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Jude Bellingham celebra con sus compañeros su gol en el Real Madrid - Valencia

Jude Bellingham celebra con sus compañeros su gol en el Real Madrid - ValenciaEFE

El Real Madrid se enfrenta a un examen parcial en Champions en Anfield para testar su verdadero nivel

Ustedes pensarán que estamos locos por hablar de la premisa de alcanzar la mayor seguridad y disciplina defensiva al más alto nivel en un equipo que ha mantenido la puerta a cero frente al Valencia y que recibió un tanto en contra en el clásico porque Güler lo regaló. El lector no observa la retaguardia del Real Madrid como un problema prioritario. No es un problema, en efecto, es una obligación. No es un dilema, es una exigencia. No es una debilidad, no, es una necesidad empírica. Para conquistar la Champions hay que defender mejor que nadie.

Lo sabe el club que más Copas de Europa ha ganado en la historia. Quince. Lo trabaja concienzudamente el equipo que más finales de Champions ha disputado, dieciocho. Lo analiza el conjunto que suma nueve finales consecutivas de Copa de Europa ganadas. Conocen el lema filosófico que la entidad inculca a sus futbolistas desde 1955: el Real Madrid no juega finales, las gana. Y este santo y seña posee una segunda parte que nadie conoce: para conseguir la Champions hay que defender como el mejor, porque el Real Madrid tiene tanta calidad que siempre marca un gol como mínimo.

Este es el reto que Xabi Alonso planifica diariamente en el campo con sus pupilos: la eficacia defensiva.

La causa de esa ocupación, de esa obsesión, la provocó el Atlético. Simeone fabricó un agujero que hasta ese momento nadie había visto en el esquema madridista. Los rojiblancos marcaron cinco goles al rival que odian porque encontraron su debilidad con centros por las bandas y a la espalda que desvelaron que la defensa del Real Madrid no era rocosa. A Carreras le buscaron las costuras. A Huijsen le hicieron perder la jerarquía. Manos a la obra para superarse tras el aviso, que llegó en otoño, con toda la temporada por delante para evolucionar.

El examen de Anfield

El sistema destructivo de Alonso había funcionado bien contra otros equipos, pero cuando llegó un duelo importante, el derbi del Metropolitano, falló. Esa es la clave de este trabajo del preparador guipúpuzcoano. La zaga puede rendir adecuadamente en muchos partidos de Liga, pero el examen total para ser campeón de Europa hay que pasarlo frente a los grandes equipos que disputan la Liga de Campeones. El Atlético es uno de ellos. Y encontró un socavón blanco en el envite liguero.

El responsable deportivo del Real Madrid se puso a trabajar en la cocina secreta de Valdebebas. Había que mejorar la estrategia defensiva. Consolidar la disciplina en los marcajes. Había que trabajar mejor la seguridad defensiva, que empieza desde el centro del campo. Es lo que el vasco ha potenciado desde entonces. El Liverpool examina al Real Madrid de Champions y la retaguardia marca la nota del examen.

Kylian Mbappé lamenta un gol encajado en el Metropolitano

Kylian Mbappé lamenta un gol encajado en el MetropolitanoEuropa Press

Ahora entenderán esta labor profunda del entrenador del Real Madrid en el capítulo de la táctica defensiva. El Real Madrid suma trece victorias en catorce encuentros a lo largo de esta campaña. Magnífico. El Real Madrid suma siete partidos con la portería a cero. Perfecto. En otros seis envites solo recibió un tanto en contra, que no impidieron el triunfo madridista. Pero en uno, el derbi, perdió y sufrió cinco dianas.

Once goles en contra en catorce partidos y cinco de ellos recibidos en uno. Con ese dato no puedes conquistar la Champions nunca, porque evidencia una debilidad que debes corregir. En ello se ha centrado el jefe del plantel.

Liverpool, prueba de un partido grande

Con todos estos argumentos técnicos por mejorar, y ya se ha notado una progresión positiva, el encuentro de Liverpool es una espléndida prueba de fuego para el equipo formado por Alonso en cuatro meses que se han definido por una inmersión total. El guipuzcoano ha regresado a la casa blanca como preparador con el objetivo de imponer un estilo muy diferente al de Ancelotti y Zidane. Y Anfield es un examen parcial de alcurnia para un esquema nuevo y repleto de una savia emergente, de Carreras a Huijsen pasando por Asencio, Endrick, Gonzalo y un Mastantuono que hoy se pierde el gran desafío por una pubalgia.

Ustedes reflexionarán que el Real Madrid está acostumbrado a estas lides. Sí. Pero el duelo de Anfield es especial porque llega un Madrid totalmente diferente, que ha incluido a jóvenes como Güler, Carreras y Huijsen en facetas decisivas de su juego. Es un 'Real' distinto con muchos jóvenes que se examinan de capacidad para ganar la Champions y esa novedad se concentra precisamente en la retaguardia con Huijsen, Carreras, Asencio y la incorporación de Trent Alexander-Arnold, que no se ha acoplado aún al esquema del vasco por culpa de su lesión. Trent vuelve 'a casa', como también retorna Alonso. Hay reminiscencias personales y emotivas en el compromiso europeo de esta noche.

Liverpool examina al Real Madrid más joven del siglo en muchas facetas y la última de ellas es la presión y el ambiente de Anfield. Le viene bien a Xabi testar su sistema y su once titular en un partido de este nivel. Es un duelo 'de semifinales' que se disputa en fase de clasificación. Mejor. Es un examen con posibilidades de mejora.

Uno de los datos que refleja la evolución del Real Madrid es que Alonso ya está encontrando un once titular. Aunque el guipuzcoano manifiesta que en en el fútbol moderno de hoy maneja una quincena de titulares como mínimo, es cierto que el entrenador maneja una alineación madre para los grandes partidos. El once está definido. Y el segundo capítulo importante es que los cinco relevos que puede realizar en cada encuentro también se van definiendo. Esta noche, examen parcial de Champions para este proyecto.

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