Peritos descartan una muerte súbita de Diego Armando Maradona y apuntan a una agonía prolongada
Peritos descartan una muerte súbita de Diego Armando Maradona y apuntan a una agonía prolongada
Los forenses sostienen en el juicio que el exfutbolista sufrió un deterioro progresivo sin controles médicos, mientras que la Fiscalía refuerza la acusación contra los sanitarios
Los peritos que participaron en la autopsia de Diego Armando Maradona coincidieron este martes en sede judicial en descartar una muerte súbita del exfutbolista y señalar, por el contrario, un proceso de deterioro progresivo con signos de agonía prolongada en las horas previas a su fallecimiento.
Durante la séptima audiencia del juicio, celebrada en los tribunales de San Isidro, el médico forense Federico Corasaniti afirmó con rotundidad que «súbito esto no puede ser», tras detallar que el cuerpo presentaba signos de edema generalizado, es decir, acumulación de líquidos por fallos orgánicos.
Según explicó, Maradona sufrió una «agonía exteriorizada», con manifestaciones visibles de sufrimiento. Entre los hallazgos más relevantes destacó la presencia de un «falso hongo de espuma» en la boca, un signo asociado a la asfixia por acumulación de líquido en las vías respiratorias, consecuencia de un edema pulmonar que dificultaba la respiración.
La autopsia reveló también que el corazón del exjugador pesaba 503 gramos, casi el doble de lo habitual, y presentaba diversas patologías, como fibrosis, infiltración grasa y daños en las fibras musculares. Corasaniti restó valor a las objeciones de la defensa del médico Leopoldo Luque, que había cuestionado estos parámetros con estudios internacionales.
Por su parte, la médica histopatóloga Silvana De Piero confirmó que los estudios detectaron cirrosis hepática y daño renal. «El hígado tenía una patología compatible con cirrosis. El riñón también estaba dañado, con lesiones que pueden desarrollarse tanto en meses como en horas», precisó.
Los expertos coincidieron además en que el corazón presentaba coágulos compatibles con periodos agónicos prolongados y que los pulmones mostraban signos de asfixia por acumulación de líquido, un proceso que, según indicaron, se desarrolla durante varios días.
Otro elemento que llamó la atención de los peritos fue la ausencia de contenido gástrico, en contradicción con la versión inicial trasladada por allegados del exfutbolista, quienes afirmaron que había desayunado antes de acostarse nuevamente.
Para la Fiscalía, estos datos refuerzan la hipótesis de que Maradona permaneció durante horas sin la adecuada supervisión médica antes de fallecer en su domicilio el 25 de noviembre de 2020.
En la misma audiencia declaró el bioquímico Ezequiel Ventosi, quien analizó las muestras de sangre y aseguró que no se detectó presencia de alcohol ni de drogas de abuso.
El proceso judicial, que trata de esclarecer las circunstancias de la muerte del exfutbolista, juzga a siete profesionales sanitarios acusados de homicidio con dolo eventual. Además de Luque, se encuentran imputados la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicoanalista Carlos Díaz, la coordinadora médica Nancy Forlini, el doctor Pedro Di Spagna, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón.
El juicio continúa con la declaración de peritos y testigos en un caso que sigue generando una notable atención pública y judicial.