Fundado en 1910
El expresidente de la RFEF Luis Rubiales junto a su abogada Olga Tubau

El expresidente de la RFEF Luis Rubiales junto a su abogada Olga TubauEFE

El momento de la verdad para Luis Rubiales en el juicio por el «piquito» a Jenni Hermoso

La Audiencia Nacional dio comienzo desde este lunes a la segunda –y posiblemente última– semana del juicio al expresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) Luis Rubiales por el beso que dio a Jenni Hermoso tras la final del Mundial de 2023 y lo hizo con las declaraciones de la actual seleccionadora, Montse Tomé, el conseller de Presidencia y Deportes del Consell de Ibiza, Salvador Losa y la mujer de Rubén Rivera, Alejandra Hernández.

Estos eran los últimos testigos que faltaban por relatar lo que vivieron y ahora ya es turno para los acusados. A Luis Rubiales se unen el citado Rubén Rivera, exjefe de marketing de la RFEF, Jorge Vilda, exseleccionador de España, y el exdirector deportivo de la selección masculina Albert Luque. Todos ellos darán su versión de lo ocurrido después de escuchar casi una veintena de testimonios de testigos, entre ellos el de la propia jugadora, que fue la que abrió el juicio.

El titular del Juzgado Central de lo Penal, José Manuel Fernández-Prieto, encargado de juzgar estos hechos por comportar penas inferiores a cinco años de cárcel, manifestó la semana pasada su intención de que los acusados comenzasen a declarar este martes –en principio lo iban a hacer el miércoles– y empezar, al día siguiente, con el trámite de las conclusiones.

Si se cumplen sus pronósticos, el juicio podría quedar visto para sentencia la próxima semana tras la última palabra de los acusados, un trámite al que estos pueden renunciar. No obstante, todavía hay que escucharles por primera vez en la Audiencia Nacional y mediante sus declaraciones tratarán de combatir la tesis de la Fiscalía y de las otras dos acusaciones, Jenni Hermoso y la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE).

Rubiales insiste en que fue consentido

Antes de la declaración hay que recordar que en su escrito de defensa, Rubiales mantiene que Jenni Hermoso le dio su «consentimiento» y explica el beso como «una manifestación de euforia, de máxima alegría y satisfacción», al tiempo que niega haberla coaccionado o haber pedido al resto de acusados que mediaran con ella o su familia.

En la misma línea van también las defensas de Vilda, Luque y Rivera, todos ellos negaron ante el juez que investigó el caso haber presionado a la jugadora o a su familia. De hecho, durante el juicio se ha visto al abogado de Rivera, mediante sus preguntas, demostrar que el exdirectivo de la RFEF no usó violencia o amenazas al dirigirse a la jugadora o a una amiga que la acompañó en su viaje a Ibiza.

El acusado Jorge Vilda (i), exseleccionador del equipo español de fútbol femenino, en la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares, Madrid

El acusado Jorge Vilda (i), exseleccionador del equipo español de fútbol femeninoEFE

También este marte será el turno de los peritos solicitados por la defensa de Rubiales, dos de ellos profesionales de la Agrupación de Personas Sordas de Granada y provincia (ASOGRA), que realizaron un informe de lectura de labios de las palabras que el expresidente asegura que le dijo Hermoso antes del beso y que, según Rubiales, demuestran el consentimiento.

Tras ellos, declarará otro perito, con el que la defensa de Rubiales quiere acreditar la autenticidad del vídeo de TikTok que analizaron los anteriores profesionales y desmentir que haya sufrido ninguna manipulación o alteración.

¿A qué pena se enfrentan?

La Fiscalía reclama para Luis Rubiales una sentencia de dos años y seis meses de cárcel (un año de prisión por la agresión sexual, y otro año y medio por las coacciones). También pide que se le inhabilite para el ejercicio de una «profesión relacionada con el ámbito deportivo durante el tiempo de condena», y se le impongan dos años de libertad vigilada y una orden de alejamiento de 200 metros de Jennifer Hermoso durante cuatro años.

El ministerio público solicita, a su vez, que indemnice a la futbolista con 50.000 euros por el beso, y con otros 50.000 euros por las presiones, aunque este segundo montante lo pagaría junto a los otros tres acusados, para quienes se exige un año y medio de reclusión.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas