Cubierta de 'Historia apasionada de Francia'
'Historia apasionada de Francia', una nación explicada sin mitos
Un recorrido claro y riguroso por siglos de crisis, poder y continuidad estatal
Los españoles siempre hemos mirado a nuestro vecino galo con una mezcla apasionada de sentimientos que oscilan entre la admiración y la desconfianza. Pero fuese como amigo o como enemigo, es innegable que España ha tenido que mirar constantemente a Francia porque pocos países nos han influido tanto, ya sea con Carlomagno o Napoleón, con Cluny o con la Ilustración, en Pavía o en Bailén.

Ediciones More (Madrid). 2025. 366 páginas
Historia apasionada de Francia
A pesar de ello, los españoles conocemos muy poco de la historia de Francia. Por eso este libro ofrece una aproximación completa, rigurosa y amena para los que quieran conocer más sobre la evolución del país vecino a lo largo de los siglos. Historia apasionada de Francia es una obra de divulgación que nos lleva desde los primeros pobladores prehistóricos hasta el gobierno de Emmanuel Macron.
Jean Sévillia, periodista riguroso y ex redactor jefe de Le Figaro Magazine, el suplemento cultural del influyente diario Le Figaro, donde durante años dirigió las reseñas sobre las novedades editoriales en el campo de la historia. Ha escrito además numerosos ensayos históricos y políticos, como Históricamente incorrecto o Terrorismo intelectual, donde no duda en cuestionar los relatos hegemónicos que la izquierda ha impuesto sobre la historia o la censura sistemática que ha ejercido el progresismo en el mundo cultural y universitario. Católico comprometido, Sévillia es un autor valiente que no se oculta, no rehúye la polémica ni se deja acallar a la hora de hacer planteamientos críticos.
Su Historia apasionada de Francia, a pesar de lo que podría indicarnos su título, es, sin embargo, un ejercicio meticuloso de objetividad e imparcialidad en el que el autor resume la historia de Francia de forma aséptica, ciñéndose siempre a la descripción de hechos y evitando visiones tendenciosas. No cede a los mitos románticos de la izquierda que romantiza la Revolución, la República, la Resistencia o Mayo del 68, pero tampoco cae en la versión mitificada de Carlomagno, Juana de Arco, Napoleón o de Gaulle. En el libro, la narración de hechos prima todo el tiempo sobre los relatos y Sévillia es constante al presentar tanto los aspectos positivos como los negativos de cada personaje y cada época.
Por eso, quien busque en este libro un ensayo político quedará probablemente defraudado, pero quien quiera conocer de forma completa y rigurosa la historia de Francia para poder formar sus propias opiniones encontrará una obra inmejorable.
La prosa de Sévillia conjuga precisión periodística, imágenes potentes y capacidad de síntesis para no obviar nada sin perderse en los detalles. La edición en español, a cargo de Ediciones More, se beneficia de una traducción que respeta esa frescura, manteniendo el tono directo y evocador. Hay que destacar además que el texto va profusamente acompañado de fantásticos mapas, árboles genealógicos y unas escasas pero precisas notas al pie que ayudan a contextualizar algunos aspectos que podrían ser confusos para el lector español. El resultado de la edición es un libro fácil de leer que permite seguir sin perderse la convulsa historia francesa.
Y es que pocos países han tenido una historia tan convulsa como Francia. El país ha atravesado numerosas formas de gobierno: varias dinastías (merovingios, carolingios, Capetos, Valois, Borbones, Orleans…), dos imperios y cinco repúblicas se han sucedido en el poder. Sévillia nos lleva a través de todos ellos, señalando sus luces y sombras a partir de los datos.
El libro transmite la idea de una Francia marcada repetidamente por crisis existenciales que han amenazado su unidad. La Guerra de los Cien Años, las Guerras de Religión, la Fronda, la Revolución de 1789, las revoluciones liberales, la Comuna de 1870, la Francia de Vichy, la crisis argelina, Mayo del 68… Una y otra vez Francia ha estado amenazada por la división interna, la inestabilidad y los cambios de gobierno. Cada régimen emergió y se desmoronó, y, sin embargo, el país volvió a recobrar su fuerza. Para Sévillia, más allá de las enormes divisiones políticas, lo esencial ha sido un Estado que, tras cada cataclismo –revoluciones, restauraciones, guerras–, reafirmó su autoridad. Esto convierte al texto en una meditación sobre la fortaleza de la idea de Estado, artífice de una continuidad sorprendente.
Aunque el libro evita muy claramente extrapolaciones o paralelismos actuales, al final enlaza con los problemas de la Francia actual, que en estos días atraviesa una crisis de legitimidad de la V República sin precedentes, mientras la inmigración masiva y el estancamiento económico amenazan su estabilidad. Porque para Sévillia, la Francia dividida no es solo un problema de pasado, sino un eco persistente en el presente. Para una nación con una historia tan rica, pero también tan divisiva y compleja, el pasado puede ser un arma de doble filo que se use para crear una conciencia nacional fuerte o para avivar las fracturas políticas.
Durante más de mil años, Francia ha sido el corazón de Europa. Por eso, toda persona interesada en el futuro de España, o de cualquier otro país europeo, hará bien en mirar con atención al pasado y presente de Francia. Este libro es una forma inmejorable de empezar a hacerlo.