Marcelo Gullo, en una imagen de archivo
Entrevista con el autor de 'Madre Patria'
Marcelo Gullo: «Que el Gobierno español fomente la Leyenda Negra es un acto de servilismo al poder mundial»
El cruce de acusaciones entre Ayuso y Sheinbaum reaviva la falacia de la Leyenda Negra y el politólogo cataloga a la presidenta mexicana de «no tener coraje para decirle a los Estados Unidos de Trump que pidan perdón, pese a ser los verdaderos culpables»
«La Leyenda Negra no es otra cosa que la falsa historia de España creada por sus enemigos y asumida por parte de la izquierda española». Con esta afirmación, el ensayista argentino Marcelo Gullo resume la tesis de Madre Patria, un libro que llega ahora a Argentina tras cinco años de cancelación en el país. Publicado en España en 2021 por Editorial Planeta, la obra no había sido hasta ahora importada al mercado argentino.
El ensayo de Gullo argumenta que la visión tradicional de la conquista como un acto puramente vandálico es una tergiversación histórica a la que hoy «está adherida parte de la izquierda española». Para el politólogo, la posición del Gobierno Sánchez es «un acto de servilismo al poder mundial». Y añade: «El PSOE fomenta la narrativa y dice que hay que descolonizar los museos, cuando España no tuvo colonias, porque fuimos un reino de la monarquía hispánica».
Marcelo Gullo, durante su entrevista con El Debate
El simbólico viaje de Isabel Díaz Ayuso en México en el que ha reivindicado el mestizaje y la figura de Hernán Cortés ha agitado la situación.
Claudia Sheinbaum, jefa del Gobierno mexicano, lleva meses contrariada con Ayuso y aseguró que «quienes reivindican a Hernán Cortés y sus atrocidades están destinados a la derrota». Frente a los discursos de «rencor», la presidenta de la Comunidad de Madrid llamó a defender la «Hispanidad y la comunión entre más de 600 millones de personas».
Desde el mandato de López Obrador, el Gobierno mexicano ha exigido un perdón español. En esas demandas, ya históricas, se pasa por alto que, según el explorador Alexander von Humboldt, cuando México se independizó de España era el país más poderoso de América. «El origen del subdesarrollo de México, y esto es lo que Sheinbaum le oculta a su propio pueblo, está en que Estados Unidos le robó a México el 60 % de su territorio», señala el politólogo.
Según Gullo, EE. UU. le robó California y se convirtió en el principal productor de oro del mundo; y le robó Texas, para ser el principal productor de petróleo del mundo. «La presidenta de México debería tener coraje para decirle a los Estados Unidos de Trump que pidan perdón», proclama.
Y añade: «Hasta que no lo haga no será una persona respetable. Siempre está altiva frente a España y de rodillas frente a Trump», continúa el escritor.
La importancia de España
Con la postura de la presidenta de la Comunidad de Madrid, las declaraciones del escritor argentino cobran valor. Y denotan que, a pesar del relato oficial, hay una parte de Hispanoamérica que comprende la importancia de España en su historia.
«España no tiene nada por lo que pedir perdón, la quieren hacer parecer una nación genocida, pero no quería que desaparecieran las otras culturas. En las universidades de aquí se vende la gran mentira histórica», apostilla el escritor. Los hechos son sintomáticos: en Hispanoamérica, la monarquía hispánica levantó más de 1.000 hospitales, creó 33 universidades y dotó al colegio San Pablo de Lima de 45.000 libros, cuando Harvard apenas tenía 5.000.
Los murales de Diego Rivera
En 1493, el Papa Alejandro VI otorgó a los Reyes Católicos el derecho exclusivo para la evangelización de los territorios descubiertos. «No fue una España imperial, fue una España misionera. Su objetivo de catolizar el continente resarce todos los errores y pecados cometidos», asevera Gullo.
«Nadie dice que las naciones genocidas fueron Inglaterra y Estados Unidos, que aplicaron la política del indio muerto, por eso no hay mestizaje», sentencia Gullo.
La batalla europea por el relato
El relato antiespañol nació en la Italia renacentista y pasó por Alemania y Países Bajos hasta materializarse como política de Estado en Inglaterra. «Los anglosajones la usaron para destruir a España: como no podían vencer en el campo de batalla, lo llevaron al terreno cultural», asevera Gullo.
Tras la independencia de Inglaterra, Estados Unidos heredó y adaptó este antihispanismo. «Querían quedarse con los territorios mexicanos y, para ello, tenían que acusar a los mexicanos de bárbaros, lo que implicaba acusar a los españoles de la barbarie», explica Gullo.
«En las universidades de Hispanoamérica desconocen que los pueblos mal llamados originarios estuvieron contra la independencia», continúa el escritor. Durante las guerras de independencia hispanoamericanas, una parte significativa de la población indígena, incluyendo grupos quechuas y guajiros, apoyó al bando realista (la Corona española) y se enfrentó a Simón Bolívar y las fuerzas patriotas.
Para el académico argentino, este falso relato desembocó en el engaño de parte de los españoles. «La izquierda española compró la historia de España contada por los enemigos de España. Es difícil encontrar en la historia de otro país algo como lo que le pasó a España», concluye.