Ricardo de Burgos Bengoetxea, en acción durante el Girona - Real Madrid
Los motivos reales de la Federación para sancionar a un árbitro por su actuación
El Comité Técnico de Árbitros (CTA) analiza el trabajo realizado por cada colegiado durante el partido y después lo puntúa
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En los últimos días se ha generado en redes sociales un intenso debate a raíz de los árbitros y de cuándo la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), por medio del Comité Técnico de Árbitros (CTA) decide sancionar a un colegiado. Lo que vulgarmente se conoce como 'neverazo' es algo que nunca se anuncia públicamente por lo que si un trencilla es castigado o no en muchas ocasiones son meras especulaciones.
Aun así hay cosas que son obvias, pues los árbitros suelen pitar una jornada sí y otra no, por tanto cuando un colegiado está más de dos fechas sin salir a escena y su última actuación fue mala es evidente que ha sido sancionado. Esta decisión la toma el CTA aunque los castigos ya no son tan duros como antiguamente y ahora cada árbitro es evaluado de forma individual partido tras partido. Todas sus decisiones se analizan (incluso los saques de banda) y tras visualizar el encuentro se pone una calificación a su actuación.
Si en la calificación final se considera que el árbitro ha cometido un error grave el CTA suele castigarle con un partido. Es decir, descansaría en la jornada siguiente porque no le toca pitar, pero tampoco arbitraría en la que sí se supone que debería. Ahora bien, en la siguiente fecha disponible (que en teoría tendría que descansar) ya arbitraría, por lo que desde que está Fran Soto como jefe de los árbitros los castigos son más laxos. Antes eran mínimo tres semanas fuera de combate.
En cuanto a cómo se decide el castigo a un árbitro, hay que destacar que no es de la forma que se ha dicho en redes sociales. El número de veces que un árbitro va al VAR para revisar una jugada no hace luego al CTA decantarse por sancionar o no al colegiado. Es cierto que la tecnología se aplica en errores claros y manifiestos, pero hay jugadas mucho más complicadas de ver que otras y eso también se tiene en cuenta.
El VAR debe intervenir lo mínimo
En Las Rozas insisten en que los árbitros tienen instrucciones de que el VAR «debe intervenir lo mínimo». Lo saben los colegiados de campo y también los que están desde la sala VOR. Ahora bien, cuando el árbitro es llamado a revisar una acción se evalúa la dificultad de la jugada y si realmente tenía la posibilidad de apreciar la acción en directo. Por lo tanto, da igual que le llamen una vez o cinco, esa no es la razón de la sanción.
Un árbitro que no va ni una sola vez al monitor puede ser sancionado al entender que ha hecho un mal partido aunque sin errores manifiestos, o que desde la sala VOR no le han llamado para revisar una acción que merecía la actuación de la tecnología. Si esto sucede los dos son sancionados con dos semanas apartados del arbitraje.
Ahora bien, lo ideal para Fran Soto es que el VAR apenas intervenga y que cuando lo haga sea en acciones casi imperceptibles para el ojo humano como los fueras de juego milimétricos. Por tanto, sí es cierto que un partido con muchas actuaciones del VAR, salvo que sea por acciones de una complejidad extrema, suele acarrear una sanción ya que la tecnología está «para corregir errores manifiestos» y no para «rearbitrar jugadas».