La cantante irlandesa Dolores O'Riordan
Seis canciones de Dolores O'Riordan, la desdichada líder de los Cranberries que pudo ser monja
La artista irlandesa murió repentinamente hace seis años, el 15 de enero de 2018, con solo 46 de edad, ahogada en la bañera después de haber ingerido grandes cantidades de alcohol
Quizá el católico nombre de Dolores fue el adecuado para la existencia azarosa y difícil de quien acabó siendo una estrella del rock. Niña cantante de coro religioso en su escuela de Limerick, pasó por experiencias terribles y diversas como el incendio de su casa o los abusos de alguien de su entorno no revelado durante años.
Voz inconfundible
Luego se convirtió en una celebridad escolar, a quienes sus compañeros pedían que cantase como una fiesta. Primero aprendió a tocar el piano y luego la guitarra, pero era la voz única, agradabilísima e inconfundible lo que la hacía distinta y especial. La pequeña y joven Dolores era una promesa absoluta de la canción de su pueblo, del mismo modo que lo hubiera sido un prometedor futbolista como orgullo local.
La niña rebelde, y aún así modelo, empujada por su madre a estudiar en la universidad e incluso a tomar los hábitos, se escapó de casa a los 18 años con su novio para no volver. Lo único que quería hacer era cantar y entonces fue cuando en su camino se cruzaron los Cranberries.
Recordó cómo sus padres no le permitían maquillarse ni comprarse su propia ropa y cuando el guitarrista Noel Hogan le trajo un par de botas para la primera sesión de fotos de la banda. «Eran demasiado grandes para mí, pero me los puse de todos modos. De repente parecía una chica independiente», dijo.
Era 1990 y el grupo necesitaba un vocalista tras la marcha del anterior. Cuatro años después, el primer sencillo de su segundo álbum, Zombie, lanzó a la banda y a Dolores al estrellato mundial, que personalmente alcanzó por confesión propia cuando Juan Pablo II la invitó en 2001 a cantar para él. Pero los demonios de su infancia se habían quedado dentro.
Antes de Zombie, Linger había sido una melodía reconocible que posteriormente haría aún más grande al grupo más importante de Irlanda después de U2. El video de Linger tenía un aire a Alphaville de Jean-Luc Godard. Zombie fue el homenaje combativo a dos niños que murieron en un atentado del IRA en 1993, tras explotar una bomba escondida en un cubo de basura.
Aquel álbum, No need to Argue de 1994, fue número uno en Estados Unidos y en todo el mundo. Cinco álbumes después (y un maravilloso Ave María de Schubert junto a Luciano Pavarotti) los Cranberries pararon. Dolores publicó dos discos en solitario y después otros dos más con su banda, el último de ellos en 2017, un año antes de morir.
Para entonces ya se había divorciado de su marido después de 20 años de matrimonio (circunstancia que acabó de quebrarla por dentro) y había sido diagnosticada de trastorno bipolar. Un incidente en un avión con la tripulación destapó al mundo la realidad íntima de Dolores. Al aterrizar agredió a un policía y fue arrestada. Dijo que era la reina de Limerick, y en realidad lo había sido (y lo era) un poco a la triste y patética forma de la Baby Jane de Bette Davis, a pesar de su juventud.