Lo consigue sólo en una serie de derechazos, cuando le baja la mano con mando, pero, en seguida, el manejable toro se raja a tablas descaradamente. Mata con facilidad. Aplauden al toro porque se resiste a morir, aunque ha manseado claramente. Entre el toro, el torero y el viento, hemos visto demasiado poco.
Nuevo lleno de «No hay billetes» en La Maestranza
Embiste con cierta casta el cuarto pero ya pierde las manos de salida. El picador no le deja irse del caballo. El toro repite pero Manzanares, de nuevo molesto por el viento, no llega a estar a gusto con él. ¿Qué le pasa a José María? No lo sé. Otra vez se justifica con la estocada.
Talavante pasó como una sombra por Sevilla el pasado viernes, ha de hacer algo esta tarde. El segundo toro embiste irregular, como el viento, y engancha el capote. Aunque le pican poco, rueda por la arena. Lo coloca el matador muy mal para la segunda vara: en Las Ventas, le hubieran pitado fuerte. El toro humilla y repite. Talavante muletea con soltura; con un suave circular, logra que suene la música y se aplauden unos naturales lentos. Ha estado vistoso, fácil, aseado, sin más, con un animal muy obediente. Una buena estocada pone en sus manos la oreja y se ovaciona al toro.
Alejandro Talavante, con el primero de su lote, al que cortó una oreja
El quinto toro se llama Cacareo, como el que indultó Roca Rey en Úbeda. Lo recibe haciendo florituras con el capote por las alturas. Cumple el toro en varas pero sale suelto; embiste largo, con nobleza y obediencia. El largo trasteo de Talavante es solamente aceptable, aunque se jalee mucho a sí mismo. Con un toro así, no ha logrado que suene la música… Escucha un aviso antes de tomar la espada. Mata a la segunda.
El principal atractivo de esta tarde es la primera actuación en la Feria de Daniel Luque. Pasó su «infierno» personal y, ahora mismo, es uno de los diestros más dominadores. Roca Rey sigue manteniendo su enemistad personal con él y continúa sin querer resolverlo en los ruedos.
Juega bien Daniel los brazos en el saludo al tercero, que ya flaquea de salida. El toro se llama Idílico, como el que indultó José Tomás en Barcelona. Le miden mucho el castigo. Coloca un gran par Juan Contreras, que saluda, con Arruga. Luque, muy firme, lo mete en seguida en la muleta: manda mucho pero el toro se apaga. Ha de meterse entre los pitones para provocar las mortecinas embestidas. Le falta toro para demostrar su poderío. Lo ha dominado por completo… pero había muy poco que dominar. Estocada corta: oreja. ¡Y aplauden en el arrastre a un toro que, en la muleta, ha sido un marmolillo! Así está el público feriante.
El último toro no se entrega en el capote, sale suelto; va pronto al caballo, lo pican bien pero poco; aún así, flaquea. Se luce ahora con los palos Antonio Manuel Punta. Aunque el toro no está claro, Luque quiere redondear su tarde y brinda al público. Comienza con buenos ayudados por alto, cargando la suerte. El toro pega arreones bruscos, saca genio, va a peor: es el garbanzo negro de la tarde. Luque, muy firme, impone su mando, aguanta parones. No es una faena lucida pero sí de mérito aunque el público de esta tarde no lo advierta. Mata de una estocada y descabello, a la vez que suena el aviso. Los aplausos finales me parecen rácanos.
Daniel Luque, este martes en Sevilla
Me temo que ni Manzanares ni Talavante están al nivel que en otra etapa han tenido. Recuerdo el poema de don Luis de Góngora: «Aprended, flores, de mí, / lo que va de ayer a hoy…» (Prefiero no seguir).
Lo mejor de la tarde, el cartel de «No hay billetes», que demuestra, una vez más, la vitalidad actual de la Fiesta. (Urtasun sigue triunfando). Lo peor, la falta de criterio de este público feriante.
No quiero ser un «tío contra» (una expresión muy sevillana) pero me gusta más Daniel Luque cuando se enfrenta a toros complicados. Eso mismo le decía yo a mi amigo Paco Camino (aunque a él, naturalmente, no le hiciera gracia del todo). Me parece un buen elogio. Al borrego de carril, todos le dan pases. Los toros con dificultades son los que miden la capacidad de los toreros y Luque la tiene. Para lucir dominio, hacen falta toros que necesiten ser dominados. Aunque el diestro se tenga que esforzar y los públicos feriantes no sepan estimarlo.
FICHA
- Sevilla. Real Plaza de la Maestranza de Caballería. Feria de Abril. Martes, 21 de abril de 2026. No hay billetes.
- Toros de Núñez del Cuvillo, manejables en general; algunos, justos de fuerzas. Destacan segundo y quinto; el peor, el sexto.
- JOSÉ MARÍA MANZANARES, de tabaco y oro, estocada (silencio). En el cuarto, estocada (silencio).
- ALEJANDRO TALAVANTE, de sangre de toro y oro, buena estocada (oreja). En el quinto, pinchazo y estocada (saludos).
- DANIEL LUQUE, de esperanza y oro, estocada corta (oreja). En el sexto, estocada y descabello (aviso, palmas de despedida).