Fundado en 1910
Urnas funerarias expoliadas por Cataluña, recuperadas por Aragón y expuestas en el Monasterio de Santa María de Sijena 

EUROPA PRESS
23/5/2025

Urnas funerarias expoliadas por Cataluña y expuestas en el Monasterio de Santa María de Sijena EUROPA PRESS 23/5/2025Europa Press

Sijena calienta motores para el regreso de sus murales expoliados por Cataluña con una gran exposición

El Monasterio de Sijena se mantiene expectante ante la inminencia de la resolución del Tribunal Supremo que podría permitir el regreso de las pinturas románicas extraídas por milicianos catalanes durante la Guerra Civil

El Real Monasterio de Santa María de Sijena ha reabierto sus puertas con una exposición de gran parte de sus tesoros artísticos expoliados por Cataluña y devueltos a Aragón tras años de reclamaciones.

Aunque la colección exhibida aún está incompleta, el conjunto actual representa un paso importante en la recuperación de la memoria cultural aragonesa.

Situado en el corazón de los Monegros, el monasterio muestra actualmente 33 piezas de arte sacro de un total que supera el centenar. Estas obras habían estado, hasta su devolución, principalmente en el Museo Nacional de Arte de Cataluña y en el Museo Diocesano de Lérida, señaló Europa Press.

No obstante, la pieza más esperada continúa pendiente de regreso: las pinturas murales de la Sala Capitular, extraídas durante la Guerra Civil y en 1960 y que siguen expuestas en Barcelona. Estas pinturas, conocidas como la Capilla Sixtina del románico, podrían estar próximas a retornar, a la espera de una resolución del Tribunal Supremo.

Sijena es mucho más que un conjunto arquitectónico religioso; es testimonio vivo del esplendor histórico y espiritual del antiguo Reino de Aragón. Fundado en 1188 por la reina Doña Sancha de Castilla, consorte de Alfonso II, el cenobio fue panteón real y sede fundacional del Archivo de la Corona de Aragón.

Durante los siglos XIV y XVI vivió sus etapas de mayor esplendor bajo el priorato de la infanta Blanca de Aragón y María Jiménez de Urrea, respectivamente.

Pedro Olloqui, director general de Cultura del Gobierno de Aragón, ha destacado la combinación entre la restauración arquitectónica del monasterio –en especial su «palmera de arcos deslumbrante»– y la exposición de las obras devueltas, calificando la visita como «una experiencia que nadie debería perderse».

Ha subrayado también el respaldo popular a la reapertura, con más de 2.700 personas que lo han visitado entre el 29 de marzo y el 18 de mayo.

Entre las piezas más destacadas de la muestra se encuentran las puertas mudéjares del desaparecido Salón del Trono del palacio prioral, datadas en el siglo XIII. Estas conservan sus herrajes originales y muestran una rica policromía con motivos heráldicos de las familias Luna y Urrea.

Otra obra de especial relevancia es la urna funeraria del siglo XV destinada a Isabel de Aragón. Decorada por Blasco de Grañén, la pieza presenta una efigie de cuerpo entero de la difunta, acompañada por la imagen de una religiosa lectora a sus pies, todo ello enmarcado por símbolos heráldicos.

Por primera vez desde 1936, vuelve a mostrarse un fragmento del grupo escultórico del Santo Entierro, realizado por el francés Gabriel Joly. Perteneciente al Renacimiento aragonés, esta obra sufrió graves daños durante la Guerra Civil. También se exponen otros retablos de esa época y varias urnas funerarias de prioras notables.

En cuanto al arte medieval, la exposición incluye el retablo de la Virgen de los Ángeles, el tríptico de los santos Juan, Fabián y Sebastián —atribuido a Miguel Ximénez—, así como la silla prioral mandada construir por Blanca de Aragón.

El proceso de musealización ha buscado transmitir la riqueza histórica de Sijena. Se presentan facsímiles y audiovisuales que reconstruyen la vida monástica y el papel singular de las religiosas de la Orden de San Juan del Hospital o de Malta. En vitrinas especiales se exhiben objetos devocionales como el relicario de Santa Ubaldesca y una tabla de Santa Rosa de Lima.

La exposición también pone en valor el trabajo de restauración de algunas piezas, especialmente la cama sepulcral del Santo Entierro, cuya escenografía original se ha complementado con una recreación digital, ya que las figuras originales están demasiado deterioradas para mostrarse.

Las visitas guiadas al monasterio pueden reservarse a través de la web de Turismo de Aragón o directamente en taquilla. Se realizan en horarios de mañana y tarde, con una duración de 40 minutos y aforo limitado a 30 personas por grupo. El precio de la entrada general es de 9 euros, con una tarifa reducida de 4,50 euros, y acceso gratuito para menores de cinco años.

Este renacer del Monasterio de Sijena es el reflejo de una larga lucha del pueblo aragonés por restituir su legado patrimonial, una lucha que aún no concluye pero que ya ha logrado hitos importantes. Como recordó Olloqui, «la visita al Monasterio de Sijena es una experiencia que nos retrotrae a otro tiempo».

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