Enric Mas al finalizar una de las etapas del Tour de Francia
Tour de Francia
El ciclismo español hace aguas en la primera etapa de montaña del Tour
Las grandes bazas para la general se hunden en la llegada en alto en los Pirineos
Pogacar despega en Hautacam hacia su cuarto Tour
La edición 2025 del Tour de Francia comenzaba con pocas expectativas para el ciclismo español. El previsible dominio de la dupla Pogacar-Vingegaard deja poco para el resto y el nivel actual del pelotón patrio tampoco permite soñar con grandes hazañas. La primera gran etapa de montaña de la ronda gala ha evidencia todas estas carencias y tanto Carlos Rodríguez como Enric Mas han perdido tiempo con muchos de los otros favoritos.
La jornada duodécima del Tour suponía la llegada de los Pirineos con el paso por el primer puerto de primera categoría de la Grande Boucle, el Soulor, y final en el mítico Hautacam. La actitud de las dos bazas españolas ha sido muy diferente, pero el resultado, en ambos casos, es decepcionante.
Apuesta valiente de Ineos
Llegaba a la alta montaña Carlos Rodríguez fuera del top ten y con cerca de cinco minutos perdidos con Tadej Pogacar. Ante esta situación, el Ineos ha tratado de dinamitar la carrera colando en la fuga a cuatro corredores junto a su joven líder. Una apuesta valiente que podía consolidar una buena posición en la general para el de Almuñécar, que ya sabe lo que es ganar en el Tour y la pasada edición demostró su potencial en las etapas con importante desnivel.
Sin embargo, hoy no ha sido su día. En las primeras estibaciones del Soulor el ritmo en la numerosísima fuga ha ido aumentando y la superioridad numérica del Ineos no se ha dejado notar. Uno a uno los corredores se han ido quedando y Rodríguez ha dado muestras de flaqueza muy pronto y no ha podido responder a los ataques de sus compañeros de aventura, quedando a merced del grupo de favoritos.
Pese a quedarse a falta de pasar todavía dos puertos más, la buena noticia podría haber sido la de ir por delante de ese pequeño pelotón de elegidos con la posibilidad de recuperar fuerzas y tratar de aguantar con ellos. Tampoco ha sido así y Pogacar, Vingegaard y compañía han adelantado con mucha facilidad al andaluz, que ha ido perdiendo todavía más fuelle en las laderas de Hautacam.
Carlos Rodríguez ha entrado en meta muy lejos del resto de favoritos y perdiendo más de doce minutos con el ganador de la etapa, el intratable Tadej Pogacar. Al final de la jornada, esa valiente apuesta del español y su equipo ha servido para poco porque se queda en la misma posición en la general, pero con seis minutos por recuperar si quiere estar entre los diez mejores.
Enric Mas no está
Muy diferente y mucho más sencilla de narrar es la crónica de la etapa protagonizada por el líder de Movistar Team. Enric Mas ha optado por quedarse en el gran pelotón a la espera de la llegada de los puertos de esta jornada. Cuando ha llegado la hora de la verdad ha tardado poco en perder la fila de los favoritos.
El primer puerto de primera categoría del Tour ha sido suficiente para medir las fuerzas del balear, que parece lejos de su mejor nivel y que tiene muy difícil acceder, incluso, al top ten de la general. En meta se ha dejado 16 minutos con Pogacar, que ha recuperado el maillot amarillo, y ahora rueda 15º en la clasificación absoluta a más de 20 minutos del maillot amarillo.
Veremos cuál es la actitud de uno y otro de cara a lo que resta de Tour. Mas todavía no ha ganado ninguna etapa en una vuelta grande y esta pérdida de tiempo podría ser el acicate necesario para dejar a un lado su conservadurismo y apostar por las fugas en próximas jornadas de montaña.
En esa gran fuga que ha marcado la etapa pedaleaban otros corredores españoles como Raúl García Pierna, del Arkea, y Pablo Castrillo e Iván Romeo del Movistar. El papel de este trío ha sido dispar. Muy destacable el desempeño del primero de ellos, uno de los últimos supervivientes de la escapada y meritorio decimosegundo puesto en meta.
También hay que destacar en positivo la labor de Cristian Rodríguez, también del Arkea. Décimo en meta y junto a los líderes hasta los kilómetros finales, donde se ha descolgado.
Pogacar deja el Tour casi sentenciado
Al margen del papel de los dos españoles con mayores opciones en la general, la duodécima etapa del Tour de Francia ha propiciado una nueva exhibición de Tadej Pogacar. El esloveno ha dejado prácticamente sentenciado su cuarto maillot amarillo con un durísimo ataque en los primeros kilómetros de Hautacam.
Impulsado por su compañero Narváez, Pogacar ha lanzado su demarraje definitivo frente a Jonas Vingegaard y ha protagonizado una escalada de época en una cima histórica de la Grande Boucle. El danés de Visma no ha podido responder al potencial del de UAE y se ha dejado en meta algo más de dos minutos. En estos momentos, aunque con mucho Tour por delante y mucha dureza por afrontar, Pogacar aventaja en 3 minutos y 31 segundos a su máximo rival y parece difícil que pueda perder el triunfo final.