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Andrés Amorós
Crónica deAndrés Amorós

La genial improvisación de Morante con un toro manso

Sale a hombros en Jerez y demuestra que está plenamente recuperado

Morante de la Puebla, a hombros este sábado en la Plaza de Toros de Jerez

Morante de la Puebla, a hombros este sábado en la Plaza de Toros de JerezEFE

El azar ha determinado que las dos primeras figuras del toreo actual, Morante y Roca Rey, cayeran heridos en la misma Feria, la de Abril. Las dos cornadas fueron muy graves: que el plazo de recuperación haya sido tan escaso es algo impensable, fuera de la Tauromaquia. La casualidad ha querido que los dos volvieran a los ruedos el mismo día, en la misma Plaza: en Jerez, en la Feria del Caballo.

El viernes 15, en Jerez, por la mañana, se ha inaugurado el monumento a Rafael de Paula, promovido por Morante (un gesto paralelo a lo que hizo como homenaje a Antoñete, en Las Ventas).

Esa tarde, con toros de Jandilla, Roca Rey, en su línea, ha arrollado, cortando cuatro orejas. Con su habitual mala suerte en los sorteos, Morante no pudo cortar ninguna, con toros muy deslucidos, pero dejó detalles de su maestría. Al Morante de hace años, esa diferencia en el resultado, le hubiera importado poco; al de ahora, le tiene que haber sentado…

Repite Morante en Jerez en una fecha histórica: el 16 de mayo, el aniversario de la muerte de Joselito. Como siempre, en esta fecha, se guarda una minuto de silencio por el rey de los toreros (un caso único). Lidia toros de una de sus ganaderías preferidas, la de Álvaro Núñez, con los que ya triunfó en la Feria de Abril.

Se apunta un gran tanto Canal Sur al ofrecer en abierto la corrida, igual que Telemadrid, con este San Isidro: en ambos casos, estoy seguro de que la audiencia va a ser espectacular. (Urtasun sigue triunfando).

Los toros de Álvaro Núñez, muy justos de presentación y fuerza, se mueven, son muy manejables, en general. Manzanares corta una oreja en cada toro; Juan Ortega, una, en el último. Con el peor lote, Morante no puede hacer nada en el primero y se inventa una personalísima faena con el cuarto. Sale a hombros, junto con Manzanares.

Acaba de anunciar José María que, por primera vez, matará los toros de Victorino Martín. Lo hará en la Feria de Hogueras de Alicante, su tierra, donde es ídolo indiscutido. Deseo que esta decisión le anime para salir de una etapa gris.

El segundo toro, colorado, cómodo de cabeza, sale suelto, embiste con templanza y fuerzas justas a los capotazos de recibo; cumple en varas, miden el castigo. Saluda en banderillas Diogo Vicente. El toro es pronto, alegre, mugidor y repite; también, flaquea. Con facilidad, Manzanares traza suaves muletazos. Cuando le baja la mano, responde con nobleza. José Mari ha disfrutado toreando. Entrando desde lejos, con su peculiar estilo, deja una estocada tendida que es suficiente: oreja.

El quinto, abrochadito de pitones, echa las manos por delante en los lances de recibo; protesta mucho en el caballo, hace sonar el estribo. Intenta Manzanares meterlo en la muleta pero las embestidas son muy desiguales y así resulta también el trasteo; ha de aguantar alguna colada. De nuevo, entra a matar desde muy lejos (él así lo ve, se lo he escuchado, por raro que a mí me parezca) y logra la estocada a la segunda: la generosa oreja le permite salir a hombros.

José María Manzanares, con el primero de su lote

José María Manzanares, con el primero de su loteEFE

No ha tenido una Feria de Abril brillante Juan Ortega; tampoco estuvo bien en Valladolid, el pasado domingo. Una Plaza como Jerez es ideal para iniciar una reacción.

El tercero muestra clara querencia a chiqueros, no se entrega en el capote pero cumple bien en el caballo; también flaquea y se quiere ir, en las chicuelinas de Ortega. Comienza con ayudados por alto a dos manos, cargando la suerte, con torería. Al bajarle la mano, el toro flaquea; es pronto, repetidor, va a su aire, sale distraído. Ortega muestra su buen estilo en muletazos estéticos pero el animal protesta, el trasteo es desigual. Con el toro sin cuadrar bien, mata a la segunda, desprendido y atravesado, y saluda una ovación.

Recibe con arrebatadas verónicas al último, que embiste con codicia. Se luce en el quite, con lances suaves. Brinda al público. Sin dudarle, lo fija en muletazos por bajo, corre la mano en los naturales, que el toro toma muy bien. (Creo que abusa de los molinetes para iniciar una serie y para salirse del toro, en los momentos de apuro). Éste ha sido para mí, el toro más encastado de la tarde. Además de estética, Ortega ha mostrado entrega. Pincha antes de la estocada: oreja.

He dejado para el final a Morante, en el que están fijas todas las miradas. De nazareno y oro, con una chaquetilla totalmente recamada, dibuja José Antonio unas verónicas extraordinarias al recibir al primero, muy justo de presentación y de fuerza. Lo lleva al caballo galleando. Apenas lo pican. Quita por solemnes delantales.

Morante de la Puebla, con el capote ante el primero de su lote hoy en Jerez

Morante de la Puebla, con el capote ante el primero de su lote hoy en JerezEFE

Morante recibió a ese primer toros flexionando la rodilla

Morante recibió a ese primer toro flexionando la rodillaEuropa Press

El comienzo de faena, con suaves trincherazos, es muy prometedor, aunque el toro flaquea ya en el tercer muletazo: es noble pero flojo, le falta recorrido; protesta con la cara arriba al final de cada pase, por su falta de fuerza. El estilo de Morante es impecable pero le ha faltado toro. Recibe un pitonazo en el pecho que le rompe el dorado chaleco en el primer pinchazo, al quedarse en la cara; nuevo pinchazo y hábil estocada: saluda una ovación.

Al cuarto, también cómodo de cabeza, lo recibe en tablas, sin moverse, con una serie de largas a una mano pero el toro se va, desentendido; huye dos veces del caballo. Cuando Juan José Domínguez lo fija por bajo, como debe ser, también flaquea. Morante comienza con la rodilla genuflexa, en muletazos primorosos. El toro sale huyendo de muchos pases. Aún así, el diestro se queda muy quieto; improvisa muletazos; aguanta parones; dibuja preciosos naturales. Ha acabado logrando lo que muy pocos veían: hacer una gran faena con un toro claramente manso pero de buen fondo, sin especial peligro. Al final, en tablas, logra derechazos a cámara lenta, extraordinarios. Mata a la segunda, desprendida: dos orejas.

Morante de la Puebla devuelve una almohadilla con el escudo del Betis, su equipo de fútbol

Morante de la Puebla devuelve una almohadilla con el escudo del Betis, equipo de fútbol del que es seguidorEuropa Press

Morante acaricia la estatua de Rafael de Paula inaugurada ayer y promovida por él, nada más cruzar la Puerta Grande

Morante acaricia la estatua de Rafael de Paula, inaugurada ayer y promovida por él, nada más cruzar la Puerta GrandeEuropa Press

En es.radio, me preguntaba mi compañera Isabel González cómo creía yo que estaría Morante, en su regreso a los ruedos. La respuesta era clara: imposible saberlo. ¡Hay tantos factores físicos y anímicos que desconocemos y que son decisivos!

Después de verlo esta tarde, varias cosas me parecen claras: el estilo y la maestría continúan iguales, por supuesto. También, ha mantenido la actitud, la entrega. Eso demuestra que la cornada no le ha afectado al ánimo. Es lógico pensar que no está al cien por cien de facultades: en un momento de apuro, no ha salido con rapidez de la cara del toro. Su estilo no es gimnástico pero tampoco estático: le gusta andarle al toro, como hacía Domingo Ortega; cuando se sienta más fuerte, volverá a hacerlo. Y no se ha volcado al entrar a matar.

En el primero, ha dibujado lances excepcionales pero la falta de fuerza y casta del toro han sido clamorosas: buscando que el torero esté a gusto, los ganaderos llegan a esto…

El cuarto ha presentado más dificultades y la faena de Morante ha tenido mucho más interés. Se equivocan los que se fijan sólo en su estética, por hermosa que sea. Lo más importante es su clasicismo, su maestría, que se manifiesta claramente en su capacidad de improvisar, delante del toro. En eso, evidentemente, ahora mismo no tiene rival.

La conclusión es evidente: Morante sigue siendo Morante. Y el consejo: vayan a verlo siempre que puedan. No hay que perderse cómo está toreando, mientras mantenga esta actitud. Cuando pase el tiempo, se lo podrán contar a sus hijos y a sus nietos…

POSTDATA. Después del clamoroso éxito de esta tarde, se impone pedirle a Canal Sur que siga haciendo llegar a todos el arte único de Morante. Señalo dos corridas muy especiales: la del Corpus, en Sevilla, y la goyesca, en Ronda. Si pudieran verlas, todos los aficionados de España estarían enormemente agradecidos.

FICHA

  • Jerez. Feria del Caballo. Sábado 16 de mayo. «No hay billetes».
  • Toros de Álvaro Núñez, justos de presentación, fuerza y casta; cómodos de cabeza; en conjunto, muy manejables, con un fondo de nobleza.
  • MORANTE, de berenjena y oro, dos pinchazos y estocada (saludos). En el cuarto, pinchazo y estocada desprendida (dos orejas, sale a hombros).
  • MANZANARES, de azul noche y oro viejo, estocada tendida (oreja y petición de la segunda). En el quinto, pinchazo y estocada (oreja, sale a hombros).
  • JUAN ORTEGA, de purísima y oro, pinchazo y estocada desprendida atravesada (saludos). En el sexto, pinchazo y estocada (oreja).
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