05 de febrero de 2023

Los activistas, rociando harina en el coche de Andy Warhol, en Milán

Los activistas, rociando harina en el coche de Andy Warhol, en MilánUltima Generazione

Activismo ecologista

Activistas ecologistas rocían de harina un coche diseñado por Andy Warhol

Continúan los ataques a obras de arte para protestar contra el cambio climático. En esta ocasión, ha sido en la exposición 'Andy Warhol: La Pubblicità Della Forma', en Milán

Un grupo de activistas ha lanzado este viernes ocho kilos de harina sobre un coche diseñado por Andy Warhol en una exposición de Milán, antes de que varios de ellos se pegasen a las ventanas del vehículo.
La acción, que sigue la estela de otras similares perpetradas en las últimas semanas contra enclaves culturales, ha tenido por escenario la exposición 'Andy Warhol: La Pubblicità Della Forma', instalada en la Fabbrica del Vapore de la ciudad italiana.
El BMW decorado por el artista es una de las principales piezas de la exposición y, según los organizadores, los activistas habían pagado la entrada y accedieron con la harina oculta, según relata el periódico La Repubblica. La Policía ha identificado a los responsables.
Los activistas saltaron el cordón que protegía la obra y arrojaron sacos de harina hasta cubrir por totalidad el coche customizado por Warhol, mientras gritaban consignas como «hace falta ocuparse de esto» y «es una cuestión de bien común», según puede apreciarse en un vídeo publicado por el diario especializado en arte Artribune.

Aviso por «el colapso ecológico»

«No habrá más comida ni agua, hay un colapso ecológico en marcha», fue otro de los mensajes que gritaron los activistas antes de ser reducidos por agentes de seguridad. Los responsables del ataque forman parte del colectivo Ultima Generazione, la división italiana de Extinction Rebellion, un grupo internacional que promueve la desobediencia civil para llamar la atención sobre la crisis climática.
Poco antes del ataque de los activistas, una de las integrantes de Ultima Generazione publicó un vídeo en redes sociales para explicar los motivos de la actuación: «Tengo miedo y siento el imperativo moral de hacer algo. Hay un colapso ecológico y climático en marcha, nuestros gobiernos no lo han afrontado en los últimos 30 años y ya no sé qué hacer para llamar la atención sobre lo que será un desastre para toda la sociedad».
La obra de Warhol ya había sufrido este mismo mes esta ola de protestas, cuando dos activistas se pegaron a reproducciones de las latas de sopa Cambell en Australia. Esta misma semana, varios activistas lanzaron aceite sobre el cuadro Muerte y vida de Gustav Klimt, expuesto en el Museo Leopold de Viena.
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