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Alejandro Garnacho pelea un balón con Pedro Porro en un United vs Tottenham de Premier League

Alejandro Garnacho pelea un balón con Pedro Porro en un United vs Tottenham de Premier LeagueEuropa Press

El drama inglés en la final de la Europa League: alivio para el ganador y ruina para el perdedor

Cuando la Europa League arrancó el 25 de septiembre de 2024, nadie se hubiera imaginado que la gran final la iban a disputar Manchester United y Tottenham Hotspur. Figuraban en las quinielas pero no eran, ni de lejos, los principales favoritos para alzarse con el trofeo de campeón de la segunda competición europea en importancia que se va a decidir este miércoles 21 de mayo en el estadio de San Mamés (Bilbao).

El United y el Tottenham son, sin duda alguna, dos finalistas inesperados. Todo el mundo soñaba con ver al Athletic Club ganando la final. A fin de cuentas, la narrativa hubiera sido preciosa. Sin embargo, estos dos equipos ingleses están en la estación definitiva por méritos propios y buscarán dar el máximo para alzarse con el trofeo de la Europa League y meterse en Champions.

Esto último es un aliciente muy jugoso teniendo en cuenta la temporada desastrosa que han tenido tanto el Manchester United como el Tottenham. Porque cabe recordar que la final de esta competición la van a disputar el decimosexto y el decimoséptimo clasificado de la Premier League, algo que deja claro que las cosas no les han ido como inicialmente habían planeado.

Para el Manchester United de Rúben Amorim y para el Tottenham de Ange Postecoglou esta final supone mucho más que un partido de fútbol. El ganador, como decíamos, estará en la próxima edición de la Champions, la competición que todo equipo sueña con disputar. Y ya que no han conseguido entrar por la vía clasificatoria, tanto los red devils como los spurs tratarán de meterse a través de la Europa League. Por tanto, esta final se ve como un alivio para el ganador y una ruina para el perdedor.

El gigante que vive sus horas más bajas

La temporada del Manchester United ha sido un desastre en toda regla. La directiva encabezada por Sir Jim Ratcliffe, propietario de la petroquímica INEOS, cometió un craso error a la hora de renovar a Erik Ten Hag, un técnico que nunca encajó con la filosofía de los diablos rojos, y esa apuesta le acabó perjudicando durante toda la temporada.

El técnico neerlandés fue destituido el 28 de octubre de 2024 y en su lugar llegó Rúben Amorim, un técnico que se había convertido en un ídolo en el Sporting de Portugal y que dejó 'tirado' al conjunto lisboeta a mitad de temporada.

Diogo Dalot celebra un gol en la Europa League esta temporada

Diogo Dalot celebra un gol en la Europa League esta temporadaEuropa Press

La llegada de Amorim ilusionó a la parroquia del United. Aterrizó en Mánchester uno de los técnicos con más futuro del fútbol europeo y los seguidores de los diablos rojos esperaban que todo fuera hacia arriba. Sin embargo, la realidad ha sido bien distinta. El conjunto mancuniano ha vivido la peor temporada de su historia y no bajó a la Championship porque el nivel de los descendidos (Ipswich Town, Leicester City y Southampton) ha acabado siendo bastante peor que el de los diablos rojos.

El estilo de Amorim ha sido bastante radical y todavía hay quien piensa cómo el técnico portugués ha sido capaz de guiar al United a una final de la Europa League con una plantilla tan limitada que no estaba para nada acostumbrada a jugar con 3-4-3, un sistema de juego pocas veces visto en Old Trafford.

El caso es que el rendimiento en Europa del United ha sido radicalmente distinto al de la Premier League. Si en Inglaterra el equipo ha perdido 18 partidos a lo largo de toda la temporada, en Europa League se ha mantenido invicto. Los diablos rojos han cedido cinco empates a lo largo de todo el torneo y el resto de partidos se contabilizan en forma de victorias. Así las cosas, los de Amorim sueñan con ganar la Europa League y disputar la próxima edición de la Champions. Eso sí, si pierde la temporada será un fracaso en mayúsculas.

Sin un gran título desde el 2008

En el otro lado del terreno de juego de San Mamés estará el Tottenham Hotspur. El equipo del norte de Londres, al igual que el United, ha vivido una temporada marcada por la inestabilidad y las lesiones y no ha sido capaz de enderezar una situación que se ha agravado sobremanera en la segunda parte del curso.

Los de Ange Postecoglou están en la misma situación que el United. Van a acabar la temporada en los puestos bajos de la Premier y ven en la Europa League la oportunidad perfecta para maquillar un año realmente difícil.

Solanke festeja un gol con el Tottenham esta temporada

Solanke festeja un gol con el Tottenham esta temporadaEuropa Press

Sin embargo, sobre el Tottenham pesa una losa que le lleva persiguiendo desde hace más de 15 años. La última vez que el conjunto londinense ganó un gran título fue en 2008 (EFL Cup que logró ante el Chelsea) y la etiqueta de equipo perdedor le ha lastrado durante estos últimos años. Por eso mismo, los spurs querrán llevarse la Europa League y acallar todas esas críticas.

De ganar al United en Bilbao, Postecoglu cumplirá con esa frase que le ha acompañado a lo largo de su carrera como entrenador. «I always win things in my second year. Nothing's changed» (Yo siempre gano títulos en mi segundo año. Nada ha cambiado). En el norte de Londres también quieren jugar la Champions.

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