Tadej Pogacar celebra su sexta victoria en el Tour de Francia
Ciclismo
Cinco motivos para dejar la siesta y ver el Tour de Francia 2025
Llega la cita más importante del calendario ciclista y son muchos los alicientes para dejar de lado los tópicos veraniegos y disfrutar de Pogacar, Vingegaard y compañía
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Este sábado comienza en Lille la carrera ciclista por etapas más importante del mundo. El Tour de Francia marca el mes de julio y los aficionados al deporte encuentran en las carreteras galas y sus «esforzados de la ruta» el antídoto perfecto contra el calor.
Siempre hay quien bromea con la clásica siesta escuchando a Perico Delgado, pero la edición de 2025 promete emociones fuertes. Entre la citada Lille y París se disputarán 3.338 kilómetros en los, previsiblemente, Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard lucharán por alzarse con el preciado maillot amarillo. Uno de los mejores deportistas de nuestro tiempo frente a un vueltómano que quiere su tercera grande.
Aunque el esloveno y el danés acaparan las miradas en la línea de salida, hay muchos otros motivos para no perderse el Tour de Francia este año.
El duelo definitivo
La Grande Boucle es, prácticamente, la única competición ciclista seguida por el público generalista. Por ese motivo, el ganador final se convierte en un personaje reconocido y la lucha por el maillot es clave en la temporada. 2025 marca la continuación de un duelo que ha marcado los últimos cuatro Tours. Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard acumulan cinco triunfos entre los dos y representan dos maneras opuestas de entender este deporte.
Pogacar quiere ganar su cuarto maillot amarillo, pero no hacerlo no supondría ningún fracaso. El del UAE ha decidido hacer historia en el ciclismo, su objetivo va mucho más allá y la única comparación posible es con el gran Eddy Merckx. El de UAE disputa y gana las clásicas, viene de vencer en el Dauphiné y pocos dudan de que es el gran favorito.
Frente a él, Vingegaard quiere su tercera corona en París. Llega al Tour con un equipo más que sólido, pero con dudas después de ser derrotado en su único duelo directo con el esloveno en lo que va de temporada. El corredor del Visma es un vueltómano de los de toda la vida y desde hace varios años su calendario se centra en imponerse en el Tour. Salvo en 2024, la cosa no le ha ido mal.
El tercero en discordia
Remco Evenepoel no quiere ser el convidado de piedra. El ciclista belga terminó en tercera posición la temporada pasada y quiere ir más allá. Su corpulencia hacen dudar de él en las etapas de mayor nivel acumulado, pero su forma de correr garantiza espectáculo y valentía. En este Tour tiene terreno de sobra para hacer daño con varias etapas con perfil «rompepiernas», como la cuarta, la sexta y la vigésima.
Por si fuera poco, en 2025 tendremos una contrarreloj algo más larga de lo habitual con 33 kilómetros en Caen. Será el quinto día de competición y está llamado a ser el primero con grandes diferencias en la general.
Las bazas para España
La afición nacional sufrió una importante decepción el pasado Giro de Italia. Todas las miradas estaban puestas en Juan Ayuso y el catalán acabó retirándose cuando muchos creian que podía llevarse la maglia rosa. El triunfo en el Tour es poco más que un sueño en las circunstancias actuales, pero hay varios ciclistas que llegan a 2025 con posibilidades reales de hacernos disfrutar.
La baza más destacada es la de Carlos Rodríguez. El de Almuñecar será líder del Ineos y su objetivo es la general final. A sus 24 años ya sabe lo que es ganar en el Tour y terminar en el top cinco. Es momento de dar un paso más y pensar en el podio. En esa lucha por la clasificación final y con vistas a entrar entre los diez mejores debería estar un Enric Mas al que le ha salido competencia directa en el seno del Movistar Team.
En el Tour de Francia estrenará el joven Iván Romeo su nuevo maillot de campeón de España. El de Valladolid solo tiene 21 años y está viviendo su temporada de confirmación con esa victoria en los nacionales y después de llevarse un triunfo de etapa en el Dauphiné, la prueba elegida por los grandes del pelotón para preparar la Grande Boucle. Las carreteras galas pueden provocar el sorpasso definitivo en el liderazgo del Movistar.
Ascensiones de leyenda
Si el Tour se ha ganado su papel predominante en el calendario ciclista es gracias a las grandes batallas que ha propiciado. Esa lucha la han protagonizado ciclistas de la talla de Coppi, Bartali, Hinault o Indurain y lo han hecho en las laderas de cimas como el Tourmalet, Hautacam, Alpe d' Huez o Mont Ventoux.
Las etapas de montaña son las preferidas por la afición y en 2025 tendremos hasta 12 jornadas sumando las de media y alta montaña, con cinco finales en alto. Hay que marcar en rojo los siguientes días: el 17 de julio, cuando se llegue a Hautacam, el 19, cuando la meta se sitúe en Superbagnères tras coronar el Tourmalet, el 21 de julio, con el gigante Mont Ventoux, y el día 24 con tres puertos de categoría especial y final en Courchevel.
Pero hay más jornadas emocionantes y con un importante desnivel. De gran interés será la cronoescalada en los Pirineos con 11 kilómetros de escalada en solitario al Peyragudes y también los siete puertos de segunda que se atravesarán casi de forma sucesiva en los 163 kilómetros de la décima etapa que coincide con la fiesta nacional francesa del 14 de julio.
Un espectáculo más allá del deporte
El verano es tiempo de vacaciones, pero no todo el mundo puede viajar tanto como le gustaría. El Tour de Francia conlleva varias horas de televisión al día y no siempre pasan cosas. Ese sería el momento de la siesta si no fuese por la posibilidad de disfrutar del espectáculo que ofrece una realización cuidada al detalle y que convierte a la Grande Boucle en el mejor escaparate del país, sus paisajes y monumentos.
Por último, esas horas de televisión y radio suelen estar encargadas a grandes profesionales de la comunicación que encuentran en el ciclismo el deporte perfecto para poner voz a la épica. En el caso de España es imposible no mencionar a la clásica pareja formada por Carlos de Andrés y Pedro Delgado en RTVE, la particular narración de Javier Ares en Eurosport o la cobertura radiofónica de la Cope, heredera de los tiempos dorados de José María García.