Una sola letra en el artículo basta para cambiar por completo el sentido de la frase
Ortografía
¿«El doblez» o «la doblez»? La RAE aclara cuál es la forma correcta según su significado
La Real Academia Española aclara cómo el uso del masculino o el femenino transforma de forma radical el sentido de la palabra
El castellano alberga curiosidades gramaticales que generan dudas entre los hablantes, pero pocas resultan tan llamativas como el caso de los sustantivos cuya definición cambia radicalmente en función del género del artículo que los acompaña.
Un ejemplo perfecto de este fenómeno es la palabra doblez, un término cuya corrección según la Real Academia Española (RAE) y el Diccionario panhispánico de dudas depende por completo del contexto en el que se utilice.
Cuando el término hace referencia a la parte doblada de un material o a la señal física que deja una marca o pliegue, las instituciones lingüísticas señalan que lo adecuado y habitual es emplear el género masculino: el doblez. De este modo, al abordar situaciones cotidianas relacionadas con la confección de ropa, la papelería o el planchado de prendas, lo natural es hablar del doblez del pantalón, el doblez de la tela o los dobleces de un papel.
Aunque la opción en femenino no resulta técnicamente imposible para describir un pliegue físico, la preferencia recomendada y cuidada en el español actual opta por el masculino.
«La doblez» para la falsedad y la hipocresía
La situación cambia por completo cuando la palabra abandona la materia y se adentra en la conducta humana. Para referirse a la falsedad, la hipocresía o la actitud de actuar con dos caras, la norma establece el uso exclusivo del femenino: la doblez.
En este plano ético o psicológico, emplear el masculino restaría precisión al enunciado, por lo que resulta totalmente natural criticar la doblez de una persona o denunciar su falta de transparencia.
En definitiva, la regla se sintetiza de forma muy sencilla: el doblez nombra una marca o pliegue físico, mientras que la doblez denuncia un rasgo moral.
El caso particular de «el ave»
Este ajuste de los artículos en castellano guarda cierta relación con otras dudas habituales de nuestra lengua, como la que surge en torno al sustantivo ave. La normativa explica que esta palabra exige el artículo masculino exclusivamente porque empieza por una vocal tónica, una norma fonética orientada a evitar la cacofonía.
Sin embargo, esta excepción no cambia el género femenino del vocablo, por lo que los adjetivos y demostrativos deben mantener la concordancia en femenino, siendo obligatorio escribir «el ave negra» o «esta ave».