Michel Foucault
Filosofía
Foucault: «La gente sabe lo que hace y con frecuencia sabe por qué lo hace»
El filósofo defendía la importancia de conocer las consecuencias de nuestros actos
Paul-Michel Foucault, más conocido como Michel Foucault, es uno de los filósofos más importantes y reconocidos del siglo XX. El francés fue profesor en distintas universidades de su país y catedrático de Historia de los sistemas de pensamiento en el Collège de France en París.
Durante su vida, escribió trabajos que influyeron de manera evidente el pensamiento occidental y en los que trató temas relacionados con las ciencias sociales, como, por ejemplo, el sistema de prisiones o la historia de la sexualidad humana. Además, en sus obras también hizo especial hincapié en la relación de la sociedad con el poder y cómo este moldea la vida de las personas, aunque a veces sea de manera invisible e impredecible.
Entre sus trabajos más importantes encontramos 'Vigilar y castigar', 'Las palabras y las cosas', 'Historia de la locura en la época clásica' o 'El nacimiento de la clínica', todos ellos de una gran riqueza y variedad, pues tratan temas totalmente distintos.
Acción y reacción
Sin embargo, la afirmación de la que vamos a hablar no pertenece a ninguna de estas obras, sino que sale de una entrevista que el propio Foucault realizó con un colega en los setenta. Con ella, quiso hacer una reflexión sobre cómo las personas toman decisiones y en muchas ocasiones no piensan en las consecuencias de sus actos: «La gente sabe lo que hace y con frecuencia sabe por qué lo hace, pero lo que no sabe son las consecuencias de lo que hace».
A lo que se refería es a que todas nuestras decisiones acaban teniendo una repercusión y que por lo tanto debemos pensar antes de actuar. Así, defiende que en muchas ocasiones la gente sabe el porqué de sus actos, pero que muy pocas veces piensan en qué se van a traducir esas acciones. A su vez, argumentaba que esto acababa contribuyendo a fortalecer el poder.
De esta manera, Foucault nos advierte de la importancia de nuestras decisiones y de ser críticos con la manera en la que actuamos, ya que todo tiene consecuencias y ser conscientes de ello, nos puede ayudar a conseguir una cosa que la mayoría de filósofos han tildado de crucial durante toda la historia: la libertad para poder pensar.