Fachada principal del Museo Reina Sofía
El conflicto laboral en el Reina Sofía reduce en torno a 1.000 visitantes diarios en plena huelga indefinida
Los trabajadores de Atención al Público y Mediación Cultural denuncian recortes en la nueva licitación y acusan al museo de no acudir a la mediación
La huelga indefinida que mantienen desde el pasado 13 de junio los trabajadores de los servicios de Atención al Público y Mediación Cultural del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía ha provocado una reducción de alrededor de 1.000 visitantes diarios, según ha asegurado este lunes el comité de huelga.
La convocatoria, impulsada por el sindicato Solidaridad y Unidad de los Trabajadores (SUT), afecta a dos áreas clave del museo: el servicio de Atención al Público, integrado por 22 trabajadores, y el de Mediación Cultural, con 13 empleados. Este lunes se cumplen nueve días desde el inicio de unos paros de carácter indefinido.
El director del Museo Reina Sofía, Manuel Segade
Según el comité de huelga, el impacto de la protesta ya es visible en el funcionamiento del centro. Entre las consecuencias señalan el cierre del acceso por el edificio Nouvel, lo que ha obligado a canalizar toda la entrada por la sede de Sabatini, así como la suspensión de las visitas guiadas desde el comienzo de la huelga.
Los representantes de los trabajadores aseguran además que, en los días de mayor afluencia, se han registrado largas colas y que el museo ha recurrido a vigilantes de seguridad y personal propio para gestionar los accesos. Añaden que el pasado viernes, durante la jornada de gratuidad, se permitió la entrada de visitantes sin control de tickets para agilizar el flujo.
El conflicto
El conflicto se ha producido en un contexto de cambio en la gestión del servicio de Atención al Público, que pasó de Sedena a la empresa Esatur XXI. Según el sindicato, esta última ya habría comunicado despidos a parte de la plantilla.
Las reivindicaciones se centran en el mantenimiento de todos los puestos de trabajo y en evitar recortes en las condiciones laborales en las futuras licitaciones.
El origen del conflicto, según el comité de huelga, está en la nueva licitación del servicio de Atención al Público, que prevé la eliminación de dos puestos por turno. Los trabajadores advierten de que esta medida implicaría despidos o reducciones de jornada y salario en un servicio que consideran ya insuficiente para la demanda actual del museo.
En este sentido, subrayan que el número de visitantes del Reina Sofía ha aumentado de forma sostenida en los últimos años, pasando de 1,4 millones en 2023 a más de 1,6 millones en 2025, mientras denuncian una reducción del 20 % en la plantilla de Atención al Público.
Vista de la fachada del Edificio Sabatini del Museo Reina Sofía
El comité de huelga también critica la ausencia del museo en la mediación convocada por el Instituto Regional de Mediación y Arbitraje (IRMA) el pasado 5 de junio, al considerar que la institución, responsable de las condiciones de las licitaciones, debía participar en la resolución del conflicto.
Por otro lado, los trabajadores cuestionan los servicios mínimos fijados por el Ministerio de Cultura, que establecen una cobertura del 30 % en Atención al Público. El sindicato sostiene que estos servicios, ya impugnados, limitan el derecho de huelga y no cuentan con la justificación legal necesaria.
En su denuncia, los representantes sindicales afirman: «El Ministerio de Cultura ni tan siquiera ha intentado aparentar que estos servicios mínimos han sido implantados para asegurar el acceso a determinados públicos específicos, o en determinadas franjas horarias. No ha sido así".
«Y la apertura en la totalidad del horario al público general - manteniendo el precio de la entrada - no tiene ninguna justificación como servicio esencial. Es una vulneración del derecho de huelga, que sólo busca mantener el flujo de caja, cronificando el conflicto y dando un pésimo servicio a los visitantes que se ponen como excusa para prohibir el derecho de huelga», denuncian los sindicatos», añaden.