Los jugadores del Real Madrid piden perdón tras la derrota
El Real Madrid se enroca: toca apoyar a los jugadores y creer en la remontada, las decisiones se tomarán en mayo
Los dirigentes del club son prácticos, ahora toca levantar psicológicamente al equipo y buscar la gesta con la ayuda de la afición
El supuesto pique entre Mbappé y Vinicius que ha denunciado Mijatovic
Aún no se ha perdido nada y el madridismo se rasga las vestiduras con ese dramatismo propio de quien está demasiado acostumbrado a las grandes victorias y no soporta el sufrimiento. Ahora ustedes leen que Xabi Alonso está firmado mientras otros afirman que se negocia con Jurgen Klopp. Es el precio que paga el Real Madrid desde hace tres cuartos de siglo por ser el equipo más laureado el mundo.
En el seno del club se llenan de practicidad, han vivido situaciones similares, y dejan los dramas para la tele. Las decisiones se tomarán en mayo. Ahora no toca. Lo que toca en estos momentos es intentar lo imposible en la Champions y continuar peleando por la Liga y por la Copa. Los dirigentes de la entidad arropan a los futbolistas y piden al cuerpo técnico que haga su labor psicológica para levantar al equipo en busca de la proeza.
No tienen que decirle muchas cosas a Carlo Ancelotti sobre la manera de aupar a unos jugadores que en Londres estaban hundidos. El trabajo mental encabezado por el cuerpo técnico es una de las facetas más importantes de los preparadores y en esta diatriba es más necesario ese entrenamiento de la cabeza que el del cuerpo, obligados a realizar constantemente ejercicios de recuperación en dos días por culpa de este calendario imposible.
Ancelotti, su hijo Davide, Pintus, Llopis y el resto de integrantes del cuerpo técnico han comenzado ese trabajo de persuasión, confianza y seguridad en sí mismos.
Buscar el milagro de la prórroga
El aleccionamiento del jefe a sus subordinados se describe en cuatro palabras: tú sí que vales. Es muy difícil levantar tres goles en contra, pero hay formas de conseguirlo y esta casa es la que más sabe de ello.
El italiano ha dialogado con sus hombres y ha analizado lo que hicieron mal, empezando por él mismo. Faltó ese trabajo defensivo compacto esencial para ganar en Europa que tanto pide el italiano y que tanto desoyen sus hombres esta temporada. Por encima de todo faltó el talento del cuarteto atacante, con ocasiones falladas y desaparición en la segunda parte.
De los cuatro hay que salvar a Bellingham, que no pudo estar en el ataque porque la misión encomendada fue tapar la banda izquierda para cubrir a Alaba. No es el cometido que debe hacer el inglés, preparado para metas más importantes. Hay una verdad empírica: si el austríaco no estaba en condiciones no debía ser titular, pues Fran García se encuentra en una forma espléndida, como siempre destaca Davide.
El Arsenal arrasa al Real Madrid con un 3-0 en el Emirates y obliga a los blancos a una remontada histórica
La autocrítica se amplía al esquema planteado. El Real Madrid no puede salir en Londres sólo a frenar al Arsenal. Debió jugar al fútbol para que quien se preocupara fuera el contrario. No fue así. El campeón de Europa le dio la autoridad al conjunto local. Los errores se analizan para no repetirlos. Las decisiones integrales se dejan para mayo. Ahora toca pensar en la remontada continental, sin olvidar que antes hay que ganar en Vitoria para mantener las aspiraciones ligueras.
Lo primero que ha dicho el responsable deportivo de la plantilla madridista es que no piensen en marcar cuatro goles al Arsenal. Hay que hacer tres tantos en noventa minutos y eso es posible con esta delantera si no se actúa con precipitación, porque la ansiedad hace desperdiciar ocasiones claras de gol. Hay que buscar la prórroga.
No quiere aceleraciones desenfrenadas en ese duelo de vuelta. Las prisas son para los ladrones y los toreros malos, decía mi padre. Ancelotti pide a sus pupilos serenidad para anotar el primer tanto. Una vez llegue el primero se abrirá la lata y será más fácil mentalmente luchar por la gesta. Hay que hacer al menos un gol en el primer tiempo. Si son dos, todo estará encaminado. Pero la idea es no pensar en marcar el segundo y el tercero cuando no han logrado el primero.
La importancia de la afición
Para esta meta hay que contar con el apoyo desmesurado de la afición del Real Madrid, que en la Champions es muy distinta porque vienen seguidores de toda España y de todo el mundo, forofos incondicionales que desean revivir otro día de gloria en el teatro de los sueños. Los mismos grandes narradores ingleses subrayan que el teatro de los sueños es el Bernabéu. Los madridistas desean revivir el cuento y hacerlo realidad.
No hay tapujos ni disculpas. El entrenador y los jugadores piden la ayuda del público para intentar la proeza. Los más viejos del lugar reconocen que las dos últimas Champions de Ancelotti se ganaron gracias a unos goleadores que estaban en las gradas. Sí, Rodrygo anotó los dos tantos al City hace tres años. Y Joselu condenó al Bayern hace once meses con otros dos tantos. Y Benzema firmó aquellas tres dianas al PSG de Mbappé. Pero todos esos remates fueron empujados por la grada, que no solo marca goles sino que asusta al rival.
Esa es la clave. La afición paraliza a los contrarios. Lo vimos en el PSG, en el City y en el Bayern. Tres goles al Paris Saint-Germain en un rato: marcar, sacar de centro y volver a acertar. Dos al Manchester de Guardiola en dos minutos. Dos de Joselu al Bayern en otro santiamén. Los seguidores maniataron mentalmente a los adversarios. Eso les piden los futbolistas a los ochenta mil espectadores el próximo miércoles. Otra redada psicológica desde las tribunas.
Jugarán los que mejor estén
En esta situación límite, el mensaje interno es claro. Lo único importante es ganar y no hay intocables. Nada de nombres, sino hombres. La dirección deportiva de la entidad le pide a Carlo Ancelotti que jueguen sencillamente los que se encuentren mejor y que siente a quien haya que sentar.
El dilema de la dirección deportiva es que el Real Madrid no puede desatender la Liga por fijarse en la Champions. Los blancos visitan el domingo al Alavés, acuciado por el peligro del descenso, y no pueden perder si quieren sostener sus opciones en el campeonato nacional. Haciendo una reflexión fría, ahora mismo la Liga está más cerca que la Copa de Europa, que exige una hazaña.
Habrá rotaciones en Vitoria, pero saltarán al campo hombres que también merecen ser titulares. En Álava debemos ver a Brahim y Endrick en el once. Camavinga disputará todo el partido en Mendizorroza después de perder los papeles y ser expulsado en Londres. 'Carlo' concederá descanso inicialmente a algún delantero del cuarteto ofensivo clásico.
Las decisiones, en mayo
La directriz interna de la dirección deportiva está basada en la experiencia. Ahora toca apoyar a los futbolistas, levantarles del golpe y luchar hasta el final por remontar en la Champions y por vencer en Vitoria con el reto de pelear la Liga. Posteriormente, en dos semanas, vendrá la final de la Copa del Rey, donde los hombres de 'Carletto' tendrán que dar otro do de pecho para superar el Barcelona. Pero antes del gran duelo de La Cartuja deberán mantener el pulso liguero y vencer al Athletic en el Bernabéu y al Getafe a domicilio, solo cuatro días antes de la final copera, mientras al Barcelona se le otorgan cinco días de descanso. Pero esa es otra guerra.
La planificación es simple y rotunda. Ahora lo único importante en la mente de los dirigentes, del entrenador y de sus pupilos son estos cinco partidos, porque se juegan las tres competiciones en ellos: Alavés, Arsenal, Athletic, Getafe y la final de Copa. La remontada de Champions es la épica que este equipo necesita en su genética para vivir. «Y en mayo hablaremos del futuro».